La mañana del 23 de julio del, vecinas y vecinos de Lomas de Atizapán y colonias aledañas salieron nuevamente en defensa de su ciudad ante la tala de árboles en la avenida Adolfo Ruiz Cortines. Sin embargo, y pese a salir de sus hogares a protestar contra un mandato que fue dictado sin conceso vecinal, los pobladores fueron reprimidos por al menos medio centenar de policías municipales armados con cascos, escudos y toletes.
Jueves 23 de julio de 2020
Los vecinos denuncian además la presencia de grupos de choque, personas que no pertenecen a la comunidad llegando en camiones para frenar el avance de los que se oponen a la tala de árboles en sus calles. Según testimonios de quienes estuvieron presentes en el enfrentamiento, tales grupos de choque fueron financiados por la administración del gobierno de Atizapán y llevados ahí con la mentira de que iban acarreados a apoyar un sindicato.
El antecedente: “Como rateros”
Pero esta no es la primera vez que ocurre algo así, ya que los granaderos municipales han reprimido duramente a la población. La madrugada del 12 de abril, los vecinos salieron alertados en medio de la noche por los sonidos de motosierras que utilizaban trabajadores municipales para talar los árboles del bulevar. Ante la inconformidad de los colonos, los granaderos lanzaron gases lacrimógenos.
Los pobladores de Lomas de Atizapán convocaron a un mitin al día siguiente en el lugar donde fueron derribados los árboles y exigieron la presencia de Ruth Olvera, para resolver el conflicto “No queremos palomitas mensajeras ni intermediarios. No queremos el “paro” de ningún partido político porque tampoco queremos deberle nada a nadie. Aquí ocurrieron los hechos y aquí se tienen que resolver”, exclamaban los representantes en el mitin.
Los vecinos además sostienen que el hecho de talar los árboles en plena contingencia sanitaria y de noche, no solamente es exponer trabajadores municipales, sino que es un acto de cobardía, imponiendo los decretos de Ruth Olvera sin consenso alguno con la población, sin ninguna clase de democracia para decidir de conjunto el destino y la planificación de la ciudad, y a escondidas, “como los rateros”.
¿A qué se oponen los vecinos de lomas?
La alcaldesa municipal de la coalición “Juntos haremos historia” (integrada por MORENA, Encuentro Social, Partido Verde y PT), Ruth Olvera ha decretado la construcción de un puente vehicular de dos carriles en la avenida Adolfo Ruiz Cortines, en ambos sentidos, de 3.5 metros cada uno, ancho de 8.40 metros y con una longitud total del puente de 300 metros.
El primer problema es que los vecinos no están ya dispuestos a que se disponga de las calles como si nadie habitara en ellas. No hay un acuerdo ni una negociación entre el gobierno y los colonos, por lo que consideran que es injusto que no se haya llevado a consulta la construcción del puente.
El siguiente problema está en que los habitantes de Lomas de Atizapán se oponen radicalmente a la tala de árboles, que denominan como ecocidio, ya que no ven intenciones de la alcaldesa para reforestar en otro sitio esa tala. Y de todas formas, ¿dónde se haría esa reforestación, si las áreas verdes se han convertido poco a poco en tiraderos de basura y centros comerciales?
Por otro lado, tampoco se sienten beneficiados con su construcción, no les parece que la prioridad para la administración del municipio deba ser esa, teniendo en cuenta que no hay suficiente alumbrado público en la colonia, las calles están repletas de baches y la inseguridad en el municipio ha aumentado a raíz de la crisis económica, por lo que los asaltos al transporte público han incrementado en el último mes. Y por si eso no bastara, la corrupción de las mismas autoridades y de la policía es impresionante.
“Ese puente solamente servirá para malgastar el dinero público, dicen los colonos, no resolverá el problema del tráfico y ni siquiera beneficiará a todas las colonias del municipio”.
Profundizando más en la discusión se ha llegado a la pregunta ¿A quién beneficiará realmente esa vialidad? Los vecinos argumentan que el verdadero objetivo es aumentar la visibilidad del área comercial de Zona Esmeralda, pero desfavorece a los comerciantes locales que viven al día.
¿Hacia dónde se mueve el destino del municipio?
Mientras se nos arrebata el derecho a decidir sobre nuestras calles, mientras nuestros parques y espacios de convivencia están inhabilitados por la obligación de guardar cuarentena, los funcionarios públicos orquestan la desaparición de áreas verdes, al mismo tiempo que nos reprimen sus granaderos, como a aquellos que se han manifestado por el sanguinario asesinato de Giovanni López y Alexander Martínez, ambos muertos a manos de la policía municipal.
Poco a poco nos han privado de la libertad de salir al vecindario, con miedo a ser asaltados o extorsionados por la policía, con miedo de ser navajeados o detenidos injustificadamente.
Los habitantes de Atizapán no podemos perder de vista que la solución a nuestros conflictos no vendrá de la mano de los partidos que por años nos han demostrado que solo tienen ojos para los intereses de los ricos. MORENA en primer lugar, que tras conquistar la simpatía popular se ha desenmascarado poniendo en las calles a la Guardia Nacional. Y detrás de eso, el resto de partidos de asesinos, PRI, PAN, PES, PT, etcétera.
Tampoco podemos confiar en la Guardia Nacional, que esta mañana ha dejado claro de qué lado está, cuando vecinos de Lomas pidieron su apoyo para detener la tala de árboles y los soldados contestaron “no podemos hacer nada”.
Para poder recuperar nuestro derecho a la ciudad, es necesaria unión entre vecinos y entre colonias, una organización que no tenga solamente el objetivo de negociar con los canallas que nos han pisoteado por años, sino que aspire a representar la voz de los habitantes del municipio. Que no pacte con los partidos, que no haga tratos con las fuerzas armadas que reprimen y golpean, que no se venda por unos pesos. Necesitamos una organización democrática que sepa exigir las demandas de los pobladores.