Me llamo Luna y he empezado este curso Educación Primaria en la Universidad Autónoma de Madrid. Este cuatrimestre ha sido desastroso, pero las evaluaciones se están llevando la palma. Tras meses de docencia online, las autoridades universitarias en todo el Estado han convocado exámenes presenciales en plena 3ª ola de Coronavirus. Estos exámenes se están llevando a cabo en unas dos semanas en las que estamos coincidiendo tanto en el transporte público como en las aulas miles de universitarios.
Luna de la Cruz Madrid
Miércoles 27 de enero de 2021
Los estudiantes de todas universidades se ven afectados por las medidas que se están tomando de manera antidemocrática desde los más altos cargos, pero en especial los y las estudiantes de 1º nos encontramos desubicados. En un primer momento, la docencia iba a ocurrir de forma semipresencial, dejando elección a las distintas facultades. En la Facultad de Formación del Profesorado en la UAM, grado en Educación Primaria, las clases no han llegado ni a una semipresencialidad medio decente. Hemos ido cuatro días a la universidad para una única clase, y a día de hoy, después de casi 5 meses apenas nos conocemos entre compañeros y compañeras de un mismo grupo -no hablemos ya del resto del curso-.
Incluso si aceptáramos que se sacrifique el aspecto social universitario con el objetivo de mantener la salud pública, con lo difícil que es para esa gran parte del alumnado acaba de llegar a la ciudad, y para el resto, que se inicia en una nueva etapa de su vida, lo que no se puede llegar a entender es que después de todos los sacrificios de los alumnos y alumnas de primero, vayamos por fin conocernos en la semana de exámenes en condiciones de hacinamiento, inseguridad y frío extremo.
Estudiar en una universidad debería implicar un crecimiento, porque es llegar a un sitio que se va a convertir en tu espacio durante años mientras te educas en lo que has elegido. Sin embargo, los alumnos y alumnas de 1º sentimos que se nos ha negado ese espacio, haciendo muy difícil que sintamos la universidad como nuestra. Se nos ha negado el aire libre del césped, donde podemos reunirnos a charlar con la seguridad de no estar en un pasillo; se nos han negado las bibliotecas, lugar para poder centrarnos en aprender y una buena alternativa para quienes no tienen ordenador en casa, un espacio tranquilo o una habitación propia; y se nos ha negado la oportunidad de poder tener a un docente en persona que nos acompañe en esta nueva etapa. Sin embargo, nos ‘permiten’ o ‘regalan’ exámenes presenciales que no respetan las medidas de seguridad y aglomeraciones en el transporte público en hora punta.
Está claro que se dejó de pensar en el alumnado universitario como personas hace mucho tiempo, aun así, nos convertimos en un blanco fácil a quien cargarle la culpa. Recordemos la campaña de la Comunidad de Madrid en la que los jóvenes éramos los responsables de la crisis de la pandemia por salir de fiesta. Es bastante fácil darse cuenta de que la injusta acusación que ha servido para desviar la responsabilidad de los verdaderos culpables. Los jóvenes hemos sacrificado una educación presencial, los docentes han visto sacrificado y deshumanizado su trabajo (reducido a una pantalla y a unas calificaciones numéricas), y en algunos barrios hemos sacrificado nuestra movilidad durante meses mientras las zonas del norte gozaban de ella. Hemos hecho lo que se nos ha impuesto y se nos ha acusado de no hacer nada, ahora se nos imponen exámenes presenciales, y mañana dirán que el pico de contagios en la universidad es por nuestro uso de las cafeterías.
Pero las y los estudiantes hemos demostrado todo este cuatrimestre que tenemos capacidad de organización. Incluso las que acabamos de entrar, y conocíamos menos de la vida universitaria, recuperamos el césped como lugar de reunión a principio de curso, tomamos el rectorado para exigir soluciones a las autoridades y ahora seguimos protestando por los exámenes. Nuestra próxima cita es este viernes frente a Rectorado a las 14h, donde volveremos a exigir a la universidad que nos dé soluciones. La actividad, como el resto que hemos hecho hasta ahora y al contrario que los exámenes convocados por la universidad, se llevará a cabo con las máximas medidas de seguridad, demostrando que los y las jóvenes somos más responsables que quienes nos acusan de irresponsables. Te invitamos a que te unas a nosotras y demostremos juntas a rectorado que las estudiantes no nos conformamos con su irresponsabilidad.