La candidata del ultraderechista Frente Nacional (FN) arranca su campaña hacia las presidenciales francesas, donde se ubica como la más votada para la primera vuelta.
Lunes 6 de febrero de 2017 12:09
Le Pen expuso sus medidas de gobierno en el Anfiteatro del Centro de Congresos de Lyon, donde se presentó como "la candidata del pueblo" y afirmó que "lo imposible es posible", en referencia al triunfo de Trump en Estados Unidos y del brexit en Reino Unido.
La dirigente del FN utilizó gran parte de su discurso para arremeter contra la globalización económica y el “fundamentalismo islamista”: "Dos totalitarismos que amenazan Francia", dijo. La Unión Europea (UE) fue objetivo de sus críticas más virulentas por ser, a su juicio, "un fracaso que no ha podido cumplir con ninguna de sus promesas".
De ahí que uno de los 144 compromisos que presentó en el congreso sea la organización de un referendo en los seis primeros meses de su mandato para abandonar "el tiránico sistema europeísta".
"Otros pueblos nos han mostrado el camino, como los británicos que han elegido la libertad con el ’brexit’", manifestó la ultraderechista, que va en cabeza en los sondeos sobre intención de voto en las elecciones presidenciales de abril y mayo próximos.
Le Pen también hizo referencia a "los austríacos por eliminar en la primera vuelta de las presidenciales a los partidos tradicionales y a los italianos por rechazar la reforma de la Constitución" del entonces primer ministro italiano, Matteo Renzi.
"Estas naciones han mostrado que el despertar de los pueblos contra las oligarquías puede realizarse", exclamó, además de rendir homenaje a Trump por "cumplir con sus promesas electorales" después de su victoria contra todo pronóstico en las recientes elecciones presidenciales estadounidenses.
Pero fue con los asuntos de seguridad e inmigración con los que consiguió que el público la ovacionara levantándose de los asientos.
"Un extranjero clandestino nunca podrá ser regularizado y, por lo tanto, nunca naturalizado", aseguró. En su programa aboga por limitar a 10.000 personas el saldo migratorio entre entradas y salidas en el país.
"Los que vengan a Francia es para que vivan en nuestro país, no para que impongan sus costumbres y, si no les gusta, que se hubieran quedado en sus casas", dijo en referencia a los inmigrantes musulmanes en el país, ante lo que el público gritó "Esta es nuestra casa".
En su programa electoral -agrupado en siete grandes temas bajo los apartados de una Francia "libre", "segura", "próspera", "justa", "orgullosa", "potente" y "sostenible"- también figura la intención de inscribir en la Constitución la prioridad nacional en el acceso al empleo y la vivienda, una medida demagógica para dirigirse a los más castigados por la crisis.
Mientras que en 2012, no logró pasar a la segunda ronda al finalizar como la tercera más votada (18,5 %), por detrás del socialista François Hollande (28,8 %) y el conservador Nicolas Sarkozy (26,1 %), en estas elecciones las encuestas dan como seguro su pase a la segunda vuelta. Aunque también se augura su derrota en esa instancia frente a otro candidato, pues todos los partidos en bloque apoyarían a su rival creando un "frente republicano" para frenar su victoria, aun cuando esto significará el apoyo a otro de los candidatos de derecha que han tomado como propio gran parte del discurso racista e islamófobo del FN en esta campaña.