Organizados en la Asamblea de Villa La Ñata y Dique Luján (Tigre), luego de nueve meses de lucha, los vecinos lograron que el gobierno declare área de preservación ambiental al humedal de la planicie del río Luján. La continuación de obras inundaría más la zona y destruiría el medioambiente.
Jueves 28 de noviembre de 2019 11:30
En las últimas décadas los desbordes del río Luján se hicieron cada vez más frecuentes y violentos. Los negocios inmobiliarios millonarios y las obras de CyR & EIDICO, aprobadas por las autoridades municipales de la intendencia massista de Julio Zamora y la gobernadora María Eugenia Vidal, se enfrentaron con la lucha autoorganizada de los pobladores que buscan evitar nuevos desastres en los últimos humedales de la zona y la destrucción de un cementerio indígena descubierto por arqueólogos.
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“Luego de meses de lucha en las calles para preservar nuestro territorio, logramos que se promulgue esta normativa que en el futuro regulará el relleno de los humedales en Dique Luján, Villa La Ñata y parte de Benavídez”, explican los vecinos en su página de Facebook. A pesar de que el gobierno habilitara la construcción del country "Santa Ana" de EIDICO sin oír los reclamos, los vecinos impusieron la nueva legislación contra nuevos proyectos inmobiliarios.
No sólo los negocios vienen por el relleno de humedales para construir barrios cerrados, también afecta a la zona la profundización del monocultivo en los campos y la construcción de canales clandestinos de riego sin supervisión alguna.
“Es histórico lo que logramos, lo dicen ambientalistas que luchan hace décadas, por lo que venía ocurriendo a la vista de todos y los permisos que les daban en el municipio. Para cambiar el rumbo de lo que estamos acostumbrados, todavía falta la reglamentación de la ordenanza y la regulación de todo lo dicho allí en los papeles”, cuenta Araceli López integrante de la Asamblea de Villa La Ñata y Dique Luján. “Ahora viene un camino a seguir luchando por cada punto, por una ley honesta y en deuda con nuestro hábitat, para concientizar y no dejar que destruyan como hasta ahora”.
Siempre tuvieron un objetivo, el cuidado de los pobladores preexistentes a los barrios privados y la preservación del legado arqueológico de nuestros antepasados indígenas. “Como miembros del Consejo Asesor que se creará, actuaremos para que cada punto de la ordenanza se cumpla en su sentido más superador, porque los emprendimientos inmobiliarios para clases sociales privilegiadas ya han hecho mucho daño en nuestro distrito y es momento de empezar a remediarlo”, subraya el comunicado.
Ordenanza aprobada ayer por el Consejo Deliberante de Tigre