Escenas de la nueva normalidad.
Soledad Flores Periodista y escritora
Miércoles 2 de septiembre de 2020 03:14
Fotos: @Soledad78359930
Este martes al mediodía salí a hacer compras. Iba por la vereda de la plaza frente al Congreso. El frío pegaba fuerte y venía apretando el cuello con la bufanda cuando lo vi avanzar entre las paradas de colectivos. Era un pibe al que le faltaba una pierna.
Caminaba arrodillado sobre la pierna izquierda y apoyado sobre el muñón de la derecha. De un lado arrastraba la pantorrilla y el pie que no podía usar para caminar. Del otro, un pedazo de pantalón sobrante.
Llevaba una zapatilla blanca con tiras rojas, un buzo negro con capucha y una bolsa de nylon blanca colgando del brazo. Pasaban los bondis, los autos, la gente caminaba apurada alrededor. Él demoró largos minutos en avanzar 20 pasos.
Imagínense domesticar a un lobo, quitarle toda chance de sobrevivir sin amo. Imagínense lastimarlo gravemente y después, volver a soltarlo a la naturaleza: solo, herido, sin instinto… ¿Cuánto tiempo se arrastrará por el piso helado?
A la vuelta del Congreso, por Rivadavia, un grupo de personas y banderas argentinas vociferaba con megáfonos: “La Constitución está para respetarla”. Tenían cacerolas y cantaban “que se vayan todos”.
Este martes, mientras la miseria se arrastra por #Congreso, un pequeño grupo de manifestantes protestaba contra la #ReformaJudicial. pic.twitter.com/JvEnrhrxag
— Soledad Flores (@Soledad78359930) September 2, 2020
Tenían un nutrido grupo de periodistas alrededor. Sobre Combate de los Pozos, donde el Congreso da la espalda, había cinco camionetas de canales de televisión.