El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador tuvo una conversación telefónica con sus homólogo de los Estados Unidos, Donald Trump, quien anticipó que habrá una buena relación entre ambos gobiernos.
Raúl Dosta @raul_dosta
Miércoles 3 de octubre de 2018
“Acabo de hablar con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador. Excelente llamada (telefónica), ¡vamos a trabajar bien juntos!”, reveló el mandatario en un mensaje en Twitter.
Uno más de los contactos telefónicos que el líder estadounidense ha celebrado en meses recientes con AMLO. El objetivo del mismo fue agradecerle a AMLO su
disposición para facilitar la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Trump dijo entonces que su administración está desarrollando una buena relación con López Obrador, quien tomará posesión del cargo el primero de diciembre próximo, “que creo es muy importante para nuestro país y para México”. Pero también de lo que se trata es emboletar a López Obrador con el destino de la ratificación del nuevo tratado, ya que su partido, el Morena, tiene la fuerza para aprobar con prontitud lo que sea que se haya firmado en el tratado trilateral de comercio.
Y a Trump le urge que ya se dé por concluido todo el trámite para poder presumirlo y usarlo como un triunfo ante las masas estadounidenses de cara a las próximas elecciones intermedias a celebrarse en noviembre, en las los republicanos no tienen la seguridad de obtener la mayoría. Por ello las palmaditas en la espalda y la aseveración que el nuevo tratado “lo hicieron juntos”, aludiendo a los negociadores del gobierno de Peña Nieto y el acompañamiento de López Obrador con Jesús Seade como testigo en las negociaciones de julio y agosto.
“Yo dije, miren, no quiero firmar un acuerdo para que luego llegue un presidente, y (el acuerdo) no les guste y tengamos dificultades. Ellos trabajaron muy juntos y lo aprecio de los dos”, apuntó Trump.
Como es de esperarse, López Obrador, bajo su lógica de tener relaciones respetuosas con el presidente del país vecino, avalará el trámite que sacarán adelante sus senadores en primer lugar, aunque es de esperarse que los del PRI-PAN-PRD también lo hagan. De esta manera será el nuevo garante de una política de expoliación económica que serán los trabajadores del campo y la ciudad quienes sufran sus peores consecuencias, además de ni siquiera cuestionar, mucho menos enfrentar, la política de persecusión de migrantes indocumentados de su “buen vecino” Trump.