Durante este fin de semanas hemos visto las consecuencias de las precipitaciones en la zona centro-sur del país. Sin embargo, los estragos no son una consecuencia natural, son los grandes negociados empresariales que degradan el medioambiente, como el Proyecto Alto Maipo, ligado a las inversiones de la familia Luksic , quienes tienen responsabilidad en esta catástrofe.
Domingo 31 de enero de 2021
FOTO: Manuel Herrera, El Mercurio
Desde ayer en la madrugada comenzaron a visualizarse los estragos producto de las actuales precipitaciones que afectan a la zona central y sur del país, principalmente en la Región Metropolitana.
Y es que desde la noche del 29 de Enero los cortes de luz en diversas comunas de Santiago se convirtieron en el preludio de una serie de problemas que están afectando a miles de personas, comprendiendo las regiones de Valparaíso, O’Higgins, y el Maule. A esto, se sumaron graves desprendimientos de tierra, y espacios de salud tremendamente afectados por la continuidad de las lluvias.
En este último punto, junto al incendio en el hospital San Borja, las inundaciones al interior de los Hospitales El Pino de la comuna de San Bernardo, y Padre Hurtado de la comuna de San Ramón, fueron registrados en distintos videos que se propagaron a través de redes sociales, y que dan cuenta de la critica condición en las que se encuentra la salud pública en nuestro país.
Sin embargo, si es que esto no fuera suficiente, enormes complicacione se han venido presentando durante las últimas horas en la zona centro-sur del país, en que aluviones han arrasado con viviendas y caminos, dejando a cientos de personas afectadas y evacuadas. En la comuna de San José de Maipo, donde según detalla el director de la Onemi Ricardo Toro, se encontrarían viviendas 16 con daños mayores, 84 hogares en estado de evaluación y con alerta roja. Las comunas de La Florida, Lo Barnechea, Los Andes, Valparaíso, Malloa y San Vicente, se encontrarían en alerta amarilla.
El campamento dignidad de la Comuna de La Florida, donde viven mas de 700 familias, debía ser evacuado por el posible riesgo de aluvión, sin embargo los pobladores permanecen en el lugar para resguardar sus hogares, ya que no existen garantías concretas de que el reingreso a la toma sea posible. La pobreza, la falta de empleo y de vivienda, hoy tiene a mas de 2000 pobladores con riesgo de ser arrasados por los desprendimientos de tierra, defendiendo sus casas.
Las consecuencias de la depredación capitalista sobre el medioambiente y la salud
Las consecuencias dejadas por las precipitaciones, en particular en esta época del año, no son algo nuevo. Hace bastante tiempo diversas organizaciones y movimientos sociales han denunciado el nocivo impacto medioambiental de una serie de megaproyectos sobre los ecosistemas, y que afectan directamente a las y los pobladores, la vegetación y las especies involucradas.
La sequía ligada a los grandes negociados de las aguas que drenan la zona central-sur del país, la creciente deforestación producto de las empresas forestales e inmobiliarias, sumado a la erosión de los suelos, crean el terreno perfecto para que se susciten esta clase de situaciones, que están lejos de ser consecuencia natural de los efectos del clima. Es por el contrario consecuencia de los grandes intereses empresariales que destruyen el medioambiente, generando descomunales ganancias a costa del sacrificio de pueblos y comunidades.
El proyecto Alto Maipo (que hasta 2017 tenia participación directa del grupo Luksic y que entrega el 40% de la energía producida a la minera pelambres de la cual es dueña esta misma familia) es uno de los más cuestionados hasta el momento, y que continuará su segunda etapa de construcción a mitad del 2021, aún frente a las múltiples agravantes que se le adjudican.
De la misma forma, la precaria situación del sistema de salud en chile, hace posible que las lluvias signifiquen dejar a cientos de pacientes afectados en los centros hospitalarios, todo en en medio de la "segunda ola" de la pandemia.
Resulta urgente exigir que el gobierno garantice la re construcción de todas las viviendas y centros de salud destruidos, y terminar con el desmantelamiento de la Salud Publica y el avance de los megaproyectos inmobiliarios y mineros que degradan el medioambiente y la vida de miles de personas.
Esta tragedia pone encima de la mesa la urgente necesidad de garantizar el acceso a la vivienda a miles de pobladores en tomas de terreno, y por otro lado avanzar a un sistema de salud publico y gratuito para todos, que vea fortalecida su infraestructura con el financiamiento entregado por la nacionalización de los principales recursos naturales del país, que hoy están bajo el control de un puñado de empresarios.