Aunque sus diversos componentes aún no acuerdan un programa o fines en común para el Frente Amplio, este ya posee una idea que les orienta y que los limita a la crítica antineoliberal.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 14 de diciembre de 2016
¿Hay algo que delimite la amplitud en el llamado Frente Amplio (FA)? La pregunta surge a la luz de las alianzas electorales entre algunas organizaciones que lo componen y organizaciones de gobierno (en específico respecto al Partido Socialista y las JJCC). Acuerdos que por muy coyunturales que sean, son muestra de los primeros intentos de definir los márgenes para la amplitud.
El modelo económico o el sistema económico
Pero algo que puede unir a esos “sectores críticos” de la Nueva Mayoría con el Frente Amplio es la lucha contra el modelo neoliberal, el modelo económico que instauró la dictadura como parte de una ofensiva mundial para pasar por sobre las conquistas sociales y volverlas su contrario, los años de neoliberalismo fueron años de privatización, subcontrato y precarización.
Así, combatir la precarización, el subcontrato y todos los derivados del modelo implantado por el régimen de Pinochet, es correcto. Pero condena a quedarse en los márgenes de la democracia para ricos, sin cuestionar el dominio del empresariado sobre la vida nacional.
En este marco, luchar solo contra el neoliberalismo como modelo es modificar algunos aspectos sin tocar directamente los intereses del empresariado, por lo que cualquier medida que se contente con combatir en los márgenes del modelo económico, el neoliberalismo, y no del sistema económico y su forma de dominación está condenado a mantenerse dentro del dominio de los empresarios y su democracia para ricos, luchando por “humanizarla”. Es decir, estas sería una apuesta por ampliar los márgenes de la democracia y los derechos ciudadanos.
Sobre esto pueden estar de acuerdo toda el ala a izquierda de los partidos empresariales que acuerdan con modificar uno u otro aspecto más o menos irritante del “modelo”, pero jamás ponerle fin. Así la amplitud del Frente Amplio puede terminar como el símil español, del cual son declarados seguidores: el PODEMOS.
Esta formación política española surge luego de importantes manifestaciones durante los años 2011 al 2015, montado sobre una marea que irrumpió en el escenario electoral hasta ascender a ser la 3era fuerza electoral del país, pero cada vez más aggiornada. Pues llaman al Partido Obrero Socialista Español (PSOE) a conformar un "gobierno de progreso", ignorando que fue el PSOE quien tomó la transición de la dictadura franquista y ha cogobernado sin tapujos con el Partido Popular (PP), principal partido de derechas del Estado Español.
Luego de su vertiginosa emergencia, PODEMOS, se ha conformado a ser una izquierda testimonial que aspira, a lo más, a remozar el modelo, lo mismo sucede con el caso del Syriza en Grecia.
Antineoliberal o anticapitalistas
Un ejemplo distinto lo da el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, en la Argentina, cuyos diputados entran al parlamento, cobrando como una profesora, para fortalecer la lucha extra parlamentaria de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Participan en las elecciones no solo para conquistar nuevos puestos para hablarle a millones, sino que para convertir el apoyo electoral en militancia activa, en la perspectiva de un gobierno de trabajadores, y con una perspectiva anticapitalista que toca los intereses de los empresarios. Esta es una gran diferencia para tener una independencia clara de los partidos de lo que el FA llama “duopolio”.