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Red Internacional
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DE LA HABANA A FILADELFIA. Los objetivos del papa Francisco en Cuba y Estados Unidos

El sábado 19 de septiembre comenzará, en La Habana, la gira Papal que visitará Cuba y los Estados Unidos. Una gira que incluirá algunos encuentros de relevancia, como la confirmada entrevista entre Francisco y Fidel Castro o la visita al presidente norteamericano Barack Obama, y otros de carácter histórico como el discurso de un Papa en el Congreso de Estados Unidos por primera vez en la historia. La gira, que según el vocero papal será la “más larga y compleja”, busca consolidar la influencia del Vaticano en la “apertura” cubana y recomponer la imagen de la Iglesia Católica en la principal potencia mundial.

Diego Sacchi

Diego Sacchi @sac_diego

Sábado 19 de septiembre de 2015

Fotografía: EFE

El recorrido de la gira que emprende Bergoglio por el norte de América no es fortuito.
La visita de varios días a Cuba, que incluye el encuentro con el histórico líder cubano Fidel Castro, busca recoger los frutos de la gestión diplomática del Vaticano que derivo en la apertura de relaciones entre la isla y los Estados Unidos. “Si el Papa sigue así, volveré a rezar y vuelvo a la Iglesia” dijo Raúl Castro luego de su encuentro con el Papa en el Vaticano hace unos meses, pero en esta gira Bergoglio busca algo más que el regreso del menor de los Castro a la Iglesia. El Vaticano quiere confirmar que es un mediador confiable en la relación entre Cuba y los Estados Unidos, no son casuales las palabras del Secretario de Estado de la “Santa sede” sobre las sanciones económicas contra la isla, indicó que es “deseable, como dicen los obispos (de la isla), que una medida de este tipo, es decir una liberalización a nivel de vínculos, sobre todo a nivel económico”. El anuncio este viernes 18, por parte del gobierno de Estados Unidos, de nuevas medidas que flexibilizan el comercio, viajes e inversiones y moderan el embargo contra Cuba, llegan en el momento justo. Otro gesto hacía la burocracia castrista es la confirmación de que Francisco no se reunirá con los grupos disidentes en Cuba.
Estos gestos hacia el gobierno y el apoyo al reclamo cubano no es sin condiciones y esta claro que el Papa buscara conseguir un mayor protagonismo para la Iglesia cubana en la transición y las reformas pro capitalista que impulsa la burocracia castrista.

Bergoglio que siguió de cerca la visita de Juan Pablo II a la Isla (y hasta escribió el folleto Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro) parece querer terminar la obra del anterior Papa. En enero de 1998, en pleno periodo especial en la Isla que salía de lo peor de la crisis económica luego de la caída de la Unión Soviética, recibieron a Juan Pablo II quien pidió que “Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba” al tiempo que reclamaba una reforma político y social. Esa apertura a la ingerencia de la Iglesia en la vida pública cubana se trunca con la reforma constitucional de 2002, que decretó el “socialismo irrevocable” y la persecución a opositores de la primavera de 2003.

La segunda escala de la gira llevara a Bergoglio al corazón del imperio. Durante cinco días recorrerá tres ciudades de Estados Unidos para culminar en Filadelfia donde el propósito principal es fijar posiciones en el Encuentro Mundial de las Familias. Varias de estas posiciones ya las formuló, con el llamado a que los sacerdotes “perdonen” a quienes abortaron o la agilización del proceso de nulidad matrimonial. Su objetivo es recuperar el terreno que ha perdido la Iglesia, manteniendo su esencia misógina y patriarcal.

Pero antes del encuentro en Filadelfia, el Papa tendrá una cita con el Presidente Barack Obama, dará un histórico discurso en el Congreso (porque será la primera vez que un Papa hable en esa institución) y hará lo mismo ante la ONU. Desde el Vaticano han dejado ver que la tónica social y de reclamo por un “sistema más justo”, es decir un capitalismo más humanizado, de los discursos continuaran. También se dice que Bergoglio hará hincapié en la cuestión migratoria en Estados Unidos, lo que despertó el reclamo de la derecha del Partido Republicano que acusa a la gira Papal de tener una clara intención de fortalecer a la administración de Obama. Es inocultable que la diplomacia Vaticana tiene una convergencia el gobierno de Obama. La presión por la apertura cubana ayuda a Washington a justificar su acuerdo con los Castro. El Vaticano apoyó el acuerdo con Irán minutos apenas fue anunciado.
Sin duda junto al intento de consolidar el papel relevante en la política internacional que ha ganado el Vaticano en el último tiempo, una de las grandes metas de Bergoglio es recuperar la autoridad de la Iglesia católica en Estados Unidos. Según un estudio de Pew Research, en los últimos años la cantidad de católicos en este país de Norteamérica ha bajado del 24% en 2007 al 20% en 2015. Los casos de abuso y pedofilia por parte de curas católicos fueron uno de los principales motivos de perdida de autoridad de la Iglesia y los familiares de las víctimas continúan reclamando medidas más contundentes al Vaticano. Es claro que Bergoglio buscara poner una impronta social y mostrar un rostro “humanizado” en sus discursos. No es casual la elección del tema migratorio e incluso el racial, como adelanto el arzobispo de Filadelfia, como medio para buscar ese fin.

Desde su famoso “Hagan lío” en Brasil, pasando por la gira en América latina, Bergoglio ha buscado que la Iglesia juegue un rol político activo. Ha sido un actor clave del “deshielo” entre EE.UU. y Cuba y la próxima gira en estos países busca consolidar ese rol, el de la Iglesia como intermediario en el proceso de restauración capitalista en la isla y restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Estratégicamente sus anuncios y gestos tienen un objetivo: recomponer la autoridad de la institución (golpeada por la corrupción y los abusos) en un escenario de crisis social, económica y de aparecer como una mediación útil ante el cuestionamiento a los políticos de las clases dominantes, señalados como una casta que gobierna para los poderosos.


Diego Sacchi

Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.

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