La empresa Ledesma les cortó la ficha a 4 obreros de Caimancito que por el derrumbe de un tramo de la ruta 34 a la altura del Río Zora no pueden llegar a la fábrica. El SOEAIL debe exigir que los vuelvan a fichar o garanticen sus sueldos, la clase obrera no es material descartable

Miguel López Diputado provincial PTS-FITU Libertador Gral. San Martín-Ledesma
Viernes 10 de abril de 2020 13:23
El temporal, la crecida de los ríos y los derrumbes de tramos de la ruta nacional 34 en la región del ramal jujeño también trajeron consigo el corte de fichas en el Ingenio Ledesma. Se trata de obreros azucareros de la localidad de Caimancito que no pueden presentarse a trabajar a la fábrica de azúcar porque la crecida del río Zora y la falta de obras hídricas llevaron a se desmorone por completo un tramo de la ruta nacional 34 a la altura del puente de dicho río, y este desastre evitable lleva a que los obreros no puedan llegar vía a la ruta nacional 34 a sus puestos de trabajo en las secciones de embolsado y fraccionado de la fábrica de azúcar. De hecho no está pasando ningún vehículo ni siquiera los trailers de la empresa Ledesma, con los que la empresa transporta a los obreros.
Ante esta problemática que se desprende de las características climatológicas de la región y de la desidia de los gobernantes al no construir defensas y gaviones en los ríos como el Zora y el San Lorenzo, la empresa Ledesma sin tener contemplación ni humanidad alguna por la situación que viven estos obreros del azúcar y sus familias, como toda la comunidad de la localidad de Caimancito al estar prácticamente incomunicados, les cortó la ficha a 4 de los 10 trabajadores oriundos de esta localidad que tienen este inconveniente para llegar a sus puestos de trabajo en la fábrica de azúcar.
Al parecer Ledesma SAAI quiere que los obreros peguen de su bolsillo totalmente alicaído un costo viaje en auto o camioneta que vaya de Caimancito a la fábrica de azúcar de dicho ingenio que queda en Libertador Gral. San Martin dando la vuelta por la ruta provincial n°1 que los lleva hasta El Piquete y de ahí vayan hasta San Pedro donde esta ruta provincial se une con la ruta nacional 34 que los lleva a Libertador.
Seis de estos trabajadores se gastaron gran parte de lo que tenían en sus bolsillos, y con tal de mantener su trabajo, en medio del temporal y el desastre que dejaron las crecidas de los ríos de la región a su paso, hicieron esta travesía y llegaron a sus respectivas secciones, y aún continúan trabajando en la fábrica de azúcar. Pero como no pueden volver a sus casas están parando en las casas de familiares, ya que dicha empresa no les garantiza un alojamiento ni les reconoce el trasporte que gastaron para llegar a sus puestos de trabajo en las horas posteriores al derrumbe de la ruta 34 a la altura del puente del río Zora.
Cuando el Secretario Gral. del SOEAIL, Rafael Vargas, se comunicó con la Jefa del Departamento de Asuntos Laborales, Viviana Fernández, esta sostuvo que iban a considerar como un problema de fuerza mayor la inasistencia de los obreros de Caimancito que estaban trabajando en la fábrica. Pero nada de esto ocurrió, se consumó el corte de ficha de los 4 trabajadores, y la Jefa del Departamento de Asuntos Laborales, volvió a comunicarse con el dirigente sindical para anticipar que el año pasado los trasladaron de la finca Caimancito a la fábrica de azúcar porque les habían quedado debiendo tiempos de trabajo, pero que ya no le estarían debiendo ningún período de trabajo, dejando entrever que bajo este argumento querrían justificar el corte de ficha totalmente desconsiderado e inhumano.
Como si faltara algo para repudiar los argumentos que ante el corte de ficha de 4 obreros ensayo la representante de la empresa, esta agrego que la medida puede haber sido tomada porque los trabajadores reclamaron por el costo que les genera trasladarse al lugar de trabajo y volver a sus hogares. Léase que para la empresa es motivo de corte de ficha que obreros reivindiquen algo tan elemental como que ante un desastre, como los es un derrumbe de un tramo de la ruta por la que se dirigen a sus puestos de trabajo, la empresa continúe corriendo con los costos del traslado por caminos alternativos desde la localidad de Caimancito hasta el lugar de trabajo, y no descargue esta responsabilidad sobre los trabajadores.
En momentos de desastres evitables como los derrumbes e inundaciones por las crecidas de los ríos, la pandemia y los brotes de dengue, la empresa Ledesma muestra su verdadera cara, y la realidad se torna descarnada, tal como denuncian los 4 obreros que sufrieron el corte de la ficha. Que son los mismos que la empresa Ledesma fichó cuando los necesito para cumplir tareas en las secciones de fraccionado y embolsado a un bajo costo, ya que a los trabajadores que provienen del campo pese a que cumplan tareas en la fábrica desde la patronal se les impone la categoría mínima.
Pero ahora que estos obreros del azúcar oriundos de la localidad de Caimancito padecen del derrumbe total de un tramo de la ruta nacional 34, que los deja incomunicados con el resto de la provincia y les imposibilita llegar a su lugar de trabajo, les corta la ficha, dejándolos sin el sustento económico para sus familias, en medio de una crisis sanitaria y económica que está haciendo estragos en la vida de las mayorías populares.
Desde la comisión directiva del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma-SOEAIL- se debe hacer público este reclamo, largar un campaña pública e impulsar un petitorio que firmen todos los trabajadores y la comunidad de Caimancito y todo el departamento de Ledesma, para que se dé la alta de la ficha a estos 4 obreros azucareros, se les dé tarea, si es en la fábrica de azúcar garantizándole el alojamiento gratuito, sino en la finca Caimancito donde antes trabajaban, o se les abone su remuneración hasta que las condiciones del camino se normalice y puedan para poder trasladarse desde su localidad en transporte de la empresa(trailers) hasta su puestos de trabajo. Hay que demostrarle a la familia Blaquier, dueña del emporio Ledesma SAAI, que la clase obrera no es material descartable.