Como hemos venido escribiendo, desde 2014 la economía venezolana sufre de elevada inflación, escasez y recesión, una combinación nociva para cualquier país, pero en particular sobre el pueblo trabajador quien sufre las reales consecuencias. Mientras tanto el precio del crudo no termina de levantar vuelo, y el gobierno de Maduro sienta sus esperanzas en algún momento los precios se recuperen. Esta es la tragedia de las economías rentistas, más aún la venezolana, que frente a cada crisis siempre está a la espera del petróleo “mágico”.
Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon
Viernes 30 de octubre de 2015
Los números de una industria petrolera y su impacto en el país rentista
Esta situación de la caída de los precios del crudo ha impactado el monto de las reservas internacionales, las cuales se mantienen en torno a los $15.000 millones, así como la disponibilidad en efectivo ya que la mayor parte de los ahorros en divisas del país no están disponibles en reservas líquidas. Según el informe del BCV, que este año no ha presentado cifras macroeconómicas, el oro, como parte de las reservas del país, representó un 57 por ciento de dichas reservas.
Cuando el valor del petróleo había desafiado la ley de la gravedad con sus altos precios, la fuente de divisas proveniente del oro negro permitió al gobierno mantener una economía en constante crecimiento en términos del PBI, pero cuando en 2013 el barril se estabilizó en 99 dólares el crecimiento se desaceleró notablemente y el PIB, que había registrado un alza de 5,6% en 2012, solo avanzó 1,3%. Posteriormente, en los dos primeros trimestres de 2014, comenzó la recesión que luego se profundizó con el declive del precio del petróleo en 2015.
En 2014 la cesta venezolana de crudo promedio 88,42 dólares por barril (dpb) y, en lo que va del año promedia 47,13 dpb. Eulogio del Pino, presidente de PDVSA, manifestó en la Asamblea Nacional durante esta semana, que la estatal petrolera reportó ingresos generales por 59.180 millones de dólares en el primer semestre de 2015, cifra que es casi la mitad de todo el año pasado pese al desplome del precio del petróleo. No hay datos oficiales sobre los ingresos que obtuvo la petrolera en la primera mitad del 2014. Además manifestó que PDVSA reportó que la ganancia integral de la firma fue de 13.02 millones de dólares durante los primeros seis meses del año y que las exportaciones de crudo promediaron 2,4 millones de barriles por día (bpd), más de la mitad destinados a Asia.
Para entender mejor estos números, realicemos análisis comparativos. En primer lugar, observemos que al Banco Central de Venezuela (BCV), de acuerdo a declaraciones del propio presidente de PDVSA, ingresaron divisas por $11.906 millones provenientes de PDVSA hasta el pasado 26 de octubre, lo que significa una sustancial baja con respecto al aporte realizado en 2014, si tomamos en cuenta que la industria petrolera entregó al BCV $33.716 millones el pasado año, por lo que hasta ahora se prevé una caída de 233,5%. Desde 2014 se desaceleró la entrega de divisas petroleras al BCV, cuando en ese período la baja fue de 26,6% en comparación a 2013.
En segundo lugar, el también ministro de Energía y Petróleo, Eulogio Del Pino, durante la presentación del proyecto de Ley de Presupuesto del año 2016 en esta semana, destacó, igualmente que los aportes de la industria petrolera al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) hasta el pasado mes de junio fueron de $4.923 millones. En todo el año 2014 la cifra fue de $10.400 millones. De esta manera, como hemos dicho en la primera parte de este artículo, la disminución del precio del petróleo ha afectado el ingreso de divisas del país y, por ende, en los recursos del BCV, y aquí vemos cuantificado el impacto.
En este contexto, detengámonos un momento en las reservas internacionales, y su composición en oro. De acuerdo a los informes del propio BCV, el valor del oro que mantiene el Banco Central de Venezuela en sus reservas internacionales disminuyó un 19 por ciento en mayo con respecto a enero de este año, de acuerdo a los estados financieros de dicha institución difundidos esta semana. El valor de oro monetario del país se redujo desde 91.409 millones de bolívares en enero, a 74.143 millones de bolívares en mayo, según dicho reporte. A la tasa de cambio oficial de 6,3 bolívares por dólar, la reducción del valor de las reservas del lingote fue equivalente a unos 2.740 millones de dólares. Si bien la caída se produce en momentos en que el precio del metal ha retrocedido en los mercados, en verdad estos datos del BCV reflejarían posibles operaciones con oro negociadas por el Banco Central en el primer semestre tal como hemos escrito en este diario.
Se fijan “esperanzas” que el crudo aumente, pero aguas abajo el pueblo paga la crisis
En esta espera de recuperación del crudo, Nicolás Maduro, anunció también este martes su visita a Arabia Saudí para participar en la IV Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur y los Países Árabes (ASPA), prevista del 3 al 5 de noviembre para insistir en su propuesta para recuperar el precio del crudo. Declarando que: "Dentro de algunos días voy a viajar a Arabia Saudí, se va a dar la cumbre de América del Sur con los países árabes (...) ahí nosotros vamos a insistir en la fórmula de una cumbre presidencial de países productores de petróleo OPEP y No OPEP para fijar una estrategia en defensa del mercado".
Venezuela ha impulsado durante el último año varias iniciativas encabezadas por el propio Maduro con el objetivo de lograr el consenso de los países productores de petróleo para frenar la curva de descenso del precio del crudo. Sin embargo, hasta el momento, no se han registrado mayores avances sobre las expectativas del país, preso del rentismo petrolero. De igual manera, Eulogio Del Pino, dijo este martes durante la instalación del III Congreso Suramericano de Petróleo y Gas, que “el país seguirá apostando a acuerdos entre los países productores dentro y fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo”, y que considera que el precio de equilibrio del crudo “debe establecerse en el mercado en torno a los 90 dólares por barril, con lo cual se garantiza la sostenibilidad de la producción petrolera”.
El gobierno podrá vivir de “ilusiones” pero el pueblo no, pues en esa “ilusión”, la realidad del pueblo es otra, una cruda realidad, paga el costo de una crisis que jamás generó, y ajustes económicos que sin necesidad de anunciamiento de medidas es un hecho de la vida diaria que se están aplicando. Mientras tanto, tan solo hace 15 días el gobierno de Maduro “ha cancelando unos 5.000 millones de dólares y estamos respondiendo a todos nuestros compromisos, no estamos ni vamos a entrar en default” sostuvo el ministro de Economía, Marcos Torres. Las divisas existen, solo que se la llevan los buitres internacionales en concepto de pago de la deuda externa, así la realidad también es la otra cara, no hay default con los acreedores imperialistas pero sí con el pueblo.