La vocerías del machi Celestino en negociaciones con el gobierno han resuelto la aplicación del convenio 169 de la OIT. El machi Celestino Córdova podrá ir a su rewe durante 30 hrs y los presos políticos que están en huelga de hambre no recibirán sanciones disciplinarias por gendarmería.
Martes 18 de agosto de 2020
El día de ayer las vocerías del Machi Celestino sostuvieron una nueva mesa de negociación con el gobierno, donde también intercedió la parlamentaria Karol Cariola (PC), quien buscaba una solución intermedia donde no se perdiera la vida del machi.
Sebastián Piñera anunciando la consideración del acuerdo de la OIT dijo: "aquí estamos aplicando dos principios: proteger la vida de todos y cada uno de nuestros compatriotas y respetar el estado de derecho y el principio de igualdad ante la ley", para después agregar que "dentro de ese marco, por supuesto que estamos incorporando el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos originarios. Dentro de ese marco, estamos dispuestos a dialogar y a buscar soluciones, respetando siempre la protección de la vida y el estado de derecho".
La propuesta inicial del machi Celestino y de la vocería era pasar en su rewe seis meses de la condena. Pero la propuesta en esta jornada de negociación fue acudir a su rewe por 48 hrs, mientras que el gobierno proponía 15 hrs. El resultado del diálogo , fue un término medio de 30 hrs, junto con la integración del convenio 169 de la OIT. Respecto a la situación del resto de los presxs politicxs que permanecen en huelga de hambre, se dispuso que cuando depongan la huelga no recibirán medidas de castigo penitenciario.
¿Que significa la integración del convenio de la OIT?
El convenio de la Organización Internacional del Trabajo, que entró en vigencia en 2009, básicamente busca “acabar” con la “discriminación y la situación de explotación de los pueblos originarios”. El tratado establece que es obligación del estado “consultar las medidas legislativas y administrativas susceptibles de afectar directamente a los pueblos originarios”.
En la explicación del gobierno entregada en la página del Ministerio de Medioambiente, plantea que los procesos bajo este convenio deben ser con el objetivo de llegar a acuerdos sobre las premisas tratadas, por otro lado establece la conservación de aspectos culturales y la regulación del derecho de las tierras.
En este marco el tratado dicta que “cuando se impongan sanciones penales por la legislación general a miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características económicas, sociales y culturales”, donde tendrían que considerarse distintos tipos de encarcelamiento.
Este tratado es meramente una formalidad sobre cuestiones mínimas, que no se ha aplicado en ningún caso y que se expresa en la militarización del Wallmapu y la Araucanía. Rodrigo Curipán, vocero de los presxs politicxs hace unas semanas en conversaciones con Radio Minga FM denunció: “Esto tiene que resolverse a un nivel político. No es únicamente jurídico, porque si lo fuera, los tribunales han tenido 12 años desde que se ratificó el convenio para que los jueces tuvieran en consideración y aplicaran el artículo 10.2. Han sido 12 años de discriminación, 12 años de criterios racistas de parte de los jueces, y si no se ha aplicado, ha sido porque los jueces o los tribunales chilenos en esta zona tienen un criterio racista para aplicar la justicia”
El gobierno jugó más de 100 días con las vidas de los presxs politicxs mapuches
La aplicación del convenio de la OIT a la situación del machi Celestino en realidad es nula, pese al discurso anterior del gobierno, en la que planteaban no conceder ninguna petición de las vocerías del machi, barajando la idea de incluso alimentarlo a la fuerza para que depusiera la huelga de hambre.
La consideración formal del gobierno de aplicar el convenio 169 de la OIT, se da en un momento complicado de polarización, donde la represión al pueblo mapuche y el asedio de grupos racistas se topaba con la resistencia de las comunidades mapuches, encendiendo más el escenario político.
La postura intransigente del gobierno llevó al machi Celestino al borde de la muerte, logrando reducir la propuesta inicial de seis meses en su rewe a treinta horas junto con la aplicación de este convenio que sustenta que los presxs politicxs no tengan sanciones penitenciarias después de la huelga hambre.
Esta resolución insuficiente se da después de más de 100 días de huelga de hambre y aunque evita la muerte del machi Celestino deja un gusto amargo porque sigue expresando la hipocresía del gobierno, quienes continúan reprimiendo y persiguiendo al pueblo mapuche, que ha conseguido el manejo de las tierras a punta de fusil, que pone por encima de las vidas de los pueblos originarios un estado de derecho que protege las ganancias de las forestales.
Otro aspecto que no podemos dejar de lado es el rol que ha tenido la oposición, quienes son parte del oxígeno criminal que descomprime estas “encrucijadas”, como las llama Piñera, pues Karol Cariola, fue partícipe de la negociación, siendo un factor importante en la rebaja de las demandas, buscando soluciones intermedias que no cumplen del todo con las necesidades de los presxs politicxs mapuches y que permiten que el gobierno juegue descaradamente con las vidas de la comunidad mapuche, que es encarcelada, acribillada y asediada a diario.
En este sentido, es preciso que los trabajadores, la juventud, las mujeres y el resto de los sectores oprimidos rodeemos de solidaridad la lucha del pueblo mapuche, impulsando un plan de acción por la liberación de los presxs políticos mapuches junto con los encarcelados de la revuelta de octubre, pero también por el cese de la represión y la desmilitarización del wallmapu, para echar abajo este sistema empresarial. Siendo vital que las grandes centrales de trabajadores como la CUT y de estudiantes como la CONFECh se sumen.