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Barcelona. Los trabajadores del servicio de recogida de basuras de Barcelona en pie de lucha

Tras una negociación fallida entre los sindicatos, la Generalitat y el ayuntamiento, UGT y CGT han convocado una huelga entre el 24 y el 29 de abril en el servicio de limpieza urbana y recogida de basuras. Están llamados a participar más de 4.000 trabajadores y trabajadoras.

Jueves 21 de abril de 2022

Las reivindicaciones del sector pasan por desbloquear los salarios congelados desde 2018. Se trata de una situación que afecta a la totalidad de la plantilla de las cuatro empresas que prestan este servicio en la capital catalana: Cespa, CDL Sorigué, FCC Medio Ambiente y Urbaser. Además, los sindicatos denuncian que el convenio está caducado y exigen una subida de salario correspondiente a la subida del IPC.

El Ayuntamiento de Barcelona gobernado por los Comunes de Ada Colau junto al PSC, ha permitido esta situación. El modelo de externalización de servicios sigue siendo el escogido por la llamada "alcaldesa del cambio" para mantener costes a la baja y pingües negocios para grandes empresas como estas.

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Se trata de una situación que no solo afecta a Barcelona, aunque en ciudades como Cerdanyola del Vallès u l’Hospitalet de Llobregat, se han firmado algunos preacuerdos entre las partes. Los sindicatos han advertido que si el conflicto en la ciudad de Barcelona no se resuelve ahora, volverán a convocar paros en mayo.

Las protestas por una subida de salario acorde con la subida de la inflación se multiplican. Así como por la negociación de convenios que se vio paralizada por la pandemia. Este fue uno de los desencadenantes de la huelga de diciembre en Cádiz, que tuvo como protagonistas a los trabajadores del sector del metal de la ciudad. También es el caso de los paros de la plantilla de SEAT, que llevan meses protestando ante lo que consideran un nuevo convenio injusto.

Ante una situación caracterizada por una subida histórica del IPC y una escasez de suministros auspiciada por la guerra de Ucrania, las patronales y los gobiernos profundizan en la precarización de los trabajadores. Un problema que como vemos no resuelve la reforma laboral de Yolanda Díaz, defendida por los grandes sindicatos UGT y CCOO. Esta reforma ha sido una consolidación de los ataques a la clase obrera que se han producido durante los últimos veinte años.

En el caso del desprecio sistemático a las condiciones de trabajo del sector de la limpieza destaca, además, con el discurso de “trabajo esencial” que se impuso durante la primera época de la pandemia de COVID-19. Una hipocresía que se muestra más evidente que nunca cuando la administración pública y las empresas del sector se niegan a mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.

Si queremos que la crisis económica provocada por la irracionalidad capitalista, sus pandemias y sus guerras no la paguen los sectores populares y la clase trabajadora, la organización y movilización de las trabajadoras es el único camino. Es necesario dar el apoyo y la solidaridad a huelgas como la de la limpieza, y alentar la el desarrollo de la coordinación de todos estos conflictos y la autoorganización para que en ningún caso estas peleas sean resueltas en negociaciones a puerta cerrada y a espaldas de las y los trabajadores.