El gobierno de López Obrador ha dado un traspié tras otro en todo el tiempo que lleva la contingencia sanitaria debido a la propagación del coronavirus; su punto más crítico ha llegado con su contagio.
Viernes 29 de enero de 2021
Después de meses de seguir una estrategia errónea para enfrentar la crisis generada por la pandemia mundial se dio a conocer que el presidente de México presentaba síntomas de la enfermedad Covid19-lo que ha desatado un sin fin de especulaciones sobre su estado de salud y agudizado las críticas a su gestión.
Primero los ricos
Y es que puso en primer lugar los intereses económicos de los grandes empresarios antes de la salud de los trabajadores, evitando de esta forma aplicar sanciones económicas a las empresas que no garantizan que sus empleados laboren en condiciones que los ponen en riesgo de contagio.
Empresas como General Motors o Elektra, como muchísimas otras continúan arriesgando la salud de sus trabajadores día a día, dejando claro que para los patrones somos seres descartables.
Nuestras vidas no importan mientras ellos continúen incrementando sus fortunas y así se extendió el contagio y miles de trabajadores han muerto o han visto morir a sus familias debido a la avaricia del patrón y a la miseria que los orilla a trabajar en esas condiciones.
Nuestras vidas no importan mientras ellos continúen incrementando sus fortunas y así se extendió el contagio y miles de trabajadores han muerto o han visto morir a sus familias debido a la avaricia del patrón y a la miseria que los orilla a trabajar en esas condiciones.
La gran mayoría de los treinta millones de votos conseguidos por AMLO en su elección presidencial provienen de los sectores más precarizados, esos sectores que se han visto obligados a salir a buscar el alimento de sus familias y que al parecer han quedado en el olvido del presidente, pues no son suficientes los raquíticos programas sociales aprobados para intentar limpiar la cara de un gobierno omiso.
La vida de los trabajadores no les importó
A nivel de salud y control de la pandemia se ha abierto una cloaca, la cual no ha podido invisibilizar la 4T, y es que el sector salud desde hace años se ha movilizado pidiendo mejores condiciones laborales ante el deterioro progresivo en el que sumieron a la salud pública los distintos gobiernos.
La crisis pandémica y el mal manejo de la contingencia sanitaria ha provocado la situación en la que está México, uno de los peores manejos según las estadísticas internacionales que sitúan al país como uno de los que presenta más altos niveles de muerte a causa de la enfermedad.
Se negaron a hacer pruebas rápidas al comienzo de la pandemia lo que permitió que la enfermedad se propagara sin control, se negaron a cerrar las empresas y declararon esenciales sectores por fuera de la salud y la alimentación, respetaron los privilegios de los empresarios aliados del gobierno estilo Salinas Pliego y los grandes almacenes permanecieron abiertos sin importar la seguridad de sus trabajadores, negaron el uso del cubrebocas como una medida de prevención del contagio, a pesar de que la comunidad científica de conjunto ha recomendado su uso.
La distribución de vacunas ha sacado a relucir que los privilegios y la corrupción están arraigados en este gobierno; se vacunan directivos y sus familias, personal administrativo que no labora en la primera línea contra la enfermedad; mientras los miles de trabajadores que padecen las malas condiciones del sector y que están dando su mayor esfuerzo en la atención de los enfermos de COVID-19 tienen que esperar pacientemente a que llegue su turno.
Sin mencionar que el hombre más rico del mundo está siendo atendido en un hospital público que ya no tenía camas disponibles, al parecer, le hicieron un lugarcito con unos cuantos millones de su cartera.
El contagio
Andrés Manuel, desde un inicio, se negó a usar el cubrebocas como medida de protección apelando a la distancia social y a los consejos de su mimado López-Gatell. Se presentó en actos públicos, viajó en aviones comerciales, dio múltiples conferencias hasta que sucedió lo inevitable, el contagio y con ello una ola de incertidumbres que golpean al país en el terreno político y económico.
El seguimiento de su salud se ha mantenido en secreto lo que ha dejado volar la imaginación de sus opositores y en las redes sociales se corren rumores de embolias, daño cerebral o que Solalinde asistió a darle el viático. Todos rumores provocados por el mal manejo de la información.
El gobierno de AMLO está basado en su persona y en los símbolos, no van a reconocer públicamente que se equivocaron y que sus estampitas, que mostraba en tono de burla como su protección contra el coronavirus, no fueron eficaces.
El presidente y su gobierno se equivocaron de inicio a fin, las cifras internacionales y el contagio del mandatario lo expresan claramente y no pudo ser en peor momento. Las elecciones se acercan y Morena necesita cristalizarse como partido nacional y apuntalar su gobierno en estas elecciones. Sin embargo, han dado múltiples argumentos a la oposición de derechas para ser golpeados y recuperar un poco del terreno perdido en las elecciones del 2018.
La salida de los de abajo
Es importante que los sectores más precarizados de este país no vuelvan a caer en los cantos de sirena de los partidos burgueses en la siguiente campaña electoral, lo que no cambiemos nosotros mismos no lo van a cambiar un puñado de parásitos acostumbrados a gobernar desde las alturas.
Organicémonos los trabajadores, campesinos y pueblo pobre, sacudámonos a esa burocracia sindical que mantiene una tregua criminal con el gobierno. Formemos comisiones de seguridad e higiene en los centros de trabajo, acompañemos la lucha de los trabajadores de salud en busca de insumos, organicemos paros y huelgas en los lugares en los que los patrones arriesgan la vida de los trabajadores.
Así, como fruto de la tenacidad de nuestras luchas, podremos estar en condiciones de construir una alternativa de los de abajo al servicio de las mayorías. Una organización política de los trabajadores, campesinos y demás sectores empobrecidos por las políticas de las diferentes opciones que tienen los de arriba para gobernar y sojuzgarnos.
Porque nuestra vida vale más que sus ganancias.