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OPINIÓN. Los trabajadores a merced de la burocracia, el gobierno y la derecha

Ante el acuerdo de la COB y el Gobierno que eleva el salario mínimo de Bs. 1805 a Bs. 2000, es decir, Bs. 6,70 por día, los dirigentes sindicales muestran una vez más su papel pro-patronal y pro-gubernamental.

Lunes 1ro de mayo de 2017

Foto: ERBOL

En estos días la burocracia de la COB (Central Obrera Boliviana) reunida con el gobierno acordó un 7 % de aumento salarial y 10.8% al mínimo nacional. El gobierno y la burocracia intentan mostrar, ante los trabajadores que, en “intensas negociaciones” hicieron el acuerdo, aparentando estar peleados. Los trabajadores sin embargo, vemos como la dirigencia de la COB está disciplinada al gobierno, Evo Morales ha logrado estatizar los sindicatos. Por tanto, en cada sindicato está el miedo de los trabajadores porque ven a sus respectivos sindicatos subordinados a los que dice Guido Mitma y por tanto a lo que dice el gobierno.

El otro aspecto es que los trabajadores también estamos dirigidos por sindicatos pro-patronales, es decir, que el patrón y el sindicato llaman la atención a los trabajadores y piden trabajar con orden y disciplina. Sindicatos que no se atreven a criticar o reclamar nada al patrón y siempre dicen “debemos agradecer al patrón por darnos trabajo” como lo vemos en el caso del sindicato ilegal de La Paz Limpia subordinado a las órdenes de Revilla.

Ante esta situación los trabajadores debemos preguntarnos ¿es correcto que un sindicato esté subordinado al gobierno? A LOS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS TRABAJADORES LES DECIMOS QUE NO ES CORRECTO. ¿Por qué? Los gobiernos de turno en la historia de nuestro país siempre han usado a los sindicatos en función de sus intereses. Hoy el gobierno del MAS hace lo mismo, tiene controlado a los sindicatos. ¿Qué interés busca al estatizar los sindicatos? Dividir más a los trabajadores que ya se encontraban divididos. Controlar a los trabajadores por los efectos de la crisis económica mundial que se acerca. Hoy veamos la crisis política en Venezuela donde el famoso gobierno de Chávez desarmó toda la estructura sindical de los trabajadores que hoy están sin voz, para que sea presa fácil de la derecha. También vemos hoy como la crisis económica afecta a nuestros hermanos trabajadores de Argentina y Brasil.

Estamos a merced de los dirigentes que nos manipulan y subordinan nuestros intereses a los intereses del gobierno y los empresarios. Los grandes perdedores somos los trabajadores. Desde el gobierno hablaron pomposamente de un periodo de crecimiento y lo único que crece son las fortunas de los empresarios. Las dirigentes sindicales corrompidos por las prebendas gubernamentales muy cómodamente se posicionaron y vieron subir sus ingresos agarrándose ferozmente de sus cargos, hoy no están dispuestos a perder sus privilegios.

Los trabajadores de base debemos organizarnos desde nuestros centros de trabajo sigilosamente con otros trabajadores para hacer nuestros sindicatos en lugares donde no haya sindicatos y donde los hay, con el apoyo de bases, en asambleas, debemos pelear contra los dirigentes vendidos. El objetivo debe ser hacer respetar la independencia política de nuestros sindicatos que deben estar sin patrones ni el gobierno. Así crearemos una voz para los trabajadores que pelee con los dirigentes subordinados al gobierno y la derecha. Hoy los trabajadores y trabajadoras de base tenemos el deber de crear una voz para los trabajadores, una voz política que defienda nuestros derechos y de la población, una voz que una y prepare a la clase obrera para el combate.

Los trabajadores no podemos transitar el camino a la crisis sin voz ni herramientas para la lucha, hoy más que nunca se hace necesario pelear desde cada centro de trabajo por un Partido de los Trabajadores Revolucionario.