Este año nos corresponde a los trabajadores postales negociar colectivamente, sin embargo, desde la reforma laboral de Bachelet, las y los trabajadores, a nivel nacional, nos vemos enfrentados a un nuevo ataque: La implementación de los servicios mínimos durante la huelga. Hoy ad portas a una nueva negociación cabe preguntarse, ¿Qué hay detrás de los servicios mínimos y como enfrentarlos?

Nicolás Mondaca Delegado despedido Correos de Chile
Lunes 4 de marzo de 2019
Como consecuencia de la reforma laboral de la nueva mayoría en su último mandato, el tribunal constitucional introdujo la aplicación de servicios mínimos por parte de los trabajadores en huelga, bloqueando el legítimo derecho a defendernos ante los empresarios.
El actual código del trabajo, que fue hecho por José Piñera en plena dictadura, regla completamente el proceso de negociación colectiva incluso prohíbe a sectores estratégicos, como la minería o portuarios, a negociar colectivamente.
Es necesario tener claro que lo que hay detrás de los servicios mínimos, es bloquear el derecho a huelga, para que las y los trabajadores no hagamos daño a los bolsillos de los empresarios.
¿Qué rol han jugado los dirigentes de nuestras centrales y sindicatos?
El 2018 se caracterizó por los numerosos despidos y cierres de empresas, cerca de 10 mil familias quedaron en la calle. Este año los ataques a los trabajadores han continuado; despidos en la industria, profesores, la minería; en Correos de Chile ya están anunciados cerca de mil despidos; una nueva reforma laboral que viene a precarizar aún más nuestras condiciones de trabajo, la avanzada de la derecha pro-imperialista en latinoamerica, con Guaidó, Bolsonaro, Macri, Trump y Piñera. Todo esto está configurando un año de mayores ataques a la clase trabajadora, las mujeres, los estudiantes y pueblos originarios.
Pero hemos visto que desde el año pasado los dirigentes Ex Nueva Mayoría y Frente Amplio que ocupan cargos en nuestras centrales sindicales como la CUT y el Colegio de profesores, han guardado un silencio cómplice que ha permitido que todos estos ataques pasen desapercibidos. De hecho, solo se realizó un paro llamado por la central el 8 de noviembre del año pasado, el cual paso sin pena ni gloria producto de ser un mero hito, sin un hilo conductor de un plan de lucha.
El año pasado se realizó el congreso de sindicatos de empresas públicas, en donde participaron los dirigentes de nuestra federación, pero no se informó nada, ni tampoco se estableció algún plan para frenar los servicios mínimos y los trabajadores postales tuvimos que conformarnos con la demagogía combativa de nuestros dirigentes que plantearon iban a estar en contra de cualquier servicio mínimo, por lo que implica para el movimiento sindical y los trabajadores/as de Correos de Chile.
Los servicios mínimos en Correos Chile
En este mismo contexto durante mayo del 2018 correos Chile cito a nuestros dirigentes sindicales a negociar los servicios mínimos, donde la empresa propuso una dotación del 18% de los trabajadores para cumplir cuatro servicios (PPi, currier, Giros postales y certificado) en donde dirigentes rechazaron en primera instancia la propuesta y dijeron estar en contra de cualquier servicio mínimo por bloquear nuestro derecho a huelga. De ahí en adelante el tramite escalo a la dirección del trabajo, quienes ahora en febrero resolvieron que los trabajadores deberíamos cumplir con los servicios de seguridad, carta certificado y PPi en el aeropuerto. Ante lo cual nuestros dirigentes ratificaron estas decisiones a los trabajadores mediante un reciente comunicado, olvidando completamente su negativa ante cualquier servicio mínimo, dejando pasar así un nuevo ataque a los correanos.
¿Qué paso entre medio? ¿Por qué las y los trabajadores postales tendremos que cumplir con servicios durante una posible huelga? ¿Por qué en vez de desarrollar la organización de los trabajadores, se termina confiando en la dirección del trabajo?
Esta posición entreguista de nuestras dirigencias sindicales es completamente criminal. No podemos permitir que una institución anacrónica creada solo para defender las leyes de la dictadura como lo es el Tribunal Constitucional ataque tan fuertemente al movimiento sindical y a los trabajadores de Correos de Chile mediante la regulación de nuestros métodos históricos de lucha, como lo es la huelga. Necesitamos dirigentes sindicales que se paren fuerte contra toda institución que nos quiera arrebatar ese derecho, y no contentarnos ni disfrazar de "triunfo sindical" cualquier propuesta menos mala que nos entreguen. Además, necesitamos una dirigencia sindical que se deba realmente a las bases, y no que solamente se encargue de entregar informativos ya cocinados previamente entre cuatro paredes con nuestra dirigencia y las autoridades.
Organicémonos desde las bases
Para hacer frente a los despidos y ataques como los servicios mínimos, es necesario que nuestras centrales como la CUT, federaciones y sindicatos llamen a un plan de movilización, en unión con el movimiento de mujeres, los estudiantes, los mapuches y el movimiento NO+AFP.
Este 8 de marzo se está convocando a una huelga feminista; la CUT se plegó al llamado, pero nuevamente nuestros dirigentes en el correo están en total silencio, negándose a llamar siquiera a discutir que hacer las y los trabajadores postales este 8M, sin apostar a la unión de los distintos sectores para combatir el avance de la derecha.
De cara a una nueva negociación colectiva, necesitamos dirigentes que estén a la altura del escenario, que den los espacios de discusiones para que trabajadores, operadores y carteros decidamos qué camino seguir.
En esta negociación colectiva no hay ningún servicio mínimo que debamos cumplir los trabajadores, si llegamos a la huelga, es fundamental desplegarla con toda su fuerza para que ganemos los trabajadores.

Nicolás Mondaca
Delegado despedido Correos de Chile