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Política. Macri en Luján: obra pública, sinónimo de alegría para las constructoras

El presidente inauguró una obra en Luján junto a la gobernadora Vidal. Comandó un drone y aseguró que la obras ya no equivalen a “corrupción”.

Juana Galarraga @Juana_Galarraga

Viernes 11 de noviembre de 2016

Fotografía: DYN/PRESIDENCIA

Ellos son modernos, miran siempre hacia el futuro. Por eso, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal observaron el avance de la obra de ampliación de la ruta nacional 5 con un drone. Ayer, el presidente y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, anunciaron la terminación del primer tramo de la obra en Luján, en un escenario austero. De pie sobre la ruta, con un pequeño atril y un cortejo de obreros de overol naranja y cascos amarillos.

El ministro de transporte Guillermo Dietrich también los acompañó. La cuota de sofisticación y de modernismo en ese escenario, tuvo lugar cuando el primer mandatario tomó los controles del drone y se puso las gafas que le permitieron ver la cinta asfáltica recién tendida, mientras el aparato sobrevolaba la zona. Luego fue el turno Vidal, quien con una sonrisa amplísima comandó el dispositivo y se lo pasó a Dietrich. Este momento aportó también, la cuota de torpeza que suele caracterizar al presidente: casi tira los controles al piso antes de dejar de jugar con el aparatito volador.

Este fue el aspecto del evento que sobresalió en la cobertura de La Nación, diario que reprodujo videos con los discursos de los funcionarios completos y un spot del ministerio de transporte con imágenes del anuncio.

¿Alegría? Preguntale a Calcaterra…

El presidente comandando un drone, toda una metáfora de la visión de futuro y progreso que intenta construir el oficialismo.

Cambiemos apuesta fuerte al endeudamiento y a la obra pública como una forma de allanar su camino hacia el 2017. “El gobierno nacional apuesta al relanzamiento de la obra pública para el reanimamiento de la actividad hacia 2017. Una apuesta electoral, pero también una nueva fuente de negociados”, se explica aquí.

“Hoy podemos decir haciendo”, dijo la gobernadora en su discurso. “Durante muchos años la política solo dijo. En esta nueva etapa que iniciamos con el presidente el 10 de diciembre, decimos haciendo”. Vidal habló de confianza, de creer que se puede, de que todos juntos, de que el trabajo en equipo y una serie larga de etcéteras que componen el cúmulo de clichés de la oratoria de Cambiemos. También destacó la capacidad del Gobierno para cumplir con lo que prometió en diciembre y “saldar la deuda” no solo económica, sino “social” con la gente de la provincia.

A su turno, Macri se preguntó "¿Qué puede haber pasado para que todos los argentinos hayamos invertido nuestros impuestos y se haya hecho una obra de cinco kilómetros y faltando 400 metros se haya abandonado durante diez años? ¿Qué nos pasa para que nos sucedan este tipo de cosas?". El presidente atribuyó la parálisis a lo que le tocó heredar, que “tuvo que ver con no trabajar juntos y no entender que la política debe estar al servicio de la gente, resolver sus problemas y no los intereses de los políticos".

En una de las declaraciones más destacadas de la jornada Macri aseguró que “las obras dejan de ser sinónimo de corrupción para ser sinónimo de alegría". Vale preguntarse si la alegría será para la gente de la que tanto habla, o para los empresarios constructores como su primo Ángelo Calcaterra, titular de la constructora IECSA que ya está al frente del soterramiento del tren Sarmiento.

Como se expresó aquí, “el ‘Lázaro’ del macrismo no se queda atrás: en los primeros seis meses del año, Calcaterra se llevó del Gobierno nacional y sus satélites casi 48 mil millones de pesos, 45 mil para el soterramiento del ferrocarril Sarmiento; 2.500 millones en alianza con Schiaretti para un gasoducto en Córdoba; y 25 millones de pesos de parte del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Nunca menos”.

¿Confianza en Trump?

Luego de finalizar el acto, Macri y Vidal se sometieron a las preguntas de una ronda de periodistas que asistió al lugar. Mientras periodistas de otros medios consultaban sobre la continuidad o discontinuidad de la relación entre el gobierno nacional y el norteamericano, una notera del canal C5N fustigó al presidente a preguntas sobre su relación personal con Trump.

  •  Es un hombre al que usted conoce
  •  Por supuesto que lo conozco
  •  ¿Volvería a jugar al golf con él?
  •  Tengo medio abandonado el golf, pero por ahí él también, y entonces sigue siendo parejo – bromeó sonriente el presidente.

    Luego el presidente fue consultado sobre los inicios de su padre, Franco Macri, en el negocio inmobiliario, momento en que estuvo en contacto con el magnate que acaba de ganar las elecciones en Estados Unidos. Trump habría calificado a Franco como un “inexperto”.

    Con respecto al triunfo del magnate, el presidente manifestó que “el mundo entero está sorprendido; las encuestas una vez más fallaron, porque daban ganadora a Hillary Clinton”. A su vez afirmó que espera seguir “trabajando en esta relación constructiva y madura que hemos iniciado con el presidente Obama, porque lo que queremos todos es que las comunidades se relacionen para el progreso de ambos países”.

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    Confianza en la tregua

    Clarín por su parte, destacó también otras declaraciones del presidente en las que descarta preocupaciones por protestas y conflictos a fin de año. "Diciembre es un mes maravilloso en la vida de los argentinos, en la vida de todos, porque es un mes de encuentro de la familia, tenemos Navidad", sostuvo.

    Días atrás, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también había expresado su despreocupación al respecto.

    Sin dudas, la alegría de la que hablan Macri y Vidal es la de las patronales y empresas de la construcción. La confianza, es la que sigue depositando el oficialismo en la tregua de la dirigencia sindical, para permitirle terminar el año y emprender el camino hacia las legislativas de 2017, sin mayores sobresaltos.