En el libro de María Olivia Mönckerberg “Los magnates de la prensa” cuenta como los empresarios de medios escritos, pudieron subsistir en base a una línea editorial pro dictadura.
Jueves 20 de abril de 2017
En los años de la dictadura los diferentes medios de comunicación y sobre todo la prensa escrita, se mantuvo bajo una crisis financiera que se sostuvo a través del Banco Estado concediendo diferentes préstamos a lo medios donde al final nunca se pagaron. Logrando mantener la existencia de un duopolio mediático con el fin de masificar las ideas que defendía el Golpe Militar.
El duopolio, conformado por Copesa, tras una deuda de 1.137.742 UF tuvo que traspasar 70% de acciones de Malán Inversiones S.A, quien fue el accionista mayoritario de Copesa. Esas mismas acciones fueron vendidas luego a tres empresarios entre ellos se encontraba Álvaro Saieh, en menos de un tercio de la deuda total la cual genero una pérdida de 273.503UF para el Banco Estado.
El segundo del duopolio es el Mercurio, el diario más leído en el país en ese tiempo, con una línea editorial sumamente marcada hacia la derecha, incluso al principio de la dictadura, los militares pasaron solo dos semanas en las instalaciones de dicho diario, por mientras que obligaban al cierre mediante la fuerza, y el aparato para militar, para aplastar medios declarados de izquierda.
Al igual que Copesa el Mercurio mantenía una deuda de gigantesca de más de cien millones de dólares, que se incrementó tras la crisis del 1982, donde el gobierno del Dictador tuvo que dar un salvataje a Agusto Edwards dando un préstamo a través del Banco estado de 53 millones de dólares para poder seguir funcionando.
La teoría que quiere dar la escritora de este libro es reflejar, lo complejo que los medios masivos que llegan a todos los hogares del país, sean en su mayoría controlados por los que ella considera “Los magnates de la prensa” que en base a la línea editorial que mantuvieron antes y durante la dictadura están donde están el día de hoy, dejando en evidencia la falta de medios, que no tengan interés económicos, que necesita el país.

Cristóbal Espinoza
Estudiante de Periodismo