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Red Internacional
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#NIUNAMENOS. Las mujeres siempre somos las más perjudicadas

A una semana de haber encontrado a Débora, alumna del Normal 4 que estuvo desaparecida durante dos semanas, desde La Izquierda Diario nos juntamos con la hermana y tres compañeras para que nos cuenten las acciones que desplegaron para poder encontrarla, la falta de respuestas por parte de las instituciones estatales responsables y reflexionar sobre demandas concretas para luchar de enserio por el “ni una menos”. Todas ellas habitantes de la villa 1-11-14, al igual que la gran mayoría de las jóvenes que acompañaron en la campaña “Buscamos a Débora”, demostraron que a pesar de la desidia del estado y las difíciles condiciones de vida, se organizan y dan pelea contra el machismo y la discriminación.

Constanza Rossi Redacción Ciencia y Tecnología. Licenciada en Biología (UBA).

Viernes 10 de julio de 2015

El lunes 22 de junio, a dos semanas de no tener noticias de Débora, familiares, amigos, vecinos de la villa 1-11-14 y estudiantes secundarios organizaron un corte de Avenida Rivadavia, frente a la puerta de la escuela Normal 4. . Con una masiva participación de alrededor de un centenar de personas, gran proporción de chicas adolescentes de entre 13 y 16 años, se logró difundir la cara de la menor desaparecida en varios canales de televisión, haciendo que en pocas horas la mamá recibiera la ansiada llamada con la información de donde estaba.

A una semana del corte nos encontramos con la hermana, Nadia y tres compañeras, Alejandra, Anahí y Cristina, todas de entre 17 y 18 años, para conocer y reflexionar sobre esta historia y tantas otras similares.

¿Qué repercusión tuvo en la escuela la desaparición de Débora?

Anahí: En la escuela no se hablaba mucho del tema, solo cuando la hermana llevó los carteles a la escuela, recién ahí todos dijeron: “¿de verdad se perdieron?”, ya había pasado una semana. Los adultos directamente no hablaron de esto. Cuando a las dos semanas les llegó una nota de que se iba a hacer un abrazo, recién ahí preguntaron: “¿se perdió?”, “¿cuándo se perdió?”, recién ahí le tomaron interés. Ellos lo toman como algo común, que algunos chicos se escapan, vuelven después, es algo común para ellos. Pero ella tenía 14 años y el 18 y nadie sabía nada para nosotros eso era un problema.

Nadia: Nosotros, mi mamá y yo, estábamos preocupados de que le pasara algo. Por más que nos decían: “está bien, está con el novio”, nosotros no sabíamos y pensábamos que le podía pasar cualquier cosa, a cualquier chica hoy la agarran y quien sabe al día siguiente aparece muerta, violada o lo que sea.

¿Cómo lograron que fuera tan masivo el corte?

Anahí: El colegio no decidió cortar la calle, decidió hacer un abrazo a la escuela, eso nada más, no era mucho tampoco, solo un abrazo por los dos compañeros desaparecidos.

Alejandra: El corte se difundió pegando carteles y por las redes sociales, también se acercaron chicos de otras escuelas, que son amigos de ellos.

Familia, vecinos y amigos tuvieron que organizarse buscando la solidaridad de otros estudiantes, docentes, radios comunitarias, para realizar diferentes acciones que fueron las que permitieron encontrar a Débora. ¿Por qué creen que las instituciones responsables de intervenir en estos casos no hacen un gran despliegue para buscar a las chicas que desaparecen?

Nadia: A nosotros al principio no nos querían tomar la denuncia, nos decían: “ya va a volver”. Después le terminaron tomando los datos y en la defensoría la atendió un psicólogo, le dieron algunos carteles para pegar y buscarla. Para mí lo tomaron así porque decían: “es más que obvio que está con el novio y está bien”, aunque en otros casos tampoco le toman importancia. Cuando más se movilizan es cuando se escucha que la violaron, o que se fue para tal lugar y al día siguiente aparece muerta; pero en esos casos tampoco hacen nada antes, tampoco las buscan. La policía no va y busca preguntando calle por calle, en todos los lugares, lo único que hacen es llamar a la familia para saber si sabe algo y nada más.

Siendo un año de elecciones con tantos candidatos ¿qué propuestas deberían tener para prevenir y actuar en estos casos? ¿Qué cosas deberían hacerse desde el estado?

Alejandra: Más personas que busquen. Yo creo que acá en Argentina, por ejemplo, debe haber miles de chicas que desaparecen, que son secuestradas, matadas, y de eso no se ocupa nadie hasta que aparecen muertas. Debería haber más gente que busque. Como son tantas las chicas que desaparecen, no alcanzan los recursos para buscar a cada una de ellas. Se preocupan por las que desaparecieron hace poco, y luego de meses de que no la encuentran la dan por muerta y ya no la busca. “Ni una menos”.

Siempre lo toman a lo ligero, no se preocupan directamente, solo se preocupan por ellos. Tienen anotado toda la lista de personas desaparecidas, pero no se preocupan, no hacen nada. No se preocupan por nosotros en general.

¿Qué aprendizajes se llevaron de todo lo que pasó?

Alejandra: Que no hay que tener novio…Hablando en serio, debería haber charlas para pensar estas cosas. En la escuela, por ejemplo, hacen charlas sobre sexualidad, para que las chicas jóvenes no queden embarazadas y no arruinen sus estudios, pero también se tendrían que preocupar por lo que cada uno piensa sobre estas cosas. Las chicas son las más perjudicadas, así que debería haber más charlas para que ellas piensen, no solo no quedar embarazadas de forma temprana, sino también sobre las relaciones con los novios.

¿Por qué decías que las chicas son las más perjudicadas?

Alejandra: Por ejemplo mi hermana, tenía su novio y a los cinco meses quedó embarazada estando embarazada se dio cuenta que su novio no era la persona que ella creía. Mi mamá y mi papá le dicen: “tenés que tener una familia bien y todo eso, no podés estar sola” y ella se tuvo que quedar con el novio por más que no quería. Ella cuando fue mamá tuvo que madurar a muy temprana edad, tuvo que dejar los estudios e irse a la casa de su novio.

Anahí: Sí en todo quedamos nosotras más perjudicadas: nosotras somos las que nos embarazamos, nosotras somos las que tenemos que sufrir tantas cosas, hay hombres que dicen: “quedaste embarazada, esa cosa es tuya, no mía” y se van, pero siempre nosotras vamos a seguir peleando.

Durante la charla se abrieron muchos interrogantes para seguir pensando en nuevos encuentros y las ganas de sumar a más compañeras ya que es un tema que afecta y preocupa a las adolescentes. Cada semana se renuevan las fotos de las adolescentes desaparecidas en los postes de luz de las villas. Están las que se van atadas a novios que las creen su propiedad, las aterrorizadas por embarazos no deseados, las engañadas por el discurso social del “hombre salvador que me sacará de esta difícil realidad” y, también, las víctimas de las redes de trata. La organización que lograron las y los adolescentes de la escuela Normal 4, y de otras escuelas cercanas, para encontrar a Débora es un ejemplo de la fuerza de un sector que, a pesar de las difíciles condiciones de vida, enfrenta la decidía del estado y, como dice Anahí, “siempre nosotras vamos a seguir peleando”.