El martes de cumple 1 mes desde las masivas movilizaciones contra el Gobierno de Sebastián Piñera, con dura represión por parte del Gobierno, principalmente a la juventud. Casos como las estudiantes del liceo 7, el secuestro de les niñes de Villa Alemana, son algunos casos graves de vulneración a la niñez y la adolescencia.
Viernes 15 de noviembre de 2019
Las diversas jornadas de movilización con cientos de miles en las calles, con cortes de ruta, barricadas, paros productivos, etc, demostró que nada ha sido normal desde ya casi un mes. Sin embargo, el Gobierno intenta imponer una “normalidad” a punta de pistola, convocando al Consejo de Seguridad Nacional y redoblar la agenda represiva. Esta represión, en muchos casos, ha caído sobre menores de edad y adolescentes.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) informó que al menos 32 niños fueron heridos y 549 menores de edad detenidos en Chile. Según cifras de la Defensoría de la Niñez, existen (hasta el 1 de noviembre) 43 denuncias por vulneraciones a los DD.HH. de niños, niñas y adolescentes, producto de la represión de personal militar y policial. Cifras alarmantes y que siguen en aumento en el país.
El caso de Villa Alemana
En la madrugada de 14 de noviembre explotaron las redes sociales con un video que denunciaba la “detención ilegal” de 8 menores en Villa Alemana, 5 de los 8 menores detenidos pasaron a control de detención, y los otros tres, menores 13 años, fueron entregados a sus padres. Hoy, la “Justicia” declaró que la detención habría sido legal, fijando un plazo de investigación de 60 días por desordenes públicos
Desde el Twitter oficial de Carabineros, le echaron la culpa a las familias: “Llamamos a los padres, como responsables, a proteger a los niños(as) y no exponerlos a este tipo de situaciones” señalaron. Cuando en verdad, quienes son los responsables es esta institución podrida que detiene niñes de manera completamente ilegal avalados por la “Justicia”. Esa misma Justicia que sentención a un profesor a prisión preventiva y hoy está teniendo mano dura contra los manifestantes a través de la Ley de Seguridad del Estado.
Las estudiantes del Liceo 7 de Santiago
El 5 de noviembre Carabineros entró al establecimiento disparando a quema ropa a las estudiantes del Liceo 7, Teresa Prat, de Santiago Centro, bajo la autorización de la directora para reprimir a las estudiantes que pretendían radicalizar las movilizaciones dentro del establecimiento. Decenas de niñas resultaron baleadas con perdigones de goma ejecutados por Carabineros.
Otra vez la “Justicia” de los ricos: el coronel que disparó arma de perdigones contra dos estudiantes del Liceo 7, sólo quedó con arresto domiciliario nocturno, prohibición de acercarse al liceo y su comisaria.
No son casos aislados: El Gobierno persigue a la juventud
Numerosos casos podemos nombrar. En Antofagasta, reprimieron brutalmente a estudiantes de colegios subvencionados y particulares, quienes se manifestaron en el norte de la ciudad frente a la imposición de los directivos de volver a la “normalidad”, a la par que durante las primeras semanas desalojaron a los estudiantes del Marta Narea que intentaron tomarse el establecimiento educativo para organizarse. También Carabineros exigió una lista a colegios de los estudiantes que marchaban. Una clara línea contra la chispa que encendió esta rebelión popular.
La represión a la juventud venía desde antes
El Gobierno de Piñera se encargó de atacar desde que asumió el mando a les estudiantes, porque sabía que podíamos ser la chispa que encendiera todo. Y así fue.
Se preparó imponiendo Aula Segura, una medida que buscaba atacar a les secundaries, particularmente a quienes participaban de manifestaciones estudiantiles, buscando expulsarlos del establecimiento educativo, sin ningún debido proceso. Además de dejar puerta abierta para que Carabineros entrara a los liceos, como lo vimos en el Instituto Nacional.
En este mismo sentido, implementó el control de identidad a menores, que fue aprobado con votos de la Democracia Cristiana, desde los 16 años. ¡Y se lamentaron de que no fuera desde los 14!
Por otra parte, tuvo una línea precarizadora a través del Estatuto Laboral Juvenil, que buscaba entre otras cosas, desaforar a las jóvenes madres y a jóvenes dirigentes sindicales, atacando la organización.
Hay que rechazar la represión y defender el derecho a la manifestación que Piñera quiere terminar con represión. Todas las organizaciones de DDHH, sociales y sindicales, de la izquierda, deben repudiar esta represión y esta agenda, y convocar a ser millones en las calles contra esta impunidad, por el juicio y castigo a los responsables de las muertes, detenciones, torturas y heridos, y ser millones hasta que se vaya este gobierno repudiado.