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Mundo Obrero. Los gigantes tecnológicos frente a la pandemia

En plena crisis por el coronavirus gigantes tecnológicos y de las comunicaciones ven incrementada sus ganancias pese a que sus trabajadores enfrentan escenarios cada vez más complejos.

Martes 14 de abril de 2020

Hace poco más de un mes, en el momento en que la pandemia del Covid-19 comenzó a escalar en las grandes ciudades europeas y la amenaza de una crisis sanitaria se acercaba cada vez más a los Estados Unidos, las principales Bolsas de Valores colapsaban ante la incertidumbre de la crisis económica post pandemia.

En el caso de los las empresas del mundo digital y tecnológico, aunque en un primer momento sufrieron severas caídas en el precio de sus acciones, poco a poco, se fue decantado de manera diferenciada la forma en que enfrentarían la crisis, sobre la base de los escenarios cambiantes que va ofreciendo la pandemia.

En el escenario actual, millones de personas afrontan una cuarentena obligada pero poco efectiva, dado que al mismo tiempo un número inmenso de trabajadores y trabajadoras continúan acudiendo a sus centros de trabajo, ante la mirada cómplice de los gobiernos de todo el mundo que permiten a grandes corporaciones no esenciales operar con normalidad.

Pero aún y con todo ello resalta el hecho de que para afrontar las condiciones de confinamiento y distanciamiento social, las "soluciones digitales" forman parte del arsenal del que las personas están echando mano para solucionar muchos problemas. Para dar algunos ejemplos, las video llamadas y reuniones electrónicas están dando una útil salida para no quedar incomunicados y dar cierto ritmo de normalidad a la forma en que nos comunicamos.

El uso de aplicaciones de reparto de comida puede ser una salida para quienes siguen con mayor vehemencia la cuarentena. El comercio electrónico con los gigantes de la venta y distribución como Amazon, están incrementando su mercado y con ello sus ganancias ante un mayor flujo de interacciones en línea. Al igual que los servicios de entretenimiento vía streaming tipo Netflix, Amazon Prime, Disney+ que se posicionan con mayor fuerza por la gran cantidad de "tiempo libre" que tienen algunos sectores.

En contraparte empresas como Apple o Microsoft que sin llegar a estar en una crisis severa, afrontan la crisis actual con perdidas millonarias.

Entre la precarización y la desigualdad

Con ese telón de fondo, Amazon anunció esta semana que va a contratar entre 70 mil y 100 mil nuevos trabajadores dado el incremento de sus operaciones. Un dato que señala indirectamente hacia las condiciones laborales de los empleados de éstas grandes corporaciones. No podemos dejar de lado las huelgas que estallaron en días recientes en los almacenes de Amazon protestando contra los contagios confirmados en el seno de la empresa. Como lo muestra la protesta de trabajadores en New York.

En un intercambio entre colaboradoras del New York Times que se publica esta semana, se habla de cómo la fortaleza de los servicios digitales viene acompañada necesariamente de la precaricación de sus trabajadores, dado que el boom que estas empresas atraviesan de ninguna manera soluciona los problemas y contradicciones anteriores.

Al respecto hay dos reflexiones necesarias. Las empresas como Amazon, Uber, Zoom, Netflix etc., levantan sus ganancias sobre el abaratamiento del costo de la fuerza de trabajo, de la precarización disfrazada de innovación y de la mancuerna hecha con los gobiernos de todo el mundo para permitir y fomentar estas prácticas, tanto por dentro como por fuera de las legislaciones laborales.

Por otro lado siempre corremos el peligro de olvidar a los millones que no acceden a estas herramientas digitales simplemente porque están muy lejos de su realidad material. En nuestro país las cifras insultantes de pobreza y desigualdad cuestionan si los sectores más pobres pueden siquiera pensar en pedir un producto vi a Internet o ver una película por streaming. Aunque a veces lo olvidamos, hay sectores que en pleno siglo XXI piensan en todo esto como algo fuera de su mundo. Incluso entre en las ciudades hay regiones donde por ejemplo las aplicaciones de reparto de comida no tienen cobertura.

Paralelamente son millones las personas que en el escenario de crisis económica, de parálisis del comercio informal, del desempleo y los despidos masivos y de la incertidumbre generalizada, tienen poco margen de acción para apropiarse de ese mundo digital y tecnológico ante la necesidad de estirar los pocos ahorros en el marco de la crisis sanitaria y económica.

Mientras esto aqueja a los miles de trabajadores precarizados que están bajo estas aplicaciones y empresas, los patrones de los gigantes tecnológicos siguen incrementando sus ganancias.