La “marcha de mujeres” que tomó lugar en diversos puntos de EE.UU. el día en que el magnate Donald Trump asumió la presidencia del país, tuvo como importantes protagonistas a mujeres del espectro artístico, la política y el activismo. Se manifestaron contra la misoginia, la xenofobia, la política indiferente frente al cambio climático, entre otros pilares que caracterizan el discurso y el nuevo mandato de quien asume la presidencia de uno de los países más influyentes del mundo.
Melissa Navea V Psicóloga
Martes 24 de enero de 2017
Más de medio millón de personas se sumaron solo en la ciudad de Washington a la histórica “Marcha de mujeres” en rechazo a Donald Trump.
Masivas protestas se desarrollaron también en Chicago, Nueva York y Los Ángeles, y miles de personas también se unieron a las convocatorias en ciudades como Denver, Boston, Seattle, Portland, Austin, Filadelfia, entre otras. Esta vez las calles volvieron a ser protagonistas de un rechazo generalizado de la población, el cual tuvo como eje principal repudiar la política represiva hacia los sectores más oprimidos de la sociedad como son las mujeres, inmigrantes, el sector de la diversidad sexual, entre otros.
Personalidades como una de las referentes de la defensa de los derechos civiles, Angela Davies, las cantantes Madonna y Alicia Keys, la actriz Scarlett Johansson y la actriz Latinoamericana América Ferrera fueron parte de los discursos y palabras que protagonizaron la jornada. Así también el cienasta Michael Moore.
Las provocativas declaraciones de Madonna hicieron eco en todo el mundo: "He pensado mucho en hacer volar por los aires la Casa Blanca", refiriéndose al momento en que Trump ganó las elecciones del 8 de noviembre en adelante. Con rabia también declaró: “A nuestros detractores que insisten que esta marcha no va a llevar a nada, que se jodan”, e impulsó la reflexión diciendo que “Este es el inicio de un cambio que se necesita mucho y que va a necesitar muchos sacrificios, que muchos de nosotros tomemos decisiones diferentes en nuestra vida, pero este es el momento para la revolución”.
La reconocida activista afroamericana, Angela Davis también se hizo parte de la instancia, poniendo énfasis en que esta marcha de las mujeres “se presenta como la primera en contra de los poderes perniciosos de la violencia estatal”, y recalcó la necesidad de unirse a la lucha contra el racismo, la islamofobia y el antisemitismo, la misoginia y la explotación capitalista. Finalmente rescató la importancia de la “resistencia frente a la violencia institucional e íntima de género, especialmente contra las mujeres trans de color”.
Por su parte la actriz de raíces Hondureñas América Ferrera, lanzó un potente discurso desde la propia vivencia como mujer latina "Ha sido un tiempo desgarrador ser a la vez una mujer y una inmigrante en este país"(…) Nuestra dignidad, nuestro carácter, nuestros derechos han sido atacados y una plataforma de odio y división asumió el poder ayer”. Además se refirió a la situación de los indocumentados: "No dejaremos de ser una nación de inmigrantes para ser un país de ignorantes". Un discurso que ha tenido un fuerte impacto en las redes sociales y en el mundo de habla hispana.
Sin duda que lo acontecido el pasado 21 de Enero será recordado como una gran jornada de manifestaciones no solo en el país imperialista, si no que también alrededor del mundo en protesta a la asunción del magnate Trump. Discursos que por su tribuna fueron la voz de un sentimiento de masas que hoy sale a manifestarse por la elección de un presidente que promete llevar a cabo su nefasto programa en defensa del “prestigio americano”, pero que mañana en cuanto avancen las medidas, podrían ir profundizando el descontento, así como también el despertar de las masas en un país polarizado y central para el sostenimiento del sistema capitalista a nivel mundial.
Un inicio importante, que deberá asentarse en un camino independiente junto a los trabajadores, y que deberá enfrentar las trampas del Partido Demócrata y el falso "progresismo", de una oposición respetuosa de Trump y sus planes imperialistas.