León Davidovich Bronstein AKA Leon Trotsky, también tuvo otros nombres y tras ellos se las ingenio siempre para combatir el virus del capitalismo.
Marxismo ¿Virus o Antid Oto?
El hombre del arlequín en la 9 de julio, tuvo sus 15 minutos de fama. Orgulloso con su cartel parado en algún rincón de la 9 de Julio, no le tembló el pulso para hilvanar los términos. Primero, aseguró una comparación directa “el Virus es el marxismo”, y en segundos comenzó un frenesí de desbarranque conceptual. Qué el Marxismo “es” materialismo dialéctico: Y que esté a su vez busca “crear conflicto y división”.
Ke dice señor? Con algunas ideas sueltas que le quedaron quizás de cursar sociedad y estado, batió cualquiera.
Aclaremos:
El Materialismo dialéctico, es en todo caso una parte integrante del marxismo. Para decirlo lo más sencillamente posible, habla más bien de sus bases filosóficas. Y de un método para interpretar y desde allí, transformar la realidad y terminar de una vez por todas con el “conflicto”, la opresión y la explotación que la sociedad de clases genera.
Pero bueno, como mucho más tiempo de debate al hombre arlequín no tenemos, nos pareció buena oportunidad para compartir algunos “datos random” que nos disparó el chistoso personaje.
Resulta que hace un tiempo atrás, un Marxista, clave el hombre en la historia del marxismo, de su desarrollo en el terreno teórico y práctico, había elegido un pseudónimo para firmar sus notas. En el lado opuesto del Virus, el hombre marxista, firmaba con el pseudónimo Antid Oto. Se llamaba León Davidovich Brosntein, AKA Leon Trotsky.
Porque no se piensen que esa onda de ponerse seudónimos y AKA´s empezó cuando ustedes nacieron gente. El uso de seudónimos, fue clave para muchísimas generaciones de revolucionarios a lo largo de la historia para evitar que la represión de los estados, de los servicios de inteligencia y de los ratis les alcanzara. Toda la experiencia por ejemplo de les rusos que jugaron un rol en la revolución, está llena de estos ejemplo.
¿Cuándo sucedió esto?
Resulta que León Davidovich, en uno de sus exilios en Siberia, lugar inhóspito donde el zarismo condenaba a la reclusión a los revolucionarios y opositores, comenzó a escribir bajo ese seudónimo, Antid Oto alla por el año 1900. En este exilio, Leon que había simpatizado con las ideas del populismo, ya se consideraba enteramente marxista, y también un socialdemócrata, cómo se llamaba a los revolucionarios marxistas en rusia. La actividad literaria de Bronstein fue importante en este exilio. Escribía para una revista, Rusia Oriental. Cómo Antid Oto se hizo muy popular en las colonias siberianas, y de ahi a través de los exiliados que volvían a Rusia, en la propia Rusia. Con ese seudónimo abordó temas entre la literatura y el periodismo, reportaje social y crítica literaria, una especie de literatura de denuncia. Cómo escribir en publicaciones legales, que pasaban por la censura del estado, no atacaba directamente al gobierno, sino que tenía que lograr que el propio relato de los hechos, fuera una denuncia en sí misma.
Dice Isasc Deutscher, autor de una trilogía que acaba de publicar ediciones IPS y que invitamos a que se sumerjan en esa lectura que: “Medio siglo después, estos ensayos todavía conservan su valor documental, y es posible imaginarse el efecto que produjeron en su momento. El censor ios leía con creciente suspicacia y con frecuencia cada vez mayor cortaba párrafos o pasajes enteros. El autor se veía constantemente obligado a recurrir a nuevos trucos de evasión y a comunicar sus ideas por medio de sugestiones y alusiones.”
Y ahora ¿qué?
Hoy, ante una derecha en Argentina y en el mundo con ganas de levantar cabeza, recordamos a Antid Oto, a esa faceta del León, y recuperamos esta partecita de esa enorme vida militante de quien sigue siendo una fuente de experiencias, conclusiones y lecciones para los que queremos terminar con el verdadero Virus, el del capitalismo.