Ordenanza prohíbe fumigaciones aéreas y restringe las terrestres a 500 metros. Funcionario de Agroindustria a fumigadores: “Les vamos a cuidar las espaldas”. Vecinos y organizaciones denuncian.

Roberto Andrés Periodista @RoberAndres1982
Martes 29 de noviembre de 2016
A pesar de que desde el 2011 se cuenta con una ordenanza municipal que protegería, aunque limitadamente, a los habitantes del partido, escuelas rurales y cursos de agua de la contaminación por agroquímicos, en Luján se siguen sucediendo los casos de fumigaciones en los campos sojeros y afines, impactando directamente en la salud de la población. Y el PRO es garante.
La ordenanza N° 5953 de 2011 prohíbe las fumigaciones aéreas y restringe las terrestres a una distancia de 500 metros de áreas urbanas (hay estudios que hablan de un mínimo de 3000 metros para lograr cierta protección). Sin embargo, el Municipio de Oscar Luciani (PRO-Cambiemos) ha ignorado sistemáticamente su responsabilidad en la implementación de esta norma y da vuelta la cara a las denuncias que, año tras año, se suceden por el incumplimiento constante de la misma.
Recientemente un grupo de vecinos y organizaciones del lugar denunciaron a través de un comunicado que “ni la gestión municipal de Luciani y sus funcionarios, ni el Concejo Deliberante y ni siquiera el Poder Judicial intervienen en función del derecho de las mayorías”.
Junto a los vecinos, organizaciones como la Multisectorial contra el agronegocio La 41 señalaron que “no son pocos los estudios que evidencian los efectos que estos tóxicos tienen sobre nuestra salud. En el 3er Congreso de Médicos de Pueblos Fumigados se ha expuesto cómo desde pequeños pueblos hasta en poblaciones más amplias de nivel provincial (como en Chaco y en Córdoba) o nacional, la exposición sólo al glifosato nos afecta a la salud ya sea provocando alergias de la piel, problemas respiratorios o gastrointestinales, o generando enfermedades reproductivas con aumentos de abortos espontáneos y malformaciones congénitas, problemas endócrinos como hipotiroidismo, trastornos del desarrollo neurológico y tasas de cáncer que se disparan triplicando las incidencias, prevalencias y mortalidad por enfermedades oncológicas en relación directa a la exposición de agrotóxicos”.
“Nosotros les vamos a cuidar las espaldas”
En este contexto, las (ir)responsabilidades políticas son incuestionables. El pasado 23 de noviembre la Municipalidad PRO de Luciani organizó una charla para informar a los aplicadores de agrotóxicos del distrito sobre los alcances de la ordenanza municipal N° 5953 a la cual no solo fueron los aplicadores y funcionarios municipales y provinciales sino que también contó con la asistencia de los vecinos y organizaciones afectadas por la contaminación con agrotóxicos.
Nicolás Martínez, vecino de Carlos Keen, señaló tras presenciar la charla: “Primero expusieron funcionarias de la Municipalidad, comentando los alcances de la ordenanza a los aplicadores de agrotóxicos de Luján, ¡5 años y medio después de aprobada! Además, plantearon que la idea de estos encuentros es empezar a pensar ‘de conjunto, una ordenanza que sea aplicable’. También decían a cada rato que la deriva de la fumigación no pasaba de los 40 metros, lo que consideramos una falta de respeto más, ya que sabemos muy bien que hay estudios que hablan de más de 3.000 metros de deriva de las pulverizaciones realizadas con fumigadores de arrastre, conocidos como mosquitos”.
Además, al respecto, manifestó que “al llegar el funcionario de la provincia, hizo una especie de humorada de mal gusto, diciendo que 40 metros era mucho. Otro más que nos faltó el respeto a los que sabemos algo del tema. Creen que pueden venir a decir cualquier cosa y que le vamos a creer. En nuestro partido y en toda la región sojera está lleno de casos de enfermedades de todo tipo, abortos mal llamados espontáneos, malformaciones y muertes”.
Una de las frases célebres del funcionario del Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, fue “nosotros venimos a tratar de transmitir los términos de la ley a fin de bajar la conflictividad, la presión social por los conflictos que las denuncias de un sector de la sociedad generan. Nosotros venimos a garantizar su trabajo, ya que es de tanta importancia y ya que es imposible producir sin agroquímicos, que es la herramienta fundamental para producir la cantidad y calidad de los alimentos”.
En Argentina, las transformaciones que se llevaron adelante con el menemismo en las regiones agrarias, instalaron el uso del paquete biotecnológico donde las semillas transgénicas y el creciente uso de agrotóxicos se convirtieron en las principales estrategias productivas. El agromodelo argentino ha fomentado el uso indiscriminado de venenos para la “eliminación” de malezas y plagas, y que en Argentina significa la fumigación con más de 300 millones de litros de agrotóxicos por año.
“Con este discurso de aval al agronegocio, entendimos claramente qué es lo que vinieron a hacer, y afirmamos nuestra voluntad a continuar y profundizar la lucha para evitar este ecocidio y genocidio silencioso. Continuaremos defendiendo las escuelas y casas rurales, pero también las que se encuentran en las zonas de transición entre lo urbano y lo rural y, por supuesto, nuestras mesas, las cuales traen veneno día tras día, a pesar de tener la posibilidad de tener variadas alternativas para alimentarnos sanamente, basándonos en la agroecología y la producción orgánica” señalaron las agrupaciones y vecinos nucleados en la Multisectorial contra el agronegocio La 41.