×
×
Red Internacional
lid bot

Jujuy. Los empresarios del transporte exigen otro ataque al bolsillo

Una vez más los empresarios del transporte exigen al concejo deliberante un aumento en la tarifa del boleto de colectivo que es utilizado diariamente por miles de personas de los sectores populares de la ciudad.

Jueves 30 de octubre de 2014

Quieren justificar este aumento a la suba de costos en los insumos y la inflación, y amenazan con hacer “recortes de personal” si no hacen caso a su pedido, intentando de esta forma enfrentar los trabajadores del volante con los miles de usuarios que se verían afectados. Esto no es más que un nuevo ataque al bolsillo del trabajador y de los sectores populares, ya que el aumento que se exige pasa de los 4,25 actuales a ¡7 pesos! de forma escalonada hasta el mes de marzo del año próximo. Es decir, un aumento del 62% o de un 95% si tenemos en cuenta el aumento anterior durante el pasado mes de mayo.

Para que se apruebe su pedido presentaron unos estudios de costos hechos por las mismas empresas, lo que resulta una burla ya que los costos reales, los gastos y el manejo de los millones de subsidios que reciben de parte del gobierno nacional se mantiene en la más secreta oscuridad de sus libros contables.

Los ediles se suben al colectivo… de los empresarios

Más allá de su retórica en defensa del “derecho de los usuarios”, los concejales tanto del PJ como de la UCR, borran sus diferencias a la hora de cuidar los intereses de las empresas, como lo como lo hacen en el recinto cada vez que aprueban aumentos de tarifas.

El concejal justicialista Guillermo López Salgado dijo que “entiende la necesidad de un aumento del boleto, ya que nadie puede negar que hay inflación y que esa tarifa se tiene que actualizar conforme a la inflación”. Por lo tanto propone un estudio de costos a la UNJU y una Audiencia Pública para “el tratamiento de un posible aumento del boleto, que debe contar con la participación de todos los actores involucrados en el servicio público de transporte de pasajeros, a fin de que cada uno de ellos se exprese no solo respecto de la conveniencia o necesidad de un incremento, sino además sobre la calidad de la prestación del servicio por parte de las empresas”. Sin embargo nada dice sobre cómo la inflación afecta también los trabajadores, que con sus salarios magros no llegan a fin de mes, ni que además estas audiencias públicas presentadas como participativas son sólo consultivas, “no vinculantes”, y no tienen un carácter resolutivo.

El rol del gremio de la UTA

En un principio un sector del gremio de la UTA mostró su cara más patronal apoyando el pedido de aumento de tarifas en el concejo deliberante. Según Carlos Sadir presidente del cuerpo “también se quejaron por la gran cantidad de pases libre que otorga el municipio capitalino, por ordenanzas en vigencia, tanto a personas mayores de edad, discapacitados, etcétera”. Una queja que lejos de cuidar los intereses de los trabajadores y usuarios evita afectar las ganancias de los empresarios.

Por otro lado, el secretario adjunto Juan Elías, se desvinculó de este sector y expresó en un medio radial “nosotros formamos parte de la Comisión de la UTA y en ningún momento el secretario general nos llamó a reunión de comisión para interiorizarnos o fijar una posición respecto al aumento del boleto” y agregó para tratar de diferenciarse que “los dirigentes sindicales no somos representantes de las empresas”. A pesar de este discurso, deja en claro que el gremio no se opondrá a un aumento: “no intervenimos nunca porque no somos los que hacemos los costos de explotación, deben hacerlo las cámaras de empresarios con el Concejo de Ciencias Económicas, o quien lo haga a referéndum del Concejo Deliberante. Esta es una situación que no nos compete”.

En última instancia entre estos sectores de la burocracia sindical y sus internas, no existen diferencias cruciales, ambos dejarán la toma de decisiones en manos de las empresas y del municipio, en desmedro de los trabajadores.

No hay que olvidarse además que Elías le dio el visto bueno al aumento del mes de mayo pasado, tras la promulgación que hizo el intendente Raúl Chuli Jorge, afirmando que “desde el gremio siempre estuvimos con el aumento”.

Para finalizar vale decir, que los aumentos no garantizaron una mejora en los salarios de los choferes, ni inversiones en la mejora del servicio, ni en más recorridos. Son un ataque al bolsillo del trabajador y una forma de resguardar la ganancia empresarial por sobre la necesidad de miles de usuarios que día a día se trasladan a sus lugares de trabajo y estudio.

Como en otras oportunidades históricas los sindicatos, los centros vecinales y las organizaciones estudiantiles, están llamadas a unirse en las calles, para torcer el destino de un nuevo tarifazo en el transporte urbano en Jujuy.