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NUEVO GOBIERNO GRIEGO. Los “mercados” presionan y Grecia teme un “corralito”

Antes de que el nuevo gobierno griego se siente a negociar las condiciones del “rescate”, podría tener que hacer frente a una crisis aún más grave. Los bancos están sufriendo una fuga de depósitos mayor a la vivida en la crisis de 2012. Habría temor a un “corralito”, aunque no a una salida del euro.

Jueves 29 de enero de 2015

Antes de que el nuevo gobierno de Syriza se siente a negociar las condiciones del “rescate”, podría tener que hacer frente a una crisis aún más grave. Los bancos griegos están sufriendo una fuga de depósitos mayor incluso que la que vivieron las entidades en lo peor de la crisis de deuda europea en 2012, poniendo en riesgo la liquidez del sistema.

Según el diario El País de España, en diciembre pasado, los ciudadanos griegos retiraron 3.000 millones de euros en depósitos, una cifra que se ha disparado hasta los 11.000 millones este mes, dato todavía provisional. Según Bloomberg, la retirada de fondos de los bancos entre el 19 y el 23 de enero “fue incluso mayor que la que sufrió el país en mayo de 2012”, cuando había especulaciones relativas a una salida de Grecia del euro. Escenarios similares condujeron a gobiernos de otros países -como fue el caso de Argentina- a implantar restricciones de movimientos de capital, lo que se conoce como un "corralito financiero".

Entre diciembre y enero, la banca griega habría perdido alrededor del 8,5% del total de sus fondos. Con esa pérdida, habría quedando en niveles que se encuentran incluso por debajo de los niveles más bajos registrados que se alcanzaron en 2012.

Sin temor a una salida del euro

Según JP Morgan, el 70% del dinero retirado se guarda bajo el colchón, y según Citigroup “La fuga de depósitos refleja el temor a un impuesto sobre los depósitos y a controles de capital al estilo de los implantados en Chipre”. Indican, sin embargo, no parece existir temor entre los clientes a una salida de Grecia del euro. Cuestión esta que se pone de manifiesto en el hecho de que los billetes en circulación habrían aumentado significativamente en diciembre, aunque también hay sectores que están sacando su dinero del país, pero serían minoritarios.

En este contexto no es de extrañar que el sector financiero sufriera ayer la peor jornada bursátil de su historia. Las acciones del Alpha Bank, el Banco Nacional de Grecia, el Pireus Bank y el Eurobank Ergasias, cayeron entre un 25% y un 30% y hacían perder un 9,24% al índice general, hasta su nivel más bajo en dos años. Sólo en esta semana los bancos han perdido más de 11.000 millones de euros de capital en los mercados, la misma cuantía que lograron atraer en todo 2014 y que se había convertido en una de las mayores de su historia. También sufrieron fuertes pérdidas las compañías eléctricas, cuya privatización fue paralizada por el nuevo Gobierno. La empresa eléctrica DEI perdía un 14,51%, mientras que el puerto de El Pireo retrocedía un 8,34% y el de Salónica un 12,50%.

Según los “mercados” la tensión no va a desaparecer fácilmente y eso ha disparado la rentabilidad que exigen a la deuda griega. Los bonos a 10 años han pasado del 9,4% al 10,4% en una sola jornada y el rendimiento de la deuda que vence en julio de 2017 pasó del 10,9% del viernes pasado, a superar el 16%. El Banco de Grecia asegura no tener problemas de fondos hasta el mes de marzo.