Según el ranking Forbes, Liliana Solari es la tercera mujer más rica de chile. Presidenta honorario de un gran conglomerado en la salud y otros sectores de la industria. También es miembro del directorio Axxxion S.A, una de las empresas con arrastre de pérdidas de utilidades que fueron ocupadas por grandes empresarios para la evasión de impuestos, y en particular la que permitió a Sebastián Piñera vender las acciones de LAN sin pago de impuestos.

Joselyn Encina Escobar Periodista
Jueves 31 de mayo de 2018
Equiparar los planes de salud en las Isapres, cobrándole más a los hombres, fue la propuesta de Sebastián Piñera, en el contexto de la bullada “Agenda mujer”. La cual presentó el gobierno el miércoles de la semana pasada, como respuesta a las movilizaciones feministas que se vienen desencadenando a lo largo del país, principalmente en universidades.
Efectivamente las Isapres, que fueron creadas en 1981 en el marco de la privatización de la salud a la que condujo la dictadura militar, han discriminado históricamente a las mujeres, al igual que a los ancianos, o gente más propensa a enfermarse.
En Chile el 51% de las mujeres declara tener buena salud, en contraposición al 67% de los hombres, según la OCDE (2017). Esto puede explicarse en cuestiones estructurales como la doble opresión que sufren las mujeres trabajadoras (en el trabajo y en la casa). Pues se les adjudica una doble opresión al atribuírsele “por naturaleza” las responsabilidades domésticas y la crianza de los niños.
Otro factor que propicia la brecha de género en salud es que, según el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la UC, las mujeres a lo largo de su vida son desfavorecidas en aspectos como educación, sueldos y pensiones, lo que repercute en su calidad de vida, y por lo tanto en su grado de salud. Es decir, las mujeres se enferman más porque tienen peor calidad de vida y eso las hace menos rentable para las Isapres, por lo tanto estas suben sus aranceles al tener mayor factor de riesgo, más aún cuando las mujeres están en periodo fértil.
Por donde se lo mire, el anuncio de Piñera es una jugada maestra que responde al legitimo reclamo de las mujeres ante las desigualdades de género en derechos básicos, pero que apunta a aumentar aún más las ganancias de las Isapres y las instituciones privadas de salud que han surgido, y crecido sus ganancias a expensas del Estado y las cotizaciones mensuales de las y los trabajadores.
Equiparar hacia arriba es la lógica. Cobrar igual de caro sin importar género, para que las empresas del nicho puedan lucrar más aún con un derecho básico como la salud que constitucionalmente debería ser garantizado por el Estado. Cabe recordar el informe que emanó la Superintendencia el año pasado donde se constata que las Isapres aumentaron estrepitosamente sus ganancias y alcanzaron utilidades sobre los $55 mil millones durante el primer semestre del 2017.
¿Pero quiénes son los principales beneficiados con el anuncio de Piñera?
Este cuento es añejo, pero cierto. El gobierno de Piñera beneficia a grandes empresarios y empresarias que obtienen sus ganancias a costa de la explotación de millones. Y en este caso a costa de la privatización de un derecho esencial. Entre quienes sacan cuentas alegres, están los conglomerados Banmédica, ILC Inversiones - La Construcción, Bupa Sanitas, el grupo Said (Cruz Blanca), Nexus Chile y el grupo Bethia. En este último entraré a detallar para ahondar en las contradicciones de la agenda de género del gobierno y derribar el mito de la unidad transversal entre las mujeres y sus intereses.
La Enfermedad Renal Crónica es la octava causal de muerte en mujeres
Al 2015 la hipertensión causaba una de cada tres muertes en Chile, y según la tercera Encuesta Nacional de Salud (2016-2017) más de un millón 800 mil chilenos tiene diabetes, es decir el 12,3% de la población. La Cepal proyectó a fines de abril del 2017, que los casos de diabetes e hipertensión aumentarían en un 40% al 2030 en el país. Estas dos enfermedades son los mayores factores de riesgo para las Enfermedades Renales Crónicas.
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es más frecuente en mujeres. Todos los años en el mundo hay cerca de 600 mil muertas por esta patología que es la octava causal de fallecimiento en las mujeres, según los estudios de Enrica Renal. La ERC no tiene cura, pero los tratamientos paliativos pueden retrasar considerablemente su avance. Cuando la ERC llega a su etapa 4 y 5 es donde los riñones son incapaces de cumplir con su misión de limpieza, y se acumulan desechos tóxicos en el organismo que sin un tratamiento de diálisis o un transplante de riñon produce la muerte.
Es en estos datos epidemiológicos y demográficos que los privados encontraron un gran nicho de mercado. Un análisis de presupuesto realizado por el Colegio Médico, indica que este año, $336 mil millones del presupuesto de Fonasa es destinado a diálisis.
Durante el 2015 el sector público de salud cubrió un 11% de la demanda de hemodiálisis y el sector privado cubrió el 89% restante. Pero las atenciones otorgadas por el sector privado, en gran parte son financiadas por el sistema público, a través de la Modalidad de Libre Elección y el plan Auge.
La matriarca en el negocio de la diabetes, la hipertensión y las diálisis en Chile
El grupo Solari Heller, controla el negocio de las diálisis en Chile. Este holding es la matriz de inversiones de Liliana Solari Falabella, presidenta honoraria del grupo Bethia.
Según el ranking Forbes, Liliana Solari es la tercera mujer más rica de chile. También es miembro del directorio Axxxion S.A, una de las empresas con arrastre de pérdidas de utilidades que fueron ocupadas por grandes empresarios para la evasión de impuestos, como lo demuestra la investigación de los periodistas Juan Andrés Guzmán y Jorge Rojas, quienes relatan “La mayor elusión tributaria de la elite chilena”. Axxxion S.A, en particular, fue la empresa que le permitió a Sebastián Piñera vender las acciones de LAN sin pago de impuestos.
Este holding controla desde el 2013 la Isapre Colmena (antes pertenecía a la familia Trucco). Colmena, a su vez, es matriz de tres prestadores de servicios de diálisis: Dial Médica Hospitalización Domiciliaria, Centro Médico Dial y Servicios Médicos Dial S.A. El grupo Bethia también es socio de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, y Administradora de Clínicas Regionales Uno y Dos S.A. Además, el grupo Bethia es accionista en la Clínica Las Condes, la cual en el 2016 se adjudicó el primer lugar entre las Clínicas que más le vendió a Fonasa, en términos monetarios, entre enero y junio del 2016. Hablamos de $3.567 millones transferidos.
Por fuera del nicho de la salud, el grupo Bethia posee negocios en el retail, las comunicaciones,inmobiliaria, transporte, la industria vitivinícola, agrícola, cementerios y son dueños del Club Hípico y Haras Don Alberto.
En el negocio de la salud, los contrastes aclaran el cuadro, y denotan que las problemáticas que aquejan a millones de mujeres no son en el mismo grado y sentido. Ya que es evidente que los intereses de las mujeres empresarias para los que busca legislar el gobierno de Sebastián Piñera, no confluyen y son a costa de los intereses de la mayoría de las mujeres trabajadoras. El anuncio en materia de salud no beneficia al género femenino, beneficia al negocio de la salud. Acá es claro, y se ve cómo desde la muerte y la enfermedad se lucra para sostener millonarias utilidades que van al bolsillo de sí, una mujer también.