La tierra del sol y del buen vino, no escapa al fenómeno nacional la luna de miel del gobierno nuevo, aunque no es exactamente igual, que la esperanza y la alegría del cambio macrista
Edgardo Videla Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza
Viernes 15 de enero de 2016 18:50
En Mendoza, el Radical Alfredo Cornejo, ganaba la gobernación de la provincia, sin Macri, es más el actual presidente vino a festejar un triunfo del radicalismo mendocino, para adornar su campaña presidencial. La crisis que hoy manifiestan tener la mayoría de las provincias, en Mendoza se notaba mucho antes del cambio de gobierno nacional, la gestión de Paco Perez, no había logrado consolidar una relación fructífera con el gobierno kirchnerista, y el precio de un par de desobediencias se hizo notar, tal es así que los trabajadores de la administración provincial vieron afectada, incluso en la actualidad, la normal liquidación de sus haberes. Este escenario le fue propicio a Cornejo para solicitar la emergencia en todas las áreas de gobierno, desde antes de asumir, con la excusa de que recibe una provincia fundida, y que necesita de “superpoderes”, encubiertos tras las emergencias, sanitaria, fiscal, en salud, y en casi todo. Lo único que no está en emergencia, para Cornejo, es el poder adquisitivo de los trabajadores, ya que ni siquiera se trata en comisiones el proyecto de ley presentado por los bloques del FIT, en la legislatura provincial, para congelar las tarifas por los próximos 24 meses, argumentando lo mismo que Cornejo, que hay una severa crisis económica en la provincia.
El gobernador tribunero
Desde el momento mismo de su asunción, Cornejo comenzó a hacer un culto de la postura de un gobernador enérgico e inflexible, disparando sutiles amenazas de venganza justiciera hacia la gestión anterior, y contundentes avisos contra el despilfarro y la desidia con que se manejaba el Estado, con lo que la platea alta y la popular media se rompía las manos aplaudiendo y se deshacía en esperanzados elogios hacia ese gobernador de mano firme. Mientras que desde la popular baja, miramos con desconfianza, sabiendo que esta bravuconadas demagógicas, siempre se llevan a la realidad con los más débiles de esta sociedad, las clases postergadas y los trabajadores.
Por otro lado resaltó que Mendoza posee, orgullosamente, un sistema capitalista en donde la inversión privada es el motor del desarrollo, con guiños, literalmente, a las ilustres familias de bodegueros, que pueden devolverle a la provincia el lugar que perdió con las gestiones populistas de los últimos años. Cuando Cornejo habla de esto, está hablando de beneficiar a las grandes familias que todos conocemos en Mendoza, y una de las integrantes de esas familias está en el Congreso nacional, representando a Mendoza, la bodeguera Susana Balbo, un gobierno nacional, al que Cornejo, representó como permanente respaldo al fortalecimiento capitalista de las economías regionales de la provincia. Pero todos los laburantes sabemos que con gobiernos populistas, o con gobiernos neo liberales la familia Vila, por citar a alguna de estas ilustres familias a las que pretende honrar Cornejo, jamás paso los avatares económicos de una familia obrera. Con Cobos, con Jaque, con Paco Perez, la ilustre supermercadista familia Millán, siguió explotando y precarizando trabajadores, sin que a ningún gobierno le importe lo que ocurre puertas adentro de las empresas privadas.
Habló de salud y educación, marcando permanentemente, que la parte Pública debe ser tan eficaz como la privada, incluso abriendo la puerta de la educación pública al sector privado, para que “custodie” el funcionamiento del Estado y dando pormenores de metodología de trabajo que todos podemos citar someramente, sin conocerlos en detalle, pero con la constante amenaza de que está el castigo pendiente para quien no se ajuste a las normas y exigencias de la gestión. “Nada de paros y Asamblea tramposas”. Docentes y trabajadores de la salud en la mira.
Habló Cornejo, en su asunción, del desfinanciamiento, y sus buenas intenciones de no aumentar impuestos, no aumentar alícuotas de avalúo, no aumentar tarifas, y no despedir gente, desestimando y mofándose de la campaña del miedo que había realizado el kirchnerismo a nivel Nacional, ya que el Mendoza el opositor justicialista Bermejo, no se despegó nada de la campaña conservadora y de derecha. A menos de un mes de que el Gobernador, llevara tranquilidad a la población mendocina con estas palabras, tenemos un aumento del 50%, en el transporte público de pasajeros, otro tanto en las tarifas de la energía eléctrica, se trató y se aprobó el mismo aumento del avalúo del año pasado, que beneficia a quienes más tienen, y el presupuesto de Cambiemos, hacia el ajuste, en donde el FIT, fue el único bloque que se opuso en la Legislatura provincial. Sólo en Las Heras, hubo 662 trabajadores cesanteados, y otro tanto en otros municipios. Los trabajadores que tenemos que tratar con patrones del sector privado, sabemos que no tienen palabra, que lo que hoy aseguran como un compromiso de honor, mañana pueden incumplirlo con una impunidad indignante. Los trabajadores que no estamos embriagados por la luna de miel mediática, sentimos que esto un riesgo muy serio para nuestra realidad cotidiana, nunca se podrá manejar al Estado, como se maneja una empresa privada.
Por último, apuntó su artillería discursiva, a su inflexible exigencia hacia los derechos y obligaciones de los ciudadanos. Y eufórico señaló, que “se acabaron los atropellos en Mendoza, no más piquetes, la justicia debe actuar inmediatamente, cuando alguien corta una calle. No puede ser que un reclamo legítimo, perjudique al conjunto de los mendocinos. Hay lugares específicos para protestar. Vamos a ordenar esta provincia” Lo que Cornejo omite, es que siempre la protesta, el piquete, lo realizan personas, trabajadores, que se sienten afectadas, perjudicadas por alguien que tiene una posición de poder dominante sobre ellos. Y que en la mayoría de los casos, estas manifestaciones tienen como objetivo visibilizar la injusticia. Y que el derecho a comer, es mucho más urgente que el derecho a circular libremente. Que en la mayoría de los casos, se recurre a esta medida de fuerza, luego de recurrir a que el Estado o La Justicia, contemplen esta situación, sin tener respuestas. Los trabajadores conocemos perfectamente lo infructuoso que resulta llevar una denuncia a un organismo como la Subsecretaría de Trabajo, y la cantidad de chicanas que se les permiten a las patronales poderosas, que dilatan cualquier reclamo indefinidamente. Que pretende Cornejo, que los trabajadores le mostremos la injusticia de la que somos víctimas, a la sociedad desde la explanada del Cerro de la Gloria, donde no se entorpece la circulación del tránsito?
Con esta imagen de castigador inflexible, entró Cornejo a la Gobernación, con minorías obreras agarrándose la cabeza, ante el pretendido fortalecimiento del conservadurismo menduco, sabiendo, como pasó, que gran parte del discurso, que era pura demagogia para la oligarquía autóctona, y la clase trabajadora sin conciencia, que era sólo un discurso tribunero, que se evaporó en menos de una semana, cuando se anunció el aumento del pasaje del transporte público de pasajeros.
Trabajando con el enemigo
El problema de esta situación, para la clase obrera, no es que el gobierno provincial, acorde al nacional, retrocedan hacia un gobierno del “gorilaje” oligarca, que desde hace siglos, no tenía gobernantes electos por el voto popular, y que cada vez que llegaron al poder fue poniendo en la presidencia a algún militar golpista. El problema, es que en esta ocasión, un alto porcentaje de trabajadores de todo el país voto para que a sus patrones les vaya bien, y anda repitiendo desde hace más de un mes, “si le va bien a Macri, nos va bien a todos”, honrando, los axiomas menemista de las ridículas “teorías de derrame”, o la falta de conciencia generadas por frases como,” el obrero del trabajo a la casa y de la casa al trabajo” como decía el general, y los obreros dejaban su futuro en manos de los patrones y de los políticos.
Para qué todos los avances tecnológicos, que nos permiten tener acceso a la más variada información?, si el trabajador se queda con el discurso de uno o dos medios hegemónicos, que procesan la noticia y la hacen llegar del modo más conveniente a sus intereses, que en el caso de Mendoza, son dos medios que pertenecen a dos millonarios, Vila y Alonso, uno amigo de Sergio Massa, y otro operador mendocino del grupo Clarín. Como alguno de estos empresarios podría desde sus medios, diarios, radios, TV, comunicar a la sociedad, enfocando su mirada en que, un reparto equitativo de las riquezas y las ganancias de las empresas, traerían una mejor calidad de vida para los trabajadores de Mendoza? Jamás harán algo así, porque ellos tendrían que repartir sus ganancias con los centenares de trabajadores que tienen, porque el resto de los empresarios mendocinos alternan pauta publicitaria y favores, en esos medios, y porque ellos se sienten parte de este gobierno de empresarios, para empresarios. Entonces jamás cuestionaran seriamente, desde una perspectiva afín a los trabajadores, las medidas de gobierno.
Un claro ejemplo de la manipulación de los medios se dio a pocos días de asumir Cornejo en la provincia, con dos tarifazos descarados, el aumento del 50% en el boleto de colectivo, y del 35% en las tarifas de energía eléctrica, en donde todos los medios, algunos enfatizando más que otros, dirigían la culpa de estos tarifazos hacia el gobernador anterior, acusándolo de haberlos dejado firmados, en acuerdos con los empresarios. Enseguida las protestas y las quejas llenaron tibiamente las calles y los lugares de trabajo. Cientos de trabajadores, puteando en colores a Paco Perez, por estas medidas desestabilizadoras, hacia la nueva gestión de Cornejo, y hasta compadeciéndose del nuevo gobernador. Pero, compañeros trabajadores, no son buenas nuevas para nosotros, el sector del comercio cuenta con trabajadores que deben hacer cuatro viajes diarios en colectivo, la mayoría de los obreros enviamos en colectivo, a nuestros hijos a la escuela, además a nuestros empresarios mercenarios, les sirve cualquier aumento, como excusa para remarcar precios. Nuestro nivel adquisitivo, está cayendo en picada, mientras desde los medios invitan al obrero a compadecerse del nuevo gobierno, y a desearle, esperanzados, la mejor de las suertes.
Por otro lado, y a pesar de lo eficaz dela opereta mediática, no somos pocos los obreros que nos preguntamos adonde quedó la mano dura del gobernador Cornejo? O es que esa bravuconada de ser inflexible, es sólo para los que protestan? Porqué Cornejo, no se mostró inflexible con Pensalfine, empresario dueño de la mayoría de las líneas de transporte urbano? Porque Cornejo, no le mostró la mano dura a la sociedad Vila-Manzano, accionistas mayoritario de EDEMSA, la empresa que provee la energía eléctrica en la provincia? Porque no puede decirle a estos empresarios, entre otros, ”Señores, este aumento no lo firmé yo, y no se aplicará, o se renegocia”. Queda claro con esto, que Cornejo, siguiendo la línea del gobierno nacional, es y será una especie de gerente, un administrador de las empresas que pertenecen a las ilustres familias de Mendoza que tan preocupado estaba por honrar desde su discurso de asunción.
Otra desventaja, muy seria, que esta luna de miel mediática trae aparejada, es que se están creando obreros sin conciencia de clase, con tendencia al conservadurismo, consecuencia de una adormecedora ignorancia y pasividad individualista. Vimos por la tele, como desalojaban a los obreros de Cresta Roja en Ezeiza, o como acá, en Mendoza, cesanteaban a 662 trabajadores en el municipio de Las Heras, o en Santa Rosa, que con el mismo de despidos masivos, se generó un caos social, que llevó al intendente Salgado a tomar la monárquica decisión de cerrar, literalmente, el Municipio , y la mayoría de la opinión pública, conformada también por laburantes, se pusieron de parte del poderoso, de la gendarmería que golpeaba a trabajadores como nosotros, ordenado con orgullo por el gobierno Macrista, o del Intendente Orozco, y su mano dura. Con frases como, “se acabó la joda”, “ahora van a tener que trabajar”, “son todos ñoquis”, en la calle, y esto me llamó poderosamente la atención, en las redes sociales. Está bien que tomé como referencia a Diario Uno, del grupo empresario Vila-Manzano, (el mismo que recaudará el aumento en tarifas eléctricas), y Diario MDZ, de la ilustre familia mendocina Terranova, (el corredor de Dakar, Orly Terranova fue candidato a concejal en la ciudad de Mendoza por el PRO), con lo que puede intuirse como se direccionan la información en estos medios. Pero los comentarios de los lectores, que son mayoritariamente clase obrera como nosotros, me parecieron abominables. Uno sabe que los empresarios, nuestros patrones, nos manejan las condiciones de trabajo, y el salario, y que debemos darles batalla para que esos dos puntos no caigan, pero que me parece obsceno que los patrones nos manejen la conciencia, y la forma de pensar en nuestra vida. Que un laburante diga “se acabó a joda, a laburar” cuando golpean a otro, pareciera una especie de canibalismo social. Si queremos sacar a los ñoquis del Estado, que sí los hay, la forma no es una medida tribunera, y poco inteligente, estoy seguro, que Orozco, y toda horda de intendente de Cornejo, pueden encontrar formas más efectivas y menos marketineras de hacerlo, sin exponer como delincuentes a trabajadores que no son ñoquis. Cualquier trabajador, podría manejar esta situación, mejor que esta casta política, que no deja de privilegiarse a si misma y a sus allegados,(los ñoquis nacen de estos privilegios) sin tener la más mínima sensibilidad para ponerse en la piel de un laburante.
Con esta imposición de calma esperanzada, y cuando esto amenaza a romperse, tanto los medios como nuestros empresarios y patrones, consiguen enfrentar al pobre que no cobra su sueldo, con el pobre que no puede transitar. Y, creando una conciencia nociva, haciendo que el laburante desee cobrar su salario, y hacer su vida, sin tener en cuenta, si otro laburante no cobra su salario, y no puede darle de comer a su familia. Un feroz individualismo dañino para el obrero, a beneficio del patrón.
Orgullosamente debo decir que en los vestuarios de la fábrica donde trabajo, en los comedores obreros, y en variados sectores de trabajadores mendocinos, hay trabajadores que plantean, y viven esta visión generalizada como una preocupación de la que hay que ocuparse. Entendiendo que dentro de la clase obrera, algunos peleamos por cambiar la sociedad, otros pelean por cambiar el auto, y otros no pelean.
Es tarea de quienes creemos en nosotros mismos, como trabajadores, como seres humanos capaces de transformar la realidad en beneficio de un futuro más justo para nuestros hijos, transmitir al resto de los trabajadores, que la falta de conciencia de clase, el individualismo, en definitiva, el desconocimiento de nuestro lugar dentro de la sociedad, no es más que un lastre que nos juega en contra, no nos permite avanzar, ya que jamás avanzaremos individualmente, tanto como podemos avanzar colectivamente, sintiéndonos hermanos de clase con el resto de los trabajadores. El camino está señalado, la coyuntura política actual nos empujará a todos los laburantes, a ese camino, o a ser víctimas de las más impunes dictaduras patronales. La salida no es esta política que considera a los obreros como un mercado a seducir, sino que debemos proyectar a nuestros propios compañeros trabajadores dentro de espacios políticos en donde nuestra voz tenga poder que representa. La salida hacia un futuro más justo, es la organización obrera, dentro de las fábricas con las comisiones internas, interactuando con todos los sectores obreros, y en los Sindicatos, debemos entender que somos los dueños de nuestra fuerza productiva, y debemos hacer que nuestros patrones y sus partidos políticos, entiendan que sin nosotros, nada en esta sociedad avanza. Pero para eso necesitamos, todos, absolutamente todos, saber cual es nuestro lugar en esta sociedad.