Este sábado, en el Centro de Congresos y Exposiciones de San Martín, con casi 500 inscriptos, se desarrolló el Congreso Provincial Educativo, cuyo eje fue la defensa de la Educación Superior. Convocado por los Consejos y Rectorías de distintos IES, el SUTE, junto a la CTA y Sadop fue atravesado por debates sobre la política nacional, provincial y los ataques a la educación pública.

Virginia Pescarmona @virpes
Lunes 21 de mayo de 2018 00:00
Arrancó con una presentación general y el debate se desarrolló en tres comisiones: “Trayectorias formativas y calidad educativa”; “ Política educativa nacional, provincial e institucional” y “Democracia y participación en los institutos”.
Del debate en las comisiones surgió un repudio general al ataque a nivel nacional a la Educación Superior, al paquete de Reformas Educativas y los operativos evaluadores, al Proyecto de Reforma Laboral, a los acuerdos con el FMI, el pago de la deuda externa y los planes educativos dictados por el Banco Mundial, el FMI y todos los organismos internacionales de crédito que someten a los pueblos del mundo a sus planes.
Se ilustró la dimensión del ataque a nivel nacional, y con la presencia de estudiantes y docentes de Escuelas Normales de CABA se pudo conocer más a fondo cómo el gobierno de Cambiemos impulsa la UNICaBa y la resistencia que vienen protagonizando, lo que hasta ahora logró postergar el tratamiento del proyecto en la Legislatura porteña.
Se denunció fuertemente el plan de imponer las evaluaciones extandarizadas del Operativo Aprender y Operativo Enseñar, porque tal como señala el propio Banco Mundial en sus documentos: “la información sobre los resultados del aprendizaje de los estudiantes es muy valiosa (…) el uso de estos datos por parte de los líderes políticos para justificar las reformas ha sido un factor clave de todas las estrategias que han tenido éxito hasta la fecha”. Hay que seguir enfrentando estos operativos porque son los datos que quieren para fundamentar el ajuste, los cierres y la pérdida de derechos laborales de los trabajadores de la educación.
Decreto 530
En todas las comisiones de debatió qué postura tener ante el decreto. Desde un sector, en particular del de Rectores, se viene insinuando que como el decreto “ya está”, se trata de pelear que su implementación no sea tan dañina. Pero del debate surgió un pronunciamiento unánime contra esta visión, y se concluyó que hay que rechazar y repudiarlo por autoritario, inconsulto, porque avanza sobre los espacios de democratización dentro de los Institutos y porque habilita el cierre y el ajuste.
También se rechazó la creación de la Coordinación que responde directamente al Director General de Escuelas y tendrá numerosas atribuciones pudiendo definir, por ejemplo, la continuidad de carreras o incluso de Institutos de Educación Superior.
Organizarse para luchar, y luchar para ganar
La mayoría de los presentes reivindicó algunos puntos sobresalientes de la lucha contra el ataque a la educación Superior, como haber enfrentado los exámenes eliminatorios, el fracaso del Operativo Enseñar de evaluación, las masivas marchas como “El Carpetazo” y el proceso de asambleas en los Institutos entre estudiantes y docentes.
Pero también quedó claro que hay que profundizar y no dejar que la lucha se pierda en los pasillos del Poder Judicial. Si bien se planteó no descartar ningún aspecto de la lucha, también quedó claro que sin la lucha en las calles, sin la organización y la participación democrática de todos los claustros, no alcanza.
Frente a esto también hubo debate entre las distintas corrientes que actúan al interior del SUTE. Aquí es donde el Congreso tuvo sus límites. En el diagnóstico hubo relativo acuerdo, el debate está en el qué hacer.
Por un lado, la Azul Naranja, que con la presencia de Correas de la CTA en la mesa de apertura, planteó que había que desarrollar una estrategia en 3 niveles. Uno es el judicial, que como se debatió implica apelar a la misma justicia que acaba de declarar constitucional al Ítem Aula. El nivel de la política fue definido como el diálogo con los legisladores, sin aclarar cuáles y los Concejos Deliberantes de los Departamentos, para ver qué puede salir. Y el nivel gremial, que fue el menos explicado. El llamado fue a la “unidad” y “la tolerancia”. Un tanto contradictorio viniendo del sector que está metiendo al Ministerio de Trabajo, al mando de Triaca, para que cambie la voluntad de los trabajadores de la educación de Guaymallén y quedarse con la seccional.
Por otro lado la Celeste quiso imponer la votación de medidas, como la instalación de una Carpa en Casa de Gobierno, sin debate, sin las escuelas, sin plenarios. Lo que terminó siendo una especie de chicana para después tener argumentos para hacer balances absurdos.
La respuesta fue que estamos a una semana y media del llamado a plenarios departamentales y provinciales y allí se pueden debatir y votar no sólo una Carpa, si no la respuesta para el conjunto de los ataques que viene desplegando el gobierno y cómo luchar mejor. Para eso hay que prepararse, desplegar las asambleas en las escuelas y que los Institutos se incorporen a los plenarios departamentales con sus demandas y las conclusiones de este Congreso.
Un malestar que surgió en las comisiones fue que los Rectores presentes no se sumaron al debate, si no que tuvieron una reunión aparte. A la crítica a los Foros, donde no se distribuía democráticamente la palabra y su carácter era puramente informativo, se suma este accionar que no suma sobre la verdadera unidad necesaria para lucha y ganar.
Se exigió que no haya ningún cierre de carreras, de cursos, de modalidades. Que los Institutos funcionen con absoluta autonomía, que los consejos sean soberanos, que ejerzan un gobierno tripartito y por la elección directa de las autoridades. Circuló por todo el Congreso el debate sobre la necesidad de la democratización plena de los Institutos y que a 100 años de la Reforma Universitaria es increíble tener que seguir discutiendo este aspecto.
Se participará de la Marcha Federal del 23. Se pondrá a consideración de las asambleas de los Institutos, ante trabajadores de la educación y estudiantes todos los debates que atravesaron el Congreso. Se propondrá sesionar simultáneamente el 28 a todos los Consejos en forma resolutiva para debatir las resoluciones.
Los primeros días de junio habrá plenarios del SUTE. Allí tenemos que resolver cómo vamos a enfrentar de conjunto los ataques que estamos sufriendo en nuestras condiciones laborales y de vida y los que se vendrán de parte de un gobierno que se alista, acuerdo con el FMI mediante, a descargar mayores ataques y crisis sobre el pueblo trabajador.
Un dato que no pasó desapercibido fue proporcionalmente la baja participación del movimiento estudiantil. Al respecto estudiantes opinaron que hubo poca difusión, poco debate previo y la accesibilidad al lugar, el horario y día. Lo cierto es que en función de que hay que redoblar la lucha, que tenemos que ir hacia un Congreso Provincial Educativo que discuta el conjunto de los problemas de la educación pública y nuestras propuestas, y vamos a más luchas en las calles, habrá que considerarlo, porque la participación y fuerza de esos/as 40 mil estudiantes es fundamental para dar esta pelea.
En esta jornada se escuchó fuerte: Defensa de la Educación Superior. #MásParaEducación. ¡No al FMI y sus planes! ¡No al pago a la deuda! ¡Basta de ajuste! ¡Defendamos la Educación Pública estudiantes, trabajadores de la educación y el conjunto de los trabajadores!

Virginia Pescarmona
Docente, Corriente 9 de abril/Lista Bordó, Mendoza