Cuando se está por cumplir una semana de la terrible tormenta que asoló a la zona de las Sierras Chicas en la provincia de Córdoba, sus consecuencias se siguen haciendo sentir.

Eduardo Castilla X: @castillaeduardo
Viernes 20 de febrero de 2015
Todavía son cientos los evacuados y son miles las personas que perdieron todo. Según diversos cálculos serían cerca de 1500 las casas que se habrían dañado por el temporal y sus consecuencias.
Desde la Izquierda Diario venimos tratando de presentar una visión de las causas más profundas que llevaron a esta situación. Algo completamente contrario es lo que intentan poner en agenda los grandes medios de comunicación provinciales. A casi una semana de ocurridos los hechos no hay análisis globales, intentos de explicar las causas estructurales de lo ocurrido y, por ende, hacer explícitas las responsabilidades políticas.
Periodistas del diario La Voz del Interior, respondiendo a notas que hemos publicado en este medio, han contestado en Twitter con afirmaciones como que no “hay soja en las sierras chicas. Si depredación producto de la urbanización. La gente en algún lugar tiene que vivir” o “en los sectores con crecidas no hay countries ni barrios cerrados. Sí faltan obras, puentes, etc.”. Este tipo de respuestas evaden las razones de fondo de estos fenómenos así como sus consecuencias. Al mismo tiempo son una suerte de justificativo de la política llevada adelante por el gobierno provincial y los gobiernos municipales. Políticas que han creado un verdadero caos urbano en la zona.
En las entrevistas que presentamos a continuación hablan pobladores de Villa Allende, Mendiolaza y Río Ceballos. Ellos señalan a los problemas de urbanización como una de las razones que llevaron a las terribles consecuencias sociales de un fenómeno natural. Esa urbanización sin planificación beneficia a los grandes grupos inmobiliarios, no al conjunto de la población. Esa es la realidad general de la provincia, mal que les pese a algunos periodistas de los grandes medios.

Eduardo Castilla
Nació en Alta Gracia, Córdoba, en 1976. Veinte años después se sumó a las filas del Partido de Trabajadores Socialistas, donde sigue acumulando millas desde ese entonces. Es periodista y desde 2015 reside en la Ciudad de Buenos Aires, donde hace las veces de editor general de La Izquierda Diario.