Los cinco militantes, detenidos por no haberse presentado el miércoles 7 ante la Audiencia Nacional, están acusados del delito de injurias a la Corona por quemar fotos con la imagen del Rey durante la pasada Diada.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Martes 13 de diciembre de 2016
Foto: EFE
Este martes, la Audiencia Nacional dejaba en libertad con cargos a los cinco militantes de la CUP detenidos por no acudir a la citación del pasado viernes.
Los cinco jóvenes estaban llamados a comparecer ante la AN acusados de delitos por injurias a la Corona tras haber quemado fotos con la imagen del Rey durante la pasada Diada del 11 de septiembre.
Al desobedecer la orden, como ya habían anunciado previamente, los Mossos d’Esquadra detuvieron el lunes a tres de ellos. Se da la circunstancia de que fue el mismo cuerpo de la policía autonómica catalana quien investigó los hechos de raíz y puso la información a disposición de la Audiencia Nacional. El martes por la mañana, dos jóvenes más eran detenidos mientras viajaban en autobús a Madrid para dar apoyo a los otros compañeros.
Finalmente, los cinco acusados han tenido que pasar por la sala de lo penal por el delito por el cual se los acusa. Sin embargo, los detenidos se han acogido a su derecho de no declarar. Por su parte, el magistrado que lleva la causa Fernando Andreu, ha adoptado la decisión de dejarlos en libertad con cargos porque la Fiscalía no ha pedido medidas cuatelares para los acusados.
Ante el ataque contra la libertad de expresión que supone la acusación a los cinco militantes de la CUP por parte del poder judicial del Estado central, la izquierda independentista catalana convocó el lunes mismo concentraciones en diferentes ciudades para denunciar las detenciones. Además de acciones en solidaridad por parte de los diputados cupaires en las que se rompieron imágenes del Rey. Unas protestas que no han pasado desapercibidas por parte de la Delegación del Gobierno en Catalunya y que ya se han reportado a la Fiscalía.
Por otra parte, la CUP pide la dimisión de Conseller d’Interior de la Generalitat de Catalunya, Jordi Jané, por entender que las detenciones de los tres primeros acusados son una “medida represiva contra la izquierda independentista y las manifestaciones de libre expresión de las clases populares".
Además, desde la formación independentista denuncian que los Mossos d’Esquadra actúan bajo un acuerdo tácito entre los gobiernos catalán y español que los ampara para llevar a término acciones de oficio, sin ordenes previas, para reprimir el independentismo catalán. Un acuerdo que confluye en intereses comunes para poner fin al “procés” en favor de una salida pactada, tal y como desea el PDECAT, la antigua Convergència Democràtica de Catalunya.
Frente a este nuevo ataque, la formación independentista tiene en su poder la posibilidad de ir mucho más allá de pedir la dimisión del Conseller d’Interior, llamando a profundizar y desarrollar la movilización en las calles para defender los derechos y las libertades sociales y poner en pie un verdadero movimiento que haga tambalear una de las instituciones más retrogradas como es la monarquía, heredera directa del franquismo y uno de los mayores símbolos inquebrantables en los que se sustenta el Régimen. Una batalla que es parte de la lucha por defender las aspiraciones democráticas de decenas de miles de catalanes.
Para imponer un referéndum que decida sobre el futuro de Catalunya y para poner fin a la ofensiva anti social, tanto del Gobierno central como del autonómico de Catalunya, solo hay una vía, impulsar la movilización social y organizar a los trabajadores y al pueblo catalán, los verdaderos perjudicados en todo esto.