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Los presupuestos del militarismo y de la OTAN

Lucía Nistal

Lucía Nistal @Lucia_Nistal

Jueves 27 de octubre de 2022

Este miércoles comenzaba el debate sobre los Presupuestos y Montero, la ministra de Hacienda, ha salido a defenderlos repitiendo el mantra de que son unos presupuestos sociales. Ha dicho, en concreto, que son unas cuentas que se basan en la justicia social, para evitar las consecuencias de la guerra de Rusia”, y que se basan en “la eficiencia económica, para que las empresas sigan avanzando”. Mira, esto segundo sí es cierto, pero vamos con lo primero.

En primer lugar, no hace más que repetir que vivimos una situación complicada de inflación por la guerra “de Rusia”. Como si fuera un fenómeno metereológico y no hubiera responsables, entre los que además del gobierno de Putin, claro, se encuentran la OTAN, el imperialismo norteamericano… y el español, sus sanciones y actos de guerra que empeoran la situación, la crisis y la inflación.

Segundo, si son los presupuestos de algo, son claramente del militarismo y de la OTAN. Vivimos la mayor inflación de los últimos 40 años y responden con el mayor gasto militar de los últimos 40 años. 27.617 millones de euros según las estimaciones más moderadas. Más del 2% del PIB que se comprometieron con la OTAN a subir (sin consultarnos). Una cantidad que se lleva lo que supuestamente van a recaudar con el impuesto a “los ricos”, las eléctricas y la banca del que tanto han presumido, para invertir en misiles Spike y tanques Leopard. Y si sobra un poco, para la monarquía, que sigue muy bien cuidada.

Este presupuesto es hijo del militarismo, el imperialismo y la OTAN, muy alejado de las necesidades populares, aunque se empeñen en disfrazarlo.

¿Gasto social como seña de identidad dice Montero? Si tenemos en cuenta la previsión de inflación para este año, las subidas son ridículas, e incluso hay recortes: casi un 9% en sanidad, más del 2% en educación.

A las familias, señora Montero, cada vez les cuesta más llegar a final de mes, y no hay un refuerzo de los servicios sociales ni un plan de choque para hacer frente a la inflación, los salarios y las pensiones pierden poder adquisitivo. Y es que, otra vez, los hechos quedan muy lejos de las palabras de este gobierno.

Un gobierno supuestamente progresista, que aprovecha la guerra en Ucrania para hacer recaer los costos de la crisis sobre la clase trabajadora, mientras se embarca en una nueva escalada imperialista. Y no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras sucede, por muchas veces que el gobierno y Unidas Podemos nos disfrace los presupuestos. Es imprescindible un plan de lucha para exigir medidas de emergencia frente a la inflación, y tirar abajo estos presupuestos: ¡Abajo los presupuestos militaristas, arriba los salarios y las pensiones!

1. Subida de emergencia de salarios y pensiones y cláusulas de reajuste automático según el IPC real.

2. Reparto de las horas de trabajo: jornada de 30 horas semanales sin reducción salarial.

3. Control de precios y balances contables públicos de las grandes empresas.

4. Ampliación sustancial del presupuesto de sanidad, educación y servicios sociales.

5. Nacionalización bajo control obrero de los bancos, las eléctricas y las empresas de servicios públicos.

6. ¡Abajo los Presupuestos militaristas! ¡Paralización de los envíos de armas! ¡Retirada de todas las tropas en el extranjero! ¡Cierre de las bases de la OTAN!


Lucía Nistal

Madrileña, nacida en 1989. Teórica literaria y comparatista, profesora en la Universidad Autónoma de Madrid. Milita en Pan y Rosas y en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT).

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