En junio la inflación acumuló un 64 % anual. Pero en julio los precios pegaron otro salto, hubo remarcaciones y faltantes de productos luego de la renuncia de Guzmán. Una nueva escalada que impactará en el poder de compra de los salarios. La izquierda propone cinco medidas para frenar la inflación y sus consecuencias.
Jueves 14 de julio de 2022 20:44

La inflación en junio ya acumula en lo que va del año un 36,2%, y en los últimos doce meses llegó a un 64%. Los precios de los alimentos y bebidas subieron casi un 40% en el primer semestre del año, por encima del nivel general. Las familias más pobres destinan una mayor proporción de sus ingresos a comprar alimentos. Así, cuanto más alta es la inflación en los alimentos, el impacto sobre los sectores de menores ingresos es mayor.
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La salida de Martín Guzmán provocó un cimbronazo, los dólares paralelos aumentaron, y los grandes empresarios remarcaron precios, es la conducta del gran capital concentrado para defender y aumentar su rentabilidad. En julio se espera una inflación cercana al 7% producto de estos aumentos. Las consultoras económicas pronostican una inflación de 90% para fines de 2022.
Las medidas del Gobierno como los controles y acuerdos de precios son un parche porque no atacan el poder concentrado que tienen las grandes empresas, que llega al punto de que dos o tres pueden repartirse la casi totalidad de las ventas en el sector. Mientras la inflación se acelera son los trabajadores y los sectores populares los que pagan los costos de la suba de precios.
La inflación de junio fue del 5,3%, pero no refleja el salto de precios tras la crisis por la salida de Guzmán.
Salimos a la calle a preguntar cuál es la realidad de los trabajadores. pic.twitter.com/YND1xsHztG— La Izquierda Diario (@izquierdadiario) July 14, 2022
¿Qué hacer frente a la escalada de precios?
El Frente de Izquierda Unidad propone medidas de otra clase para enfrentar la inflación, y medidas de emergencia, que garanticen el nivel de vida del conjunto de las mayorías trabajadoras.
Suba de emergencia de salarios y jubilaciones
El poder de compra del salario cayó más de un 20% desde 2015 y la inflación profundiza esta baja. Es necesario un aumento de emergencia de los salarios y las jubilaciones, nadie debería ganar menos de lo que cuesta la canasta básica ($ 100.000 en mayo, según el Indec) en el camino de conquistar un mínimo equivalente al costo de la canasta de consumos mínimos que elabora la Junta Interna de Ate Indec ($ 161.624 en mayo).
Este jueves Héctor Daer anunció que la conducción de la CGT llamaría a movilizarse, pero dentro de más de un mes y sin paro nacional. La CGT y la CTA tienen que salir de la pasividad que mantienen ante este ataque, es necesario el llamado inmediato a un paro nacional y a un plan de lucha que enfrente el ajuste en curso.
También este jueves hubo una nueva jornada de lucha nacional de organizaciones sociales contra el ajuste y reclamaron por la suba de los planes y sus montos, así como el rechazo al ajuste pactado con el FMI. Los trabajadores que perciben el Plan Potenciar cobran la mitad del salario mínimo, vital y móvil, una suma que no alcanza para llegar a fin de mes, el empleo precario y la desocupación afecta a un sector importante de la clase trabajadora. Por eso la izquierda propone reducir la jornada laboral a 6 horas diarias con cinco días laborales a la semana, es decir treinta horas semanales, sin reducción salarial y con un salario mínimo igual a la canasta familiar. La propuesta apunta a que nadie se quede sin empleo. Es para que trabajemos todos. Pero además para que lo hagamos con todos los derechos, por eso también planteamos el fin de la tercerización laboral, con el pase a planta permanente de esos trabajadores y trabajadoras.
Registros contables públicos y control de precios
Las patronales realizan maniobras para evadir los programas oficiales de Precios Cuidados o incumplen las entregas de los productos. Por eso es necesario organizar comités de trabajadores y consumidores sobre todas las cadenas de productos esenciales, desde la producción, distribución hasta la venta en grandes supermercados. Así, se podría evitar que las grandes cadenas de supermercados e hipermercados remarquen los precios.
Las grandes compañías tienen a su disposición estudios contables para dibujar sus costos y los números, alteran los mecanismos de producción para no producir aquello que les da menos ganancias. Solo las trabajadoras y los trabajadores de cada empresa pueden enfrentar eso, que conocen los procesos de producción. También es necesario que los registros contables estén disponibles y no sean privados. Esta es la única manera para conocer sus ganancias reales, así como las maniobras que puedan hacer para presentar números menores a sus ingresos reales.
Nacionalización del comercio exterior
Para evitar las maniobras especulativas de las grandes firmas que "importan" la inflación internacional y la fuga de divisas son necesarias medidas de fondo. Los problemas de la inflación no se pueden enfrentar hasta el final sin afectar de conjunto la estructura del capitalismo argentino. Los grandes empresarios son los que fugan divisas y organizan sus negocios en función de las ganancias que obtienen a nivel internacional. Las grandes alimenticias producen para ganar exportando mientras una porción enorme de la población pasa hambre. El monopolio estatal del comercio exterior permitiría controlar la entrada y salida de dólares bajo control de los trabajadores, evitando así las maniobras especulativas que hacen las grandes patronales, la estatización de los puertos que en la actualidad están en manos privadas, y la expropiación de los 4.000 grandes propietarios.
Nacionalización del sistema bancario
El sistema bancario en manos privadas es el que organiza la evasión impositiva y la fuga de capitales que hacen los grandes empresarios hacia el exterior por todas las vías posibles. Para evitar ese saqueo es necesaria la nacionalización del sistema bancario, con la expropiación de los bancos privados y la conformación de un banco público único, bajo gestión de sus trabajadoras y trabajadores. Así, se podría proteger a los pequeños y medianos ahorristas y canalizar el ahorro nacional hacia el crédito que permita desarrollar las actividades para responder a las más urgentes necesidades sociales.
Nacionalización de las empresas de servicios públicos
Durante el macrismo las tarifas de servicios como el gas y la luz subieron más de un 1000 %. Como parte del nuevo programa acordado con el Fondo, el Gobierno dispuso el incremento de tarifas. La nueva ministra de Economía, Batakis, anunció que, en materia energética, se avanzará con la segmentación de las tarifas, es decir los aumentos de las facturas siguen en marcha lo que acelerará los incrementos de precios.
Con la nacionalización de los servicios públicos, bajo control, administración y gestión de trabajadores y control de los usuarios populares, se podría acceder a tarifas bajas o gratuitas para quienes no pueden pagarlas. Los servicios públicos son un derecho esencial cuya provisión no puede estar guiada por la lógica del lucro capitalista.
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