Los jueces creen que el decreto de la Generalitat para parar los desahucios no podrá ser efectivo, puesto que sería una intrusión del poder ejecutivo dentro del poder judicial.
Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968
Lunes 30 de noviembre de 2020
Foto: XAVIER PI, ACN
A pesar de miles y miles de muertes y de las millones de personas contagiadas por la Covid-19, los desahucios han continuado en estos meses. Se da la contradicción de que los gobiernos piden no salir de casa y que el poder judicial continúa dejando en la calle a familias enteras. El gobierno y los jueces priorizan el derecho de propiedad por sobre la salud de millones de personas y, en especial, la gente castigada por los ERTE y ERE.
Ante este problema el Gobierno de la Generalitat se ha limitado a aprobar un decreto para parar los desahucios. Pero Catalunya no tiene competencias para parar procedimientos judiciales y por tanto este decreto no pasará de ser papel mojado. Los jueces catalanes creen que no es constitucional y continuará un terrible castigo sobre las familias trabajadoras que están sufriendo la crisis.
De acuerdo con la lectura que hacen algunos jueces, un decreto así solo podría tener validez si fuera aprobado por el Gobierno central. Ya hace más de 8 meses de pandemia y el Gobierno “más progresista de la historia” no ha regulado esto. Recien ahora, con el debate parlamentario de los presupuestos, el gobierno central está discutiendo un decreto para parar los desahucios. Esto de que “De esta saldremos todos” se tenía que aclarar diciendo que los ricos más ricos y los pobres en la calle.
El sistema capitalista que defiende enconadamente el Régimen del 78 y el Ibex 35 no tiene interés a proteger a los más pobres. Siempre prioriza a los empresarios y los más ricos. Por eso las “ayudas” que la UE dará a la administración pública acabará a los bolsillos de los grandes empresarios. Aquel artículo de la Constitución que dice que todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna (que tanto reivindicaba en campaña el actual vice presidente, Pablo Iglesias) solo es un “eslogan” (como aquel de que “Hacienda somos todos”).
La Generalitat o Unidas Podemos dicen querer evitar los desahucios pero nunca hemos visto a sus dirigentes más importantes pararlos frente a los Mossos d’Esquadra o las policías locales, o plantándose contra una decisión judicial que no contempla el derecho a una vivienda digna. Esto es imposible. Los dirigentes de Esquerra, JxCat y Unidas Podemos han demostrado una y mil veces que priorizan el respecto a las instituciones del Régimen del 78, antes de que los derechos de millones de personas. Incluso la “antigua” activista de la PAH, Ada Colau (¿os recordáis?) podría salir a la calle. Pero, ¡ah! Las instituciones son más importantes que las trabajadoras y los trabajadores parados.
Es necesario que la CUP, que siempre se moviliza contra los desahucios se proponga una gran campaña y movilización de sus diputados y disputadas del Parlamento catalán a las puertas de los pisos que están desahuciando. La CUP podría hacer una gran campaña haciendo un llamamiento a todos los sindicatos alternativos y los trabajadores, a todos los partidos de izquierdas y activistas sociales a parar los desahucios inmediatamente.
¡Ningún desahucio más!
¡Expropiar los pisos vacíos a la banca y así evitar familias o personas en la calle!