En el 4to aniversario de la huelga de las trabajadoras y trabajadores de Sandak, La Izquierda Diario entrevistó a algunas de las mujeres que han resistido a los embates del gobierno de Tlaxcala, a los dueños de esta transnacional y a sus golpeadores. Estas combativas mujeres están dispuestas a llegar hasta el final en la defensa de su fuente de empleo.

Gabriel Bagundo México | @g_bagundo
Miércoles 22 de julio de 2015
En memoria de María Luisa Hernández Moreno, trabajadora que falleció después de ser víctima de un ataque de los golpeadores de la empresa, y cuyo nombre siempre estará en la memoria de sus compañeros de lucha.
En el marco del 4to aniversario de la huelga que mantienen las trabajadoras y los trabajadores de la empresa de zapatos Sandak, en su planta de Calpulalpan, Tlaxcala, La Izquierda Diario entrevistó a algunas de las mujeres que heroicamente han resistido todos estos años, evitando que la patronal, sus golpeadores, la policía estatal y las autoridades laborales les arrebaten su fuente de empleo y sus derechos laborales.
En el 2010, después de que la empresa que produce los zapatos Bubble Gummers vaciara toda un área de producción y anunciara 150 despidos, los trabajadores comenzaron un proceso de organización y de lucha para defender su fuente empleo y sus derechos laborales que esta empresa de capital transnacional les prendía arrebatar.
En esta lucha el papel de las mujeres ha sido de vital importancia. Han ofrecido una resistencia que no ha podido ser doblegada por nada ni nadie. Son mujeres, muchas de ellas madres solteras, que han enfrentado todo tipo de retos y sin embargo sabido salir adelante. La fuerza de su voluntad y la convicción de no dejar pisotear sus derechos como trabajadoras, no se han doblegado bajo ninguna presión.
Muchas han trabajado en la planta desde los 20 años. Algunas han dejado más de 35 años de su vida ahí. Esta lucha ha sido una experiencia que les ha cambiado la vida. Desde La Izquierda Diario no podíamos dejar de compartir algunas palabras de estas luchadoras que este fin de semana conmemoraron el 4to aniversario de su huelga.
Margarita: Yo fui revisadora de los componentes que van cosidos en el zapato. Me dedicaba a encementar zapatos y a perforar la traba de donde se abrocha la hebilla del zapato de niña. Ojillaba y agujeteaba el zapato para el niño. Trabajé casi 31 años. Siempre cuidé las faltas, los retardos, incapacidades, y así paga la empresa. Trata de intimidar, de humillar, maquilando estrategias para hacernos sentir que no vamos a ganar, como por ejemplo haciendo que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje declarara la huelga inexistente. El gobierno siempre ha dado la espalda. Esto que hicieron fue aplicarnos lo que dice la reforma laboral.
Lo más gratificante que he vivido en esta lucha ha sido que todos los compañeros que aún estamos unidos no hemos desistido, no hemos dicho “ya me desesperé ni me desgasté en estos 4 años”, siempre hemos estado en las buenas y en las malas. Yo les diría a otras trabajadoras que están que lucha por sus derechos que tiene que mantener el ánimo, jamás perder la esperanza. Se trata de aguantar, de luchar, de no deprimirse. Quizá en unos meses, a los años de luchar, diga uno: “ya no puedo más”. Pero quiero darle ánimos a todas las que estén luchando para resistir la lucha.
Al gobierno y a los patrones quiero decirles que hagan conciencia de lo que estamos pasando, de lo que nosotros trabajamos y todo lo que servimos en la empresa, que es el momento que no valoraron lo que merecíamos. Por eso estamos en lucha.
Ángeles: En esta lucha los hijos han sido una presión para que muchas pensaran en tomar lo que nos daban de liquidación. Al inicio 2 semanas no pagaron en Navidad. Aun así la mayoría no aceptaron. La mayoría son madres solteras, otras son señoras que entraron a trabajar desde 20 años ante la imposibilidad de seguir estudiando. Solas lo sacaron adelante. Nada nos ha doblegado, ni cuando los golpeadores accionaron contra nuestra compañera María Luisa Hernández Moreno, quien falleció a las semanas fruto de estos golpes.
Han sido nuestros hijos, nuestros hermanos, los padres quienes nos llenan de fuerza con sus “échenle ganas”. Muchas hemos perdido familiares en la lucha, en estos años de sacrificios para los hijos, para los días festivos como navidad o año nuevo, donde estamos de guardia en la fábrica.
El apoyo de otras organizaciones y sindicatos ha sido bien importante para que mantengamos el ánimo, para seguir luchando y para redoblar los esfuerzos en esta lucha que tenemos que ganar nosotros los trabajadores.
Olga: Yo trabajé 15 años. Fui ayudante general, repartidora de trabajo e iba por materiales. Ponía agujetas y plantillas. Hacía revisión del zapato. En una lucha así nadie se imagina lo que sufre uno, por todas las cosas que pasa uno. La familia es lo que nos une más, los familiares que de diferente forma nos apoyan. Y con los compañeros de lucha también. Sabernos juntos nos hace más fuertes. Yo jamás me imaginé que iba a pasar por estos momentos. Pero hemos enfrentado problemas de salud en la familia, accidentes. Incluso pérdidas familiares que mucho nos han apoyado para mantener la lucha y en la vida.
Al gobierno de Tlaxcala le quiero decir que ellos, que están arriba, se dignen a voltear abajo; que vean las necesidades de nosotras las trabajadoras. Que no solo se vayan con la gente de dinero y a nosotros nos traten como nos tratan. Que nos quieren quitar nuestros derechos. Pese a que no nos hacen caso, le quiero decir a las autoridades laborales que nosotros vamos a seguir insistiendo hasta que se arregle nuestra situación.
A otros trabajadores que también estén luchando contra el abuso y por su fuente de empleo, les digo que no se dejen intimidar por nadie, que luchen por lo que quieren, que es difícil, pero creo yo que nada es imposible. Algún día se tiene que arreglar. Que sigan adelante con la lucha.
Laura: Yo trabajé tres años y medio. Fui ayudante general, estuve en la banda de terminado, después en el vulcanizado. Me dediqué a emplantillar y también al retocado. Lo más gratificante para mí ha sido el haber aprendido a defender mis derechos. Cuando encontramos un empleo, muchas veces nos contentamos con saber que tengo un trabajo, un sueldo. Pero no sabemos cuáles son nuestros derechos; si el sueldo es justo, si nos dan seguro. Muchos no sabíamos hacer nuestras cuentas para que nos pagaran bien; cómo se pagaban los días feriados, el tiempo extra. Pero no porque soy empleada y obrera a todo tengo que decir que sí.
Soy madre soltera, y tengo 4 hijos, que ha sacado adelante en sus estudios y que me apoyan mucho. Te da fuerza para luchar contra lo que sea. De ser frágil y sensible, te vuelves luchona, te vuelves guerrera. Y nuestras familias también.
Yo creo que hay que unirnos con otros trabajadores, como los de las fábricas de aquí cerca, que a sus trabajadores les hacen firmar y trabajar con bajo salarios. Queremos hacerles sentir como cuando con nosotros vienen otros sindicatos; llegan y nos levantan la autoestima.
El gobierno nos niega o se hacen como los que no nos ven, como que no saben de nosotros. No pueden pensar en las familias. En nuestro estado no hay fuentes de empleo, pero hay robos y otras cosas feas. A raíz de que no hay fuentes de empleo, la gente se descarrila, tiene que comer y busca lo bueno o malo. Y el gobierno trata de decir que nosotros somos el problema, cuando no hemos matado ni asesinado. No es posible que traten de marcarnos cuando los verdaderos narcotraficantes y malosos estén sueltos y no les hagan nada.
Bety: Trabajé 12 años. Fui auxiliar en producción. El que nos hayan dejado en la calle fue muy difícil, pero esta experiencia con todos los compañeros ha sido muy gratificante. Gracias al apoyo de la familia hemos sobrevivido, y también a la comprensión de las hijas que han sido privadas de muchas cosas. Al gobernador le exijo que se fije más en su pueblo, en la gente de su país y en su estado. Nosotros estamos defendiendo el trabajo en Tlaxcala, que no hay. Dios es justo y lo que hicieron no se vale. Si todos hubieran actuado correctamente todo estaría bien.
También les quiero decir a otras trabajadoras que estén en lucha que no se dejen vencer, por ningún tipo de reproches. Que no se dejen vencer, que Dios es justo y en algún momento llegarán las recompensas. Que no se den por vencidos, así escuchen las críticas de quien sea, que luchen hasta las últimas consecuencias. Que se vayan con la frente en alto.
Patricia de la Cruz: Yo trabajé 5 años, junto con mi esposo. Fui inspectora de control de calidad. Yo pienso que todos los trabajadores tenemos derechos, y derecho de defender nuestra dignidad. Lo más gratificante de esta lucha es que todos estamos concentrados en un mismo fin: ganar la lucha contra la patronal. Queremos demostrarles a nuestros hijos que nosotros podemos ganar la lucha contra la patronal. Pese a las dificultades, nuestras familias se han llenado de fuerza.
El Gobernador Mariano González Zarur es una persona prepotente, que no se presta para escuchar a las personas que realmente necesitamos de su apoyo. La Junta Laboral de Conciliación y Arbitraje está coludida y mandada por el gobernador. Nos negaron la toma de nota y todas las apelaciones las han rebotado. Cuando los políticos están tras un puesto político prometen que van a solucionar los problemas de los trabajadores y cuando están en el poder se olvidan de ello.
Nadie de los que estamos aquí nos imaginamos estar en esta situación. Somos gente de trabajo con un proyecto de vida. La clase obrera es una de las clases que más impulsa al país. Dentro de mi desconocimiento, estoy segura que no podemos darnos por vencidas. Si dejamos que los patrones nos humillen y pisoteen, el país va a estar peor de lo que está. Todos los sindicatos debemos de estar unidos y no dejar que los patrones abusen de nosotros.