Piñera en el programa Estado Nacional del día 1 de marzo fue claro en su mensaje: aumentarán la represión de cara a un mes que prometía ser conflictivo. Y hasta ahora han cumplido con su agenda represiva, con la cual un sector de la oposición se ha cuadrado, desatando con brutalidad la violencia policial, cobrando vidas, mutilaciones y heridos. ¡Tenemos que hacerle frente!

Dauno Tótoro Santiago
Miércoles 11 de marzo de 2020
Hemos visto estas semanas casos escandalosos como la muerte de Cristián Valdebenito o la golpiza propinada a Patricio Bao, de 69 años, por parte de Carabineros, así como también escenas de encerronas y de palizas a manifestantes.
El gobierno decidió desatar la brutalidad de la policía, y las figuras emblemáticas de la ex Concertación se cuadraron con la derecha en su carta a favor del orden público.
A pesar de esto, la Mesa de Unidad Social y la CUT han decidido mirar para el lado y no enfrentar con movilización esta escalada represiva.
Y mientras no haya respuesta a los ataques represivos, los golpes sólo escalarán. El repudio a la policía es generalizado. El rechazo a la institución de Carabineros es mayoritaria. Es momento de decir ¡Basta! Hoy se hace urgente que las grandes centrales sindicales, la CONFECH y el Bloque Sindical de la Mesa de Unidad Social convoquen a un verdadero paro nacional para derrotar la represión, para derogar las leyes represivas y por la disolución de Carabineros.
Motivos sobran.
1) Los muertos del pacto por la “Paz social y la nueva Constitución”
El 15 de noviembre, 3 días después del histórico paro nacional del 12, que dejó al gobierno entre las cuerdas, los partidos tradicionales y sectores mayoritarios de lo que hoy es el Frente Amplio (Revolución Democrática, Comunes, Partido Liberal y Gabriel Boric) firmaron un acuerdo para poner en marcha el proceso constituyente. Hipócritamente le llamaron el “Acuerdo por la paz social y Nueva Constitución”. Pero el pueblo siguió poniendo los muertos:
a) Abel Acuña, joven maipucino de 27 años, hincha de la Universidad de Chile y titulado en marzo del año pasado como técnico en Laboratorio Químico y Banco de Sangre, quien a menos de 24 horas de firmado el pacto falleció en la Posta Central, luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio que no pudo ser atendido oportunamente debido a la represión. Los mismos funcionarios del SAMU denuncian que la acción de la policía les imposibilitó atenderlo oportunamente.
b) Mauricio Fredes, de 33 años, obrero de la construcción y miembro de la Primera Línea, quien el día 27 de diciembre murió por asfixia por sumersión al caer en un foso con cables electrificados, lleno de agua por la acción del guanaco. El Lambi, como le llamaban, cayó huyendo de la represión. Denuncian que Carabineros lo ahogó alevosamente utilizando el chorro lanza aguas. Sus funerales se llevaron a cabo bajo la permanente provocación por parte de efectivos policiales.
c) Jorge Mora, hincha reconocido de Colo Colo, activista de izquierda, padre, fue atropellado por un camión de Carabineros que le quitó la vida el día 28 de enero, mientras finalizaba en el Monumental la primera fecha del campeonato nacional de fútbol. Al día siguiente, a pocas horas de su muerte, Piñera declaraba: “Cuando Carabineros salen a la calle, yo lo he visto con mis propios ojos a lo largo de todo Chile, lo hacen para proteger el orden público.” No contentos con esto, la jueza Andrea Acevedo que formalizó al funcionario policial que asesinó a el Neco, como se le conocía a Jorge, y que tan sólo lo dejó con arraigo nacional y firma mensual, intentó criminalizar a Jorge y a los hinchas insinuando que son borrachos, delincuentes y que estaban provocando a Carabineros.
d) Ariel Moreno, de 24 años, también hincha de Colo Colo, fue asesinado el 31 de enero en la comuna de Padre Hurtado, cuando se manifestaba en repudio al asesinato de El Neco. Recibió un impacto de bala en su cabeza. Ariel favoreció a siete familias con la donación de sus órganos. La familia denuncia que fue Carabineros quien le disparó.
e) Cristián Valdebenito, obrero de la construcción y miembro de la Primera Línea, tal como Mauricio Fredes, originario de la Villa O’Higgins, reconocido por defender su población y ayudar permanentemente a sus vecinos, este obrero de 48 años, padre de 4 hijos y quien también combatió a la dictadura de Pinochet, falleció el sábado 7 de marzo recién pasado producto del impacto de una lacrimógena recibido el primer viernes de marzo en Plaza Dignidad.
Esto sin considerar los casos del atropello en Maipú el mismo 1 de marzo en el marco de la represión desatada ese día, los dos cuerpos encontrados en el Hites de Valparaíso el día 21 de diciembre del 2019, que es todavía un caso sin resolver, y además de las muertes de Danilo Cárdenas de 28 años en Llay Llay que luego de chocar un auto policial fue baleado por Carabineros y de un joven de 20 años atropellado por Carabineros en Lo Prado, aunque ambos casos no están directamente relacionados con la revuelta, ocurrieron la semana pasada, pocos días antes de la muerte de Cristián Valdebenito y con 48 horas de diferencia, que muestran la brutalidad policial.
¡No podemos permitir más muertos! ¡No podemos naturalizar que cada vez que haya una movilización nuestros compañeros arriesguen sus vidas por el actuar de Carabineros!
Se necesita un paro nacional por justicia y verdad en estos casos, que siguen rodeados de un manto de impunidad ¡Cristián, Jorge, Mauricio, Abel, Ariel, presentes!
2) La violencia política sexual: una práctica cotidiana de Carabineros
Son más de 200 las querellas por violencia política sexual interpuestas contra Carabineros desde el 18 de octubre a la fecha. Los casos de abuso sexual, de tocaciones, de acoso, de violencia sexual en general son pan de cada día, en particular contra mujeres que se movilizan. Los testimonios entregados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos son desgarradores, particularmente en los días de toque de queda, pero que se han mantenido hasta la fecha.
Para conocer más detalles de casos de diversas denuncias puedes ingresar a: Represión en Chile: A pocos días de iniciar marzo los números y relatos que nos ha dejado la represión
Esta fue una de las reivindicaciones centrales del 8M: poner fin a la violencia político sexual y a la represión.
3) Reprimir para atemorizar: evitar a toda costa la movilización
El objetivo de la represión en Chile ha sido claro: la justificación es hablar del “orden público”, pero su objetivo es vaciar las calles, evitar que el cuestionamiento a la herencia de la dictadura militar se siga extendiendo.
Por algo han llevado adelante prácticas que son totalmente vulneradoras del derecho básico a la manifestación: la estrategia del copamiento policial en Plaza de la Dignidad, en el marco de la política de Tolerancia 0 impulsada en su momento por el Intendente Felipe Guevara, que consistía sencillamente en llenar de efectivos policiales la Plaza y sus alrededores y en perseguir y amedrentar a quienes quisieran reunirse para expresarse políticamente. Esto evidentemente no dio resultados y la Plaza fue retomada continuamente por quienes nos hemos movilizado desde el 18 de octubre a la fecha.
Una réplica de esta práctica fueron los casos de encerronas brutales por parte de Fuerzas Especiales contra jóvenes y especialmente contra la Primera Línea, que en un primer momento resultaron con 44 jóvenes detenidos, de los cuales posteriormente el juzgado terminó por liberar a 43.
4) Miente, miente, que algo queda: Los montajes como práctica institucional
“Primera Línea La Ligua” figuraba un rayado en el Retén de La Ligua, supuestamente “vandalizado” por jóvenes el día lunes 2 de marzo. Además se habían robado armas y realizado rayados “falocéntricos”. Bueno, fueron efectivos policiales como se comprobaría más tarde, buscando inculpar a personas inocentes.
Los casos de montajes son incontables, particularmente en lo que a presos políticos se refiere. Un caso emblemático es el de Diego Ulloa, joven que pasó semanas en prisión por “portar molotov”, cuando su familia y amigos que estaban con él denuncian que fue “cargado” por Carabineros. Él es “bombero”: se dedica a apagar las lacrimógenas de la policía.
Experiencia previa tenían: El Caso Huracán (2018), el caso bombas (2011) y el encubrimiento en el caso Catrillanca son sólo algunos ejemplos.
5) Aprendieron en dictadura: secuestros sin identificación
Nicolás Ríos tiene 20 años. Fue detenido en la noche del 10 de enero en el cerro Santa Lucía, tomado por sujetos de civil que lo golpearon y dejaron maltrecho, subiéndolo a un auto no identificado. Recién horas después se supo que era detenido e inculpado de porte de molotov.
El 9 de marzo en Arica estuvo marcado por la irregular detención de dos mujeres y un hombre, también por funcionarios de civil, a quienes subieron a una camioneta. Horas después se supo que estaban detenidos en la 1era comisaría de la ciudad. Se les acusa de porte de armas.
En ambos casos, familiares y amigos denuncian que son montajes de la policía en su contra.
¡A terminar con la represión! ¡Hay que disolver Carabineros de Chile!
Estos son sólo algunos ejemplos de una institución podrida. No quisimos agregar otros hechos brutales, como las casi 500 víctimas de traumas oculares (3 nuevos casos ocurridos el viernes pasado en Plaza de la Dignidad), los miles de heridos o los asesinados antes del hipócrita “pacto por la paz”.
Pero con estos hechos y viendo las imágenes de los últimos días se hace evidente que no podemos permitir que esto siga ocurriendo.
¡La Mesa de Unidad Social y la CUT no pueden seguir mirando para el lado! ¿Cómo es posible que el gobierno del 6% de aprobación, con nula legitimidad, pueda reprimir impunemente cada manifestación, cada marcha? ¿Cómo es posible que en estos casos y en tantos otros como el de Fabiola Campillai o Gustavo Gatica, reine la absoluta impunidad?
¡Tenemos que decir basta! ¡Que las direcciones sindicales de las grandes centrales convoquen ya a un paro nacional efectivo y a un plan de lucha para derrotar la represión!
¡Abajo las leyes anti protestas: a derogar la ley anti saqueos y la ley anti barricadas!
Esta institución está organizada para reprimir al pueblo, a los trabajadores y a los jóvenes, sólo defiende a los ricos. Tiene que terminarse de una vez por todas, porque es irreformable: ¡Disolución de Carabineros ahora!
¡No más represión!
Como dice una popular canción que se corea en cada manifestación: “Matar a la gente pobre es tu vocación, y así brindarle a los ricos la protección…”

Dauno Tótoro
Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (Chile), y ex candidato a diputado por el Distrito 10.