Para la Sociedad Rural, la entidad que nuclea a los principales propietarios agrarios, denunció que el fisco, la cadena exportadora, y la menor demanda interna, costaron 25 mil millones de dólares a los productores de trigo y maíz.
Viernes 29 de mayo de 2015
Fotografía : Wikipedia
Según sostiene la Sociedad Rural Argentina (SRA), el productor de trigo y maíz habría dejado de percibir unos 25.000 millones de dólares en la última década, suma que quedó en las arcas del fisco, en la cadena exportadora, por caída de precios y menor demanda interna. Este dato surgió del trabajo titulado “La Agenda del Campo”, presentado hoy por el presidente de la SRA, Luis Miguel Etchevehere, en el que se hizo una revisión de las dificultades que enfrentan en materia comercial y económica producciones tales como la agrícola, ganadera y distintas economías regionales.
“Pedimos reglas claras y que den más estímulo a la inversión local”, aseguró Etchevehere, durante su presentación ante más de un centenar de empresarios, legisladores y productores rurales en la sede porteña de la SRA.
La agenda del sector incluye la eliminación de retenciones y otras ventajas en aras de la “competitividad” de los capitales del agro. El titular de la Sociedad Rural recordó que “hoy el sector destina un 83 por ciento de su actividad al pago de impuestos y eso, sumado a la caída de un 30 por ciento en el precio internacional de los commodities, hacen que hoy todas actividades productivas estén comprometidas y si no modificamos las reglas de juego, que estimulen la producción en lugar de ahogarlas, no vamos a tener resultados diferentes”. Indicó además que el productor de maíz en la última década dejó de percibir en materia de precio unos 16.420 millones de dólares, de los que 5.583 millones de dólares fueron al fisco nacional por retenciones y otros 10.837 millones de dólares a exportadores y otras producciones como la avícola, porcina, feedloteros, tambos y fábricas de etanol.
Algo similar habría sucedido en el caso del trigo, donde la Sociedad Rural afirmó que el productor triguero no logró percibir unos 8.680 millones de dólares, que surgen de unos 3.573 millones de dólares captados por el fisco y otros 5.107 millones de dólares que quedaron en manos de exportadores, molinos harineros y en la industria farinácea. Para revertir esta situación, el ruralismo reclama la apertura de los mercados, que requieren “transparencia y competitividad”, la eliminación de retenciones trigueras y la simplificación de los esquemas tributarios, entre otras cuestiones.