Luksic plantea paridad de género en la CCU tras millonarias ganancias.
Viernes 30 de marzo de 2018
Positivos resultados económicos obtuvo CCU a finales del 2017. Andrónico Lúksic, dueño y de la Compañía destaca este aspecto en su carta a inversionistas en el reporte anual. Sin embargo, esta mejora en los resultados no se condice a las condiciones que viven sus trabajadores y trabajadoras en las diversas empresas de las que es dueño, donde son empujados a condiciones inseguras y turnos extenuantes.
Pero además de las cifras de crecimiento que detalla, Luksic destaca en su memoria la nueva línea que adoptó su compañía en 2017: “Quisimos dar un salto sumándonos en diciembre de 2017 a la Iniciativa de Paridad de Género, alianza público-privada impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Foro Económico Mundial, destinada a integrar más mujeres en la economía e implementar mejores prácticas para disminuir las brechas”.
Y es que en términos de la plana mayor de la CCU, la empresa está al debe en ese aspecto: de los miembros del directorio, todos son hombres. Un escalafón más abajo, en las gerencias, 9 son hombres y solo 1 mujer. Y ya en la organización en general, la memoria de la compañía señala que son 206 hombres y 147 mujeres. Ahora, en diversidad por nacionalidad, las cifras son al revés: más en los directivos y menos en la organización. Del directorio 6 son chilenos y 3 extranjeros, y en las gerencias la cifra es la misma, más un gerente chileno más. Ya en la cifra general de la organización, ganan los chilenos: 336 locales y solo 18 de otra nacionalidad.
Por lo antes mencionado podemos ver cómo la mal llamada "paridad" no existe, por que en los escalafones mayores son todos hombres. Pero por otro lado, esta paridad de género, que no se expresa, tampoco existe hacia el conjunto de los trabajadores. Mientras las ganancias del grupo Luksic, según los datos de Forbes, asciende a la inimaginable cifra de 16 mil millones de pesos, a los trabajadores se les despide por el artículo 161 o se les responde que "no hay plata".
¿Qué significaría esta paridad de género entre trabajadoras y trabajadores?
Efectivamente, es un avance el mayor acceso al trabajo que las mujeres tienen cada día, sin embargo esto se contradice con las altas brechas salariales que mantienen principalmente a las trabajadoras en la pobreza, que son quienes sostienen con su sueldo familias enteras. En 2015, según la encuesta Casen, en Chile había 5,45 millones de hogares. De ellos, el 39,4% declaró a una mujer como jefa (2,15 millones). Un escenario que si se compara con el Chile de 1990, muestra grandes diferencias. En ese año, sólo un 20,2% de los hogares tenía a una mujer como jefa de hogar. Es decir, en los últimos 25 años se han duplicado los hogares con una mujer como jefa.
Es de estas instancias de las que se aprovecha el empresario Luksic porque estas cirscunstancias mantienen a esas mujeres más atadas a trabajos miserables y mal pagados como sucede en sus empresas, lo que busca en realidad es paridad en la explotación y asegurase que esta le sirva a el para el aumento de sus ganancias.
Por otro lado es este mismo empresario quien despide a hombres que también son jefes de hogar y que comparten gastos con ellas, lo cual termina empobreciendo aun más a las familias trabajadoras y ahora sale con esta noticia que solo busca blanquear su imagen y quedar ante el cuidadano común como un empresario respetuoso de las exigencias por las cuales las mujeres vienen luchando desde hace años.