Es urgente que el jueves 30 de mayo se transforme en una gran jornada de movilización nacional y unidad entre sectores, y que las centrales sindicales y organismos estudiantiles impulsen un paro nacional activo para enfrentar los ataques del Gobierno.

María Isabel Martínez Dirigente del Colegio de Profesores, Comunal Lo Espejo y militante de Nuestra Clase
Lunes 27 de mayo de 2019
En la noticia de la semana estuvo el cambio al currículum nacional, la palabra historia treinding topic el día sábado, de ahí múltiples debates surgieron en torno a interrogantes como, ¿qué es lo que quiere el gobierno?, ¿qué desea ocultar un gobierno empresarial como el de Piñera?, aventurándose abundantes respuestas al respecto. Que nos quieren ignorantes, que no quieren que quede en la historia lo catastrófico del gobierno de los tiempos mejores, que no se sepa que los hijos de Piñera obtienen millonarias licitaciones por parte del Estado, mientras el gobierno y toda la clase empresarial y de políticos del régimen criminalizan al pobre que evade en el Transantiago, por dar un ejemplo. Así se llenaron las redes sociales de crudas y profundas críticas al gobierno, el CNED y la ministra Cubillos.
Respecto a la empleabilidad la ministra Cubillos apareció diciendo que los profesores de Historia podrían hacer la asignatura de Formación Ciudadana. Al margen por el momento del carácter de esa nueva asignatura es necesario tener presente que Historia y Geografía no es la única asignatura de importancia que está siendo reducida a electivo, también los están Educación Física y Artes y con esto un amplio sector de trabajadores que pasan a la incertidumbre laboral, retomándose y profundizándose el perfil del profesor taxi y toda la precariedad que ello implica. Bien sabemos, especialmente los profesores de Historia de lo que es la cesantía, los sueldos de hambre y la precarización de la vida que ha implicado la sistemática reducción de las horas en el área; ahora el ataque es más amplio, con un cambio al currículum nacional sin ninguna necesidad de hacerlo y sin justificación pedagógica. Son las familias de los profesores como trabajadores las afectadas al ser sometidos y empujados a la reinvención sin ningún plan ni aporte estatal, y a la adaptación al mercado educacional y sus reformas de mercado.
El anuncio de cambios al currículum nacional se enmarca en la lógica empresarial y tecnócrata de Piñera; en este contexto el afán de flexibilización del trabajo en general y esta vez del trabajo docente, dejándonos a la deriva, a disposición de la voluntad de los jefes, igual como lo viene haciendo con la reforma laboral flexibilizando la jornada de trabajo, aludiendo y poniendo por encima una supuesta “libertad de elegir”, pero con letra chica, porque al final los trabajadores no tendrán la libertad de elegir ni tampoco los estudiantes, por un tema de “recursos”. Debemos recordar que siempre llegado el momento el patrón contando con la flexibilidad, la acomodará a sus intereses argumentando el tema de los recursos y las necesidades de la empresa. Esto junto a la visión tecnócrata de la educación y la sociedad, donde profesores y estudiantes somos vistos como meros receptores y ejecutores de la política instalada por el gobierno, noción que poseen de los derechistas debido a su mentalidad empresarial. En su lógica de tecnócratas ellos quieren que la historia se vea solo como acumulación de datos que se pueden leer en internet, ocultando el fin de la historia en cuanto a la comprensión de la sociedad, el desarrollo del sentido crítico y transformador ligado a ella; un ataque al aprendizaje crítico y reflexivo que ha motorizado al movimiento estudiantil, porque eso implica un peligro para el estatus quo que los ha privilegiado.
Lo anterior nos lleva nuevamente a los problemas estructurales que nos dejó la herencia de la dictadura y que desea perpetuar el gobierno de Piñera, por algo intenta reducir y limitar para las nuevas generaciones, las posibilidades y espacios en que se puedan conocer las condiciones en que se instaló el neoliberalismo en Chile; ocultar eso es parte de lo que se pretende con esta medida. Lo que se quiere evitar es la crítica a los pilares del régimen, es una parte más del plan de desmovilización iniciado con Aula Segura, de otra forma no se explica que se esté anunciando un cambio estructural al currículum nacional sin implementar instancias de discusión por parte de profesores y las comunidades educativas. Reflota acá el carácter de clase y autoritario de la educación de mercado heredada de la dictadura y con ello la necesidad de democratizar la escuela, de su administración a cargo de una gestión triestamental, el cogobierno de trabajadores, y los actores que las comunidades educativas definan, y esto requiere que profesores, estudiantes y la comunidad educativa nos organicemos y enfrentemos este nuevo ataque.
Vemos que la estrategia de unidad de la oposición y de oposición responsable del frenteamplismo ya hizo aguas, porque los ataques han pasado y siguen pasando, mientras las cúpulas del FA siguen conversando con la NM en el parlamento, usando al movimiento social solamente como muestras de fuerzas para presionar en sus alianzas y entuertos.
Es por esto que en el contexto del llamado a paro nacional indefinido del profesorado y frente a este nuevo ataque queda clarísima la necesidad de unificar las demandas y no solo las del mundo educativo, sino las del movimiento de mujeres y de todo el sector de trabajadores como, No + AFP, contra la Reforma Laboral y el TPP11, entre otras. Es urgente que el jueves 30 de mayo se transforme en una gran jornada de movilización nacional y unidad entre sectores, y que las centrales sindicales y organismos estudiantiles impulsen un paro nacional activo para enfrentar los ataques del Gobierno, que haga pesar la enorme fuerza de las grandes mayorías trabajadoras, junto al movimiento de mujeres y estudiantil contra estas reformas, con un pliego único de demandas y un plan de lucha. Esto es lo que se requiere para enfrentar los ataques del gobierno derechista empresarial, y hacerlo tambalear hasta vencer. En esto es necesaria la presencia de todos y todas, y con mayor razón el gremio, que puede actuar como vínculo activo entre las familias de los trabajadores, realizando asambleas en colegios y comunales en donde la unidad de la clase trabajadora tome las decisiones y el curso de la movilización.