Hoy nos encontramos con dos trabajadoras del “lleure”, como se conoce el sector en Catalunya, que para evitar la persecución patronal prefieren mantener el anonimato. Ellas son monitoras de comedor en un centro educativo público en Barcelona y nos van a contar la situación de las escuelas en medio del segundo repunte de contagios y como ellas, hartas de ser invisibles, se están empezando a organizar por sus derechos y por su salud.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Miércoles 7 de octubre de 2020
Manifestación de mayo del 2019 donde los y las trabajadoras del lleure pudieron participar de la huelga. Barcelona
A principios de octubre estamos en medio de un repunte de contagios, pero la pandemia golpeó fuertemente la educación en su primera oleada. “Desde el principio de la pandemia no hemos tenido información. Fue de un día para otro que nos enteramos que cerraba la escuela. No fue hasta finales de marzo que nos confirman que entramos en ERTE, aún así hasta agosto hay muchas que no lo cobramos. Lo mismo pasó con el paro al acabar nuestro contrato”, señalan como muestra de la situación de incertidumbre de aquellos primeros meses.
Los ERTEs han sido la medida estrella que el Gobierno “progresista”, patronal y burocracias sindicales han encontrado para salvaguardar los intereses empresariales y cargar los costes sobre los trabajadores, en este caso, con las pertinentes reducciones salariales . Pero al igual que el Ingreso Mínimo Vital (la SS solo tramitó a inicios de septiembre 7.000 solicitudes de las más de 750.000 recibidas), recibir el ERTE (o la prestación del paro), no ha sido nada fácil.
“En marzo la empresa (dedicada al transporte escolar donde una de las entrevistadas trabajó a inicios de año) decidió echarnos a todos. Cobré lo poco de marzo y abril, pero desde mayo no cobro el paro. Y nadie me dice nada, ni mails, ni al teléfono, nada”. Lo mismo en mi caso -apunta la otra entrevistada- como monitora, yo pedí el paro en junio, al final de mi contrato, y no lo he cobrado hasta ¡hoy!”. Anote el lector que la entrevista la estamos realizando a 6 de octubre.
Es llamativo cómo la palabra “incertidumbre” sobrevuela constantemente la mesa después de meses de reuniones de responsables políticos, avisos y protocolos sanitarios. “Hemos estado muchos meses con incertidumbre, sin recibir información”, es más “a una semana de iniciarse el curso no teníamos información del Departament de Educació, queda así todo un poco difuso”.
Tanto el Gobierno de Sánchez como el Govern catalán lanzaron protocolos con normas básicas; ratios de alumnos, EPIs, protocolos. Aspectos que como vienen denunciando sindicatos trabajadores y trabajadoras docentes y no docentes desde inicio de curso, no se cumplen, como es el caso de los ratios.
“Ya íbamos predispuestas a que no hubiera nada.. se dijo mucho, más personal, EPIs, protocolos… pero nada”. Ni siquiera los famosos grupos “burbuja”, y es que como señalan “las monitoras vamos pasando de clase a clase según sea necesaria, aunque hayas estado con grupo previamente que ahora esté confinado por positivo con PCR, ¿por qué? porque no está definida la relación nuestra con el alumno a pesar de estar media hora como mínimo al día con ellos” y enfatiza “media hora en un entorno y en situaciones que los niños y niñas no llevan mascarilla”.
Y hablan con conocimiento de causa, y es como apunta una de ellas “yo me he leído todos los protocolos [...] y según el protocolo de la Generalitat indica que debería haber en cada centro educativo un referente covid, pero no existe” y añade la compañera “preguntas y nadie sabe, y no puede ser que en esta situación la respuesta “sea no sé no sé”, es un problema”.
Esta falta de recursos me lleva a preguntar por el tan anunciado aumento de personal por parte del Gobierno y Govern , pero rápidamente me responden “nada nada, no hay aumento de personal, para nada. De hecho me parece que se está aprovechando para contratar a menos gente. Lo que está pasando además es que ante bajas de monitoras por covid, están usando las monitoras que tienen sus clases confinadas para suplir estas bajas, con el riesgo de salud que eso supone”.
“Hay algunas medidas, como geles, o servilletas…” y añade la compañera “también jabón en el comedor, pero vamos, como mucho de parte de la escuela, pero nada por parte de la empresa”. Y es que las monitoras y monitores de comedor, a pesar de realizar un trabajo educativo con los niños y ser una función esencial del funcionamiento del centro, están externalizados, en este caso en una gran multinacional, Aramark.
“Yo no los he visto pasar por el colegio…creo que solo una vez”. Así resumen el trato por parte de la empresa. “En una primera reunión nos informaron de todo muy rápidamente, nos dijeron que nos apoyarían en todo, pero nada. Si quieres hacerte una prueba porque un grupo de niños con el que has trabajado ha tenido un caso de contagio, te lo tienes que buscar tú por tu cuenta”.
Ante esta situación han decidido unirse y empezar a organizarse después del trabajo para plantear todos estos problemas. “Somos compañeras de muchas edades, y ves como compañeras tuyas van con miedo a trabajar, y ahí dices basta”, “al final esta pandemia ha maximizado una situación de precariedad previa” apunta una de ellas.
Y añaden “esta situación no nos parece normal, y la incertidumbre de la que hablábamos antes se mantiene. Hay una desorganización total por parte de la empresa [...] y para los protocolos del Gobierno y del Govern pareciera que nosotas -monitoras de comedor- somos invisibles”, por ello “nos hemos organizado por nuestra cuenta, sobre la marcha, hemos tenido que ir decidiendo todo, hasta cosas tan sencillas como circuitos en el comedor”.
Pero estas monitoras no están solas y quieren sumar a más trabajadoras y trabajadores de la educación. Forman parte de la Red de Precarios de Barcelona, donde comparten espacio de organización con trabajadorxs de hosteleria, telemarkleting, repartidorexs de telepizza, de Domino’s, etc.
En ese sentido nos cuentan que “este martes 6 de octubre (la próxima será el día 16 de octubre) tuvimos una asamblea virtual con el resto de compañeros, porque esta situación de incertidumbre y de falta de seguridad no es solo nuestra”, además “tenemos que decir que no tenemos derecho a huelga, pero aún así queremos participar, queremos ir con una pancarta a la manifestación en el horario que podamos para encontrar más trabajadores y trabajadoras del lleure, y es lo que vamos a comentar en la asamblea para que se puedan sumar más trabajadores de otros sectores”. El viernes 9 estarán en la manifestación educativa difundiendo sus reivindicaciones.
Ayer estuvimos en varios colegios de #Barcelona difundiendo la asamblea virtual de esta tarde para preparar entre todos la #huelgaeducacion del #9Octubre. ¡Ponte en contacto con nosotros y súmate a la red! pic.twitter.com/MhWsezrqAu
— Red de Trabajadorxs Precarixs (@redprecarixs) October 6, 2020
Gobierno, patronal y burocracias sindicales pueden tratar de invisibilizarlas, como hacen con los sectores más precarixs, pero ellas han dicho basta, han empezado a organizarse, y frente a una situación que se va a extender en el tiempo y con consecuencias impredecibles ellas ya están demostrando que están dispuesta a organizarse y luchar.
Por ello queremos aprovechar esta entrevista para invitarte a sumarte a la Red de Precarios de Barcelona, para unirte junto a otros trabajadores y trabajadoras en la lucha contra la precariedad. Contáctanos en nuestro Instagram o al teléfono 641 12 82 54