El gobierno se reunió con más de treinta dirigentes sindicales que se comprometieron a no encabezar reclamos pese a la situación desesperante para 50 mil reemplazantes de la provincia. Aceptaron también que la paritaria siga cerrada y que el alimento en los comedores no cumpla con los valores nutricionales.
Miércoles 22 de abril de 2020
Foto: El Mirador Provincial
“Nos encontramos con el claro compromiso de los trabajadores en este momento tan difícil, de sus representantes que se encuentran junto a sus afiliados y la comunidad en su conjunto”, confesó Perotti al finalizar la reunión.
Estas declaraciones parten de una mentira. Ningún trabajador se comprometió a resignar sus derechos por la sencilla razón que los gremios presentes no realizaron ni asambleas o reuniones virtuales para definir la postura a tener en esta situación de crisis.
Mientras el gobierno pacta con las cúpulas sindicales, las grandes cerealeras siguen exportando millones de pesos por minuto y los empresarios despidiendo o aplicando rebajas salariales, como en las cadenas de comidas rápidas. Incluso hay suspensiones en el propio Estado como viene sucediendo con las trabajadoras y trabajadores precarizados de la municipalidad de Rosario.
Para los empresarios el decreto de prohibición de despidos de Alberto Fernández es papel moja-do. Siguen despidiendo con el aval del gobierno, como en Techint, mientras a los trabajadores que protestan Kiciloff y Berni le mandan la represión como sucedió en el frigorífico Penta o pro-cesan a jóvenes por hacer bromas en Twitter. Un calco de la política represiva de Bullrich.
El gobierno nacional combina salvataje a los empresarios, dejar pasar los despidos y suspensiones, ningún control efectivo a la remarcación de los precios de productos esenciales y la continuidad del pago de una deuda externa ilegal, ilegítima y fraudulenta.
En este punto tanto Alberto, como Perotti y el resto del peronismo y Cambiemos, tiene la misma hoja de ruta. Incluso el Partido Socialista, que pretenden mostrarse como defensores de los derechos de los docentes, cuando fueron los responsables de aplicar salarios siempre por debajo de la línea de la pobreza que nos obliga al doble cargo y las 44 horas en media, la famosa tablita de Balagué y un aumento de la desigualdad brutal.
Para esta política vienen contando con la inestimable colaboración de los dirigentes sindicales de la CGT y CTA que mantienen los gremios cerrados y se sientan a negociar todo tipo de pérdida de derechos.
Les reemplazantes: “la primera línea”… contra el ajuste
Con el correr de los días y pese a todas las dificultades que impone la cuarentena, comienzan a surgir importantes ejemplos de autoorganización y resistencia. Son los más precarizados quienes empiezan a dar forma a una nueva “primera línea”.
En la docencia, son las docentes reemplazantes quienes vienen haciendo público la desesperante situación que atraviesan casi 20 mil docentes y 30 mil estatales. Con las escuelas cerradas no pueden trabajar.
Este sector ha sido completamente olvidado por las conducciones de Amsafe-CTA, Sadop, ATE y Upcn. La mayor evidencia es que, en un comunicado que emitió la CTA está ausente, no solo el reclamo, sino la palabra reemplazantes.
Pero no se quedaron de brazos cruzados. Las redes sociales dieron paso a una red de solidaridad y compañerismo que busca visibilizar la precarización que vive la docencia y sus familias. Organizaron asambleas virtuales donde toman resoluciones democráticamente y hacen propuestas concretas para sumar fuerzas: recolección de firmas, twitazos, presentaciones legales ante el Ministerio de Educación y de Trabajo con propuestas para cumplir funciones de suma importancia en esta pandemia como la repartición de alimentos, el trabajo colaborativo con docentes titulares para mejorar la calidad educativa u otras tareas de primer orden. Aún no tienen respuestas ni del gobierno nacional, ni del provincial.
Que ante una situación tan difícil surjan formas de autoorganización, es sumamente auspicioso. Entre quienes trabajan en los delibery por aplicaciones o las empresas de comida rápida, es una necesidad imperiosa ya que los sindicatos que deberían representarles terminan trabajando para la patronal. Algo similar sucede en la docencia cuando mira la complicidad de Sonia Alesso con Perotti y Alberto.
Al comienzo de la cuarentena, desde la Agrupación Marrón, realizamos“cuatro propuestas de emergencia”para dar una respuesta a esta crisis. Dos de ellas referían a los comedores y las y los reemplazantes. En esos veinte días, una mamá presentó un amparo que acompañamos junto a la abogada Celina Tidoni del CeProDH y Octavio Crivaro, referente del Frente de Izquierda, que hizo pública la situación en los comedores donde cada vez alcanza menos y donde el gobierno no cumple con los valores nutricionales que debe recibir cada chico. Hace una semana, 236 reemplazantes presentaron un petitorio ante el ministerio de educación y de trabajo exigiendo soluciones inmediatas.
Iniciativas como estas son las que creemos que hay que tomar para romper con todo rutinarismo y fortalecer a Amsafe Rosario para que se transformen en una referencia de lucha para los miles de trabajadores reemplazantes y la comunidad educativa. Hoy creemos que la seccional está muy por detrás de las necesidades de los sectores más precarizados de nuestro gremio.
Organicemos la resistencia para enfrentar el ajuste
En primer lugar, hay que pelear porque las conducciones provinciales abandonen la pasividad y los compromisos con los ajustadores del gobierno. Hay que impulsar instancias de debate virtual para quienes estamos trabajando de nuestras casas y asambleas en los lugares de trabajo con-juntas entre docentes y estatales para quienes no se encuentran exceptuados.
Necesitamos un salario de emergencia para los reemplazantes equivalente a un cargo, la continuidad de la obra social y el pago del retroactivo de vacaciones. Amsafe provincial tiene que destinar los recursos económicos del sindicato para paliar el hambre la docencia reemplazante como hizo el sindicato docente de Mendoza aportando un millón de pesos para armar bolsones.
Precisamos la urgente apertura de paritaria para pelear por un salario acorde a la canasta familiar y la restitución de la cláusula gatillo que se active mes a mes. Todas las condiciones de bioseguridad para quienes vienen realizando tareas esenciales y un bono especial de 15 mil pesos para los que están en la primera línea. Hay que ponerle un freno a la precarización virtual de docentes en actividad y pelear para que los pibes y pibas tengan una alimentación digna.
Las seccionales combativas, como Amsafe Rosario y Ate Rosario, pueden transformarse en el centro de coordinación de la lucha de los reemplazantes, impulsar campañas solidarias de recolección de alimentos para quienes más lo necesitan y la puesta en marcha de todas las escuelas técnicas con capacidad de producir elementos necesarios para enfrentar esta crisis.
La violencia de género y los femicidios también viene siendo pandemia. Proponemos poner en pie en cada ciudad equipos interdisciplinarios de psicólogas, abogadas y docentes para atender las situaciones de violencia que están viviendo docentes y alumnas.
La crisis se acelera en todo el mundo, los gobiernos y los empresarios quieren impone de hecho una flexibilación laboral, hundiendo en la miseria a amplias franjas de la población. Respondamos con la organización del pueblo trabajador. Es hora de tomar partido y por eso invitamos a todos y a todas a que se sumen a dar esta pelea junto a la Agrupación Marrón (PTS-Frente de Izquierda).