Desde La Izquierda Diario conversamos con Leonardo, auxiliar de enfermería del J J Aguirre hace más de 11 años y candidato constituyente por el distrito 8, quien propone terminar con el subsidio a los privados y aplicar un impuesto a las grandes fortunas del país para aumentar el presupuesto de la salud y garantizar su derecho de manera gratuita, de calidad y oportuna.
Sábado 13 de marzo de 2021
Una herencia de la dictadura en la salud y educación
El Hospital Clínico de la Universidad de Chile es un hospital de docencia, es decir, que uno de sus objetivos centrales es formar a nuevos trabajadores de la salud, tiene relación tanto con el Minsal como con el Mineduc y sus trabajadores son empleados públicos. Sin embargo, el Jota (como se le conoce popularmente) no pertenece a la red pública ¿Por qué? herencia directa de la dictadura de Pinochet, que desfinanció completamente el hospital en los 80, obligando a la Universidad a endeudarse con privados progresivamente para poder autofinanciar el centro de salud.
Leonardo nos cuenta “la privatización del hospital impacta a los trabajadores por estar en una precaria realidad, a contrata, honorarios y sin estabilidad ¡Uno puede estar hasta 30 años en esta situación! Lo más grave es que dejó de ser un hospital base. Los habitantes de la zona norte no se benefician en nada. Al Jota llegan pacientes de todo Santiago, los que tienen plata, sin cubrir realmente las necesidades de la zona en que está emplazado”.
Año tras año la crisis del hospital se ha acrecentado. Los gobiernos de la ex Concertación perfeccionaron el sistema privado de salud, a la vez que nunca ofrecieron una verdadera salida a la precaria realidad financiera del Jota, fue así que durante la campaña del segundo gobierno de Michelle Bachelet, una de las apuestas de su programa era la vuelta al sistema público, fue el mismo Partido Comunista, que dirige sectores de la salud y funcionarios de la U de Chile, que se volcó a una ofensiva campaña sobre el hospital.
El candidato nos cuenta “todos los días venía Karol Cariola y otros dirigentes del PC, se paseaban por el hospital con la dirigenta de la asociación prometiendo que devolverían el hospital a la salud pública, pero fue una promesa más, con suerte se creó un bono único que que ni siquiera llegó a significar la mitad de la deuda, que en esa época era más de 30.000 millones. Nunca dieron una solución real al problema, y terminaron avalando la continuidad de la precaria salud y financiando sagradamente a la salud privada año tras año”.
Sorteando la crisis financiera en medio de la crisis sanitaria
En pleno peak de la crisis sanitaria por el Coronavirus, la realidad de la crisis financiera del hospital salió a la luz e implicó una crudeza en las condiciones de los trabajadores de la salud en toda la zona norte. Al no ser parte de la red pública, el Jota sólo prestó ayuda parcial ante la pandemia, abriendo un fuerte cuestionamiento en los trabajadores que veían día a día, cómo cruzando la calle el San José colapsaba brutalmente.
Leonardo nos cuenta “fue muy evidente, en el San José abundaron los pacientes hospitalizados en sillas plásticas, carpas que se llovieron al poco tiempo de ser instaladas, se acumularon cadáveres en camillas del necrocomio. En el Jota, si bien estuvo aproximadamente al 90% de ocupación, nunca sufrió el colapso del San José, pero lo más terrible, es que no se hizo nada para apoyar y resolver esta brutal situación, por ejemplo, una ventaja del Jota es que tiene mucho patio. Se podrían haber armado hospitales de campaña como parte de un plan de emergencia, habríamos dado una mejor cobertura a la zona norte, y ayudar a nuestros colegas. Y eso no se aprovechó”.
A su vez, el auxiliar nos cuenta cómo las “prestaciones de servicio” o el mismo plan AUGE terminan beneficiando por medio de subsidios a clínicas privadas como la Dávila o el mismo Jota “entre los hospitales y clínicas se compite por los pacientes y con ello por los fondos públicos, perjudicando a los usuarios que deben pagar por la atención médica”.
Derecho a la salud pública gratuita ¡Ningún subsidio más a los privados!
El viernes 26 de febrero se llevó a cabo el Encuentro por la Salud Pública que contó con la participación de decenas de funcionarios de la salud. Durante el encuentro Leonardo fue enfático en denunciar el sistema de donaciones y el lucro con la salud:
“El hospital sobrevivió casi con puras donaciones, las donaciones eran asquerosas. Las mascarillas no duraban 10 minutos, se salían los elásticos, las teníamos que corchetear y los corchetes nos rasgaban la cara, y así un montón de cosas super denigrantes.
Este es un sistema de salud que ya no da el ancho. No tiene que ser reformado, sino eliminado y crear otro que no se sostenga sobre el enriquecimiento de ricos que lucran con nuestro derecho y por ende, nuestras vidas. Simplemente no resiste. La salud para todos tiene que ser oportuna y pública, garantizada por un sistema único, gratuita, de calidad. Y en este sistema tienen que participar todos. No solamente los funcionarios. También la comunidad, los pacientes”.
Como bien lo cuenta Leonardo, los trabajadores del hospital docente conversaban cotidianamente sobre la cantidad de cosas que podrían haber hecho en la crisis para aportar desde la primera línea, pero no pudieron, ante esto, el candidato sacó importantes lecciones “si la salud fuera gestionada por los trabajadores y usuarios, que somos quienes sabemos de primera mano lo que está pasando, todo sería muy distinto. Es necesario terminar con los subsidios a las clínicas y empresas de salud privada, que se ven favorecidas con el plan AUGE. Tenemos que fortalecer el sistema público. Además de terminar con la salud precaria y asegurar mejores condiciones, eso sólo es posible si se crea un impuesto especial a los super ricos, que se han hecho más multimillonarios mientras nosotros nos hemos empobrecido ¡Cómo puede ser posible! Por ejemplo, sólo con el impuesto del 20% a la fortuna de las 10 familias super ricas se pueden financiar 40 hospitales. Es así de desgarrador y crudo”.
Abran Paso a los trabajadores de la salud
El candidato además es parte de la agrupación de trabajadores de la salud “Abran Paso”, presente en distintas ciudades del país como el Hospital Regional de Antofagasta, o acá en Santiago, en el Barros Luco, que actualmente lanza candidaturas a nivel nacional que pelean por poner al centro un programa para hacerle frente al gobierno, los empresarios y transformar el sistema de salud en Chile, es por eso que se organizaró el Encuentro por la Salud Pública, con el objetivo de unificar a trabajadores y usuarios.
La manera de enfrentar la crisis del hospital para la agrupación es que este vuelva a la red pública, sin pago de la millonaria deuda que mantiene con sus proveedores que son grandes empresas prestadoras de servicios o abastecedoras de insumos, por ello, propone cortar el subsidio a los privados que se enriquecen con nuestras vidas, y terminar con los sueldos millonarios de los directivos que rondan los 10 millones, cuando un trabajador del hospital gana en promedio 400 mil pesos, un salario que no llega al límite de la pobreza. La administración del hospital debe pasar a manos de sus trabajadores, en base a un consejo de funcionarios elegido democráticamente y con sueldos iguales a un trabajador promedio del hospital. Leonardo explica “Los trabajadores comunes y corrientes somos los que que estamos aquí diario y sabemos cómo funciona la realidad y cómo manejarla. Conocemos las necesidades de los pacientes. ¿Cómo es que en un hospital de alta complejidad como el J. J. Aguirre no se pueda cubrir las necesidades de la gente de la zona en que está instalado el hospital?”.
Para finalizar, hace un llamado a organizarse en la agrupación que lucha por un movimiento por la recuperación de la salud pública y la unidad de los trabajadores “En el J. J. Aguirre hay múltiples asociaciones que terminan por dividir a los trabajadores que poseemos intereses comunes”. Actualmente, existen 4 asociaciones al interior del hospital, y en palabras del candidato “éstas han sido un factor clave para que el movimiento de trabajadores de salud no se desarrolle con más fuerza, esa es la principal lección que sacamos desde Abran Paso y que nos pone el objetivo de pelear contra las direcciones burocráticas del Partido Comunista y la ex Concertación a nivel nacional”.
“Nuestra pelea es también por unificarnos como trabajadores de la salud, hay muchas divisiones estamentales. Creo que debemos tener una asociación única y de lucha, donde haya delegados, mandatados y revocables. Debemos poner fin a las jerarquías autoritarias y la segregación por escalas de sueldo. Para esto es fundamental la elección democrática de los cargos administrativos y directivos, con revocabilidad inmediata ante casos de corrupción. Así, seremos los propios trabajadores quienes en distintas áreas aportemos desde nuestro lugar de trabajo.”