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Red Internacional
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BARCELONA JUICIO. #LauraEvaLlibertat “No se ha hecho justicia”

Laura y Eva son condenadas a 13 meses de prisión y 10.000 euros de multa. Aunque no entrarán en la cárcel, la sentencia es toda una muestra de la creciente criminalización de la protesta social. Medio millar de personas nos concentramos contra el juicio.

Ivan Ubico Delegado de CGT Telepizza, Zaragoza

Miércoles 7 de octubre de 2015

Foto: ID/Jorge Remacha

Ayer lunes, a primera hora de la mañana, en la Ciutat de la Justicia de Barcelona se escucharon cánticos como “si tocan a una, nos tocan a todas”, “esta justicia, es una mierda” o “lo llaman democracia y no lo es”. Éramos más de medio millar de voces contra la criminalización de la protesta. En apoyo a Eva y Laura y al resto de procesados por la huelga del 29 de marzo de 2012.

Llegados de distintos puntos del Estado, afiliadas y afiliados de CGT, trabajadores en lucha y colectivos sociales y políticos nos concentramos antes del comienzo del juicio. Laura y Eva son dos afiliadas de la CGT de Barcelona que como tantos otros miles de trabajadores salieron a la huelga el pasado 29 de Marzo de 2012.

Veintiséis días después del 29M los Mossos detuvieron a Laura por haber participado en una performance en las puertas de la Bolsa de Barcelona. El juez decidió enviarla a prisión preventiva donde permaneció durante 24 días. Un castigo que también se aplicó contra un jóven y dos estudiantes de la UB que recientemente fueron absueltos.

Una vez puesta en libertad con cargos y bajo fianza de 6000 euros, se le privó de su derecho de manifestación durante más de un año y medio. Además fue acusada de cinco delitos con peticiones de penas que superaban los 30 años de cárcel. Después de tres años de instrucción judicial la acusación se concretó para Laura y Eva en dos delitos por incendio y desórdenes públicos solicitando dos años y medio de prisión y el pago de 40.000 euros.

Durante la jornada de ayer se conoció que la Generalitat retiraba los cargos contra las dos sindicalistas. Una decisión de última hora que dejó a la Fiscalía como única acusación. Tras horas de negociación finalmente se dictó una sentencia que garantiza que ninguna de ellas entrará de nuevo en prisión.

A pesar de ello las primeras palabras de Laura y Eva al salir de los juzgados fueron las que titulan este artículo: “no estamos contentas, no se ha hecho justicia”. La CGT en un comunicado público en su página web también denunciaba que la Fiscalía ha tratado de buscar una sentencia ejemplarizante.

Finalmente se le ha impuesto una condena de 9 nueve meses de cárcel por daños y 4 meses y medio por desórdenes públicos, una multa de 10.000 euros y la condición de no reincidencia durante dos años para evitar la entrada a prisión.

Durante los últimos años el aumento de la represión por parte del Estado se ha incrementado contra jóvenes, trabajadores y trabajadoras, colectivos sociales, políticos y sindicales, vecinales y luchadores en general. Esta política de criminalización de la protesta social ha ido en aumento a la par que han aumentado las protestas contra el empobrecimiento de la clase obrera y los sectores populares. Contra los ajustes, el empobrecimiento y la durísima reforma laboral del gobierno del PP miles de trabajadores salimos a las calles en las dos huelgas generales de 2012.

La “caza de brujas” de esta democracia para ricos se ha extendido por todo el mapa estatal siendo cientos las y los activistas con penas y multas. Los ejecutores de esta mano dura son tanto el gobierno del PP como el govern de CiU en Catalunya. Sólo la huelga del 29M se saldó con más de 100 detenciones en Catalunya ordenadas por la Conselleria de Interior y cuyos juicios se están celebrando en estos meses.

Estos ataques a las libertad democráticas básicas son el verdadero rostro de una justicia al servicio de los “Grandes de España”. Una justicia donde se indultan a banqueros, corruptos y empresarios y se encarcela y multa a los luchadores.

Muestras de apoyo como la que recibieron las dos compañeras ayer, así como las múltiples iniciativas solidarias en marcha con otros muchos luchadores perseguidos, son fundamentales para poder enfrentar esta ofensiva. Es necesario generalizarlas, extenderlas y coordinarlas en un gran movimiento estatal contra la persecución y criminalización de la protesta social.