×
×
Red Internacional
lid bot

ORPIS PRESO, CRUCH, ESTUDIANTES. Lavado de imagen

¿Qué tienen en común la prisión preventiva para el senador desaforado de la UDI, Jaime Orpis, el rechazo a las universidades privadas en la reforma educacional y la lucha estudiantil? Un Gobierno debilitado y desesperados intentos de salvataje.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Viernes 17 de junio de 2016

Orpis, el Parlamento y las bancadas empresariales

Mucho se habló al iniciarse este Parlamento de lo que llamaron la “bancada estudiantil”. Pasados algunos meses, constatamos lo que se mantenía oculto: la “bancada Penta”, la “bancada SQM”, la “bancada Corpesca”. ¿Cuántas más habrá, cuántas saldrán a la luz, cuántas lograrán mantenerse en la sombra? Se habla de cohecho, de corrupción.

Más directamente: son parlamentarios, de la Derecha y la Nueva Mayoría, en compra-venta a los empresarios. SQM redactó directamente un artículo de la Ley de Royalty. Corpesca envió a Orpis un manual sobre cómo debía votar, recibiendo, según la Fiscalía, un sueldo mensual que totalizó más de 230 millones de pesos, además de parte de los sueldos que se apropiaba de sus empleados en el Parlamento.

Muchos, además, son directamente empresarios o con acciones en empresas. Todos, tienen sueldos millonarios. Y son inamovibles. Y llenos de privilegios: aunque esté en prisión preventiva, por ejemplo, seguirá cobrando su sueldo de senador.
Hasta que todo estalló por los aires.

Investigaciones, juicios, condenas, prisión: lavado de imagen

Saltó por los aires con las denuncias de personajes menores: sus gerentes pretendiendo indemnizaciones y distintas compensaciones, mostrando ya la descomposición del régimen en su conjunto. Se profundizó por las disputas por arriba entre ellos, con unos buscando perjudicar a los otros, hasta que todos cayeron rodando, también una muestra de la descomposición del régimen. Llegó hasta tal punto, que todos profundizaron su deslegitimación.

Una crisis de legitimidad que es de antes, como se mostró, por ejemplo, el 2011 que rechazó la política de los acuerdos, la imagen de todos los parlamentarios con las manos alzadas festejando leyes anti-estudiantiles. O en las últimas elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales, con un 60% de abstención.

El caso Caval tocó a Bachelet. La UDI está completamente involucrada. Partidos de la Nueva Mayoría también. Figuras de recambio como MEO. Piñera, aunque logrando pasar desapercibido.

Las pasadas de cuentas entre ellos, devinieron en una política para lavar su imagen. Hace pocos días se determinó que la Fiscalía podía iniciar investigaciones sin querella del Servicio de Impuestos Internos, que es lo que se hacía los últimos meses para intentar evitar se sigan abriendo investigaciones.

¿Por qué el cambio? Hay dos motivos, uno más circunstancial, y otro más de fondo. El primero, puede que sea una jugada: primero caen los de la Derecha, y acercándose las elecciones será el turno de la Nueva Mayoría. El segundo: recorrer un camino a la brasileña; ante el desprestigio del Gobierno, el Parlamento, los partidos del régimen, poner en acción a la Justicia, para intentar mostrar que “las instituciones funcionan”, que solo se trataría de “manzanas podridas”, sancionando algunas figuras emblemáticas, y lavar así su imagen. Abrir una válvula de escape.

Es que las tensiones aumentan.

Golpes por derecha y por izquierda: un régimen en tensión

La reforma educacional está al centro de las tensiones políticas, y el Gobierno es cuestionado por izquierda y por derecha, nuevamente.

El movimiento estudiantil, ahora bajo contraofensiva del Gobierno con criminalización y represión, sigue golpeando por izquierda al Gobierno y al régimen, rechazando su reforma educacional. No logra todavía, y en parte por responsabilidad de sus dirigencias oficiales, imponer la fuerza de su unidad combativa, pero en luchas dispersas en cada espacio y cada día, manifiesta su disposición a la lucha.

Las universidades privadas del Consejo de Rectores de las Universidades de Chile (CRUCH), criticaron por derecha la reforma educacional: piden a la vez reconocer su carácter “público” y por eso recibir financiamiento estatal, y exigen mantener su “autonomía”, que no tengan ninguna regulación, por ejemplo respecto al problema del gobierno universitario.

Es un régimen en completa tensión. Mantienen cartas debajo de la manga, como abrir nuevos debates “progresistas”. Pero ya nadie se llama a engaño. En la reforma educacional, probar el desvío parlamentario.

Pero, se trata del Parlamento de las “bancadas empresariales”. El movimiento estudiantil, nada puede esperar de aquí. ¿Es posible derrotar al Gobierno y el Parlamento de las “bancadas empresariales”? Sí, a condición de redoblar su ofensiva, y unir sus luchas a los trabajadores.