Maduro, realizó este martes una conferencia de prensa ante medios internacionales y nacionales en la que clamó por ayuda del Papa, afirmando que enviaría carta Trump por diálogo, sin dejar de continuar con su arremetida contra la ex Fiscal General.
La Izquierda Diario Venezuela @LaIzqDiario_VE
Miércoles 23 de agosto de 2017
Desde Colombia se informó este martes que Luisa Ortega Díaz, que huyó de Venezuela a través de Aruba y se trasladó desde allí a Colombia, partía este martes rumbo a Brasil, mientras Maduro, durante una rueda de prensa con medios nacionales e internacionales desde el palacio de Miraflores, declaraba que tanto la ex fiscal general como su esposo "van a ser solicitados por código rojo y espero que se cumpla (...) yo espero que estos delincuentes sean entregados a la justicia venezolana para que se haga justicia en territorio y jurisdicción de Venezuela".
Del conflicto con Colombia por haber declarado que la ex fiscal general tenía la protección del gobierno y que si solicitaba asilo político el cedería concedido, llegando a afirmar que Santos ha continuado con la "repugnante tradición de exmandatarios" de su país de dar "protección a venezolanos asociados al terrorismo" y el "narcotráfico", a pasar directamente contra Brasil. Maduro declaraba que que "el gobierno golpista de Brasil acoge a estos prófugos de la justicia venezolana, la exfiscal general y su esposo", a quien acusó de ser "el jefe del cartel de la Fiscalía", en alusión a las acusaciones que ha hecho la alta cúpula del PSUV en contra de Ferrer, al que implican en una supuesta red de extorsión.
Maduro remarcaba "¿Qué puede hacer contra nosotros, más allá de mentir?", acusando ahora a Luisa Ortega Díaz y a su esposo de haberse escondido tras una "máscara chavista" mientras llegaba a acuerdos con Estados Unidos "para hacerle daño a Venezuela". Pero la cuestión de fondo de la fiscal general de elegir Brasil puede ser para terminar de completar las pruebas sobre el caso Odebrecht argumentando “que tenemos la información y el detalle de todas las operaciones y montos y personajes que se enriquecieron" en Venezuela, una “investigación involucra al señor Nicolás Maduro y su entorno”, de acuerdo a sus declaraciones.
Recordemos que Luisa Ortega Díaz, pasó de ser una importante figura del chavismo a transformarse en la mayor “traidora” de la llamada “revolución bolivariana” y ahora, según palabras de Maduro, a ser parte integrante de “toda una red que protegía la corrupción”. Así, como ahora, para la ex fiscal general, el propio Maduro estaría envuelto en todo el sistema de corrupción en el caso Odebrecht. En verdad, todo esto muestra en su conjunto y al desnudo a todo un gobierno en descomposición y carcomido por altos niveles de corrupción, cuestiones que ya eran un secreto a voces.
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Durante esta misma rueda de prensa, Maduro también informó que enviará una carta a Trump, en un intento por rebajar las "tensiones" entre Venezuela y EE.UU., al tiempo que reiteró que desea "una relación mejor" con dicho país. "Quisiéramos tener una relación mejor con el presidente Trump, ojalá por lo menos responda la carta que le voy a enviar, ojalá la lea y ojalá (...) más temprano que tarde, podamos tener un contacto de palabra, telefónico", insistió.
Maduro siempre ha insistido en establecer un diálogo directo con Estados Undios. El pasado 11 de agosto, Donald Trump rechazó la propuesta de Maduro, de mantener una conversación telefónica hasta que "restablezca la democracia en el país", según informó entonces la Casa Blanca. Esa información surgió el mismo día en el que Trump amagó por primera vez con utilizar a las fuerzas armadas como opción en Venezuela. Tal cual como había declarado el pasado 11 de junio, que había aprobado reuniones de "alto nivel" con Estados Unidos, y que se mostraba su disposición de dialogar Donald Trump. Todo esto en el marco en que en que el gobierno de Trump ha decidido tener toda una política más agresiva e intervencionista en Venezuela, llegando incluso a imponer sanciones al propio Maduro y a una gran cantidad de funcionarios de alto escalón político.
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Maduro también pidió ayuda al papa Francisco para que intercediera ante Estados Unidos, exhortando a “Que el papa nos ayude a impedir que Trump lance sus tropas e invada Venezuela. Le pido al papa ayuda contra la amenaza militar de los Estados Unidos. Que no me abandone, que no nos abandone", remarcando que “Clamo por el espíritu verdadero cristiano del papa y creo en él”.
Maduro ha llegado a “cuestionar” la actuación del Vaticano en la crisis del país por considerar que se inclinaba hacia la oposición, sobre todo a su secretario de Estado, Pietro Parolin, buscando diferenciar toda esta actuación de la propia figura del papa Francisco. Pero el Vaticano sigue actuando en consonancia con la política de la figura papal, y no por casualidad, su secretario de Estado, se reunía con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, en Moscú, para tratar directamente el asunto de Venezuela, considerando la cercanía del gobierno de Putin con el de Maduro.
Así el secretario el cardenal Pietro Parolin, opinaba este mismo día que Rusia podría contribuir al diálogo en Venezuela en vista de sus "estrechas relaciones" con Maduro.
En una rueda de prensa al término de una reunión con Serguéi Lavrov, Parolin declaraba que: "Creo que Rusia puede ayudar en ese momento difícil, porque tiene unas estrechas relaciones con Venezuela, y por ello puede contribuir al diálogo". En cuanto Lavrov declaraba que "Desde un primer momento nosotros hemos respaldado las iniciativas de la Santa Sede para reconciliar a las partes (enfrentadas en Venezuela) y este enfoque sigue siendo totalmente válido en la situación actual", recalcando que “que muchos actores externos pueden ayudar al establecimiento del diálogo entre las partes enfrentadas”.
Como vemos, todo el entramado de negociaciones en la crisis del país sigue su curso, tanto en el plano internacional, e incluso en el plano nacional, que es lo que se ha dado a entender por la disposición de la oposición aglutinada en la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD) de participar en las próximas elecciones a gobernadores en el mes de octubre, e incluso ya ha declarado que realizarán una interna para definir los candidatos este 10 de septiembre.
Maduro hasta le pidió ayuda al papa Francisco para que interceda ante la activa política que ha venido teniendo la derecha continental. Así, le pedía al papa que le asista ante la "obsesión", la "prepotencia" y la "agresividad" del presidente de Argentina, Mauricio Macri, así como ante su homólogo brasileño, Michel Temer, dos presidentes que junto a otros 10 gobiernos de la región han denunciado el “talante autoritario” de Maduro. El presidente confía en que Francisco "siga ayudando con el camino del diálogo, de la paz, del entendimiento (…)".
Tanto Macri como Temer son parte de todo un bloque regional de los gobiernos de derecha, interviniendo en Venezuela, que vienen actuando en consonancia con la política y las sanciones aplicadas desde Estados Unidos. Recientemente, Macri declaró, luego de la reunión que mantuvo con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que "Tenemos que extremar la posición política y económica para que lo antes posible se restablezca una democracia", destacando la unanimidad de los gobiernos derechistas en el continente, con el liderazgo de Estados Unidos.
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Como vemos, a pesar de que la continua presencia de calle que durante más de cuatro meses y medio mantuvo la oposición elevando la virulencia política en el país haya bajado, esto no ha significado que la crisis haya terminado, más allá de que al momento la derecha se muestra un tanto a la defensiva y el gobierno de Maduro pareciera haberse impuesto, con el fiel apoyo de las Fuerzas Armadas, lo que le permitió montar una fraudulenta Asamblea Constituyente.
Las negociaciones tanto en el plano internacional como el nacional se estarían desarrollando, pues tal como llegamos a sostener, Maduro buscaba montar su amañada Constituyente para negociar desde otra posición, en momentos en que la injerencia imperialista y el intervencionismo de la derecha sigue su curso buscando apuntalar a la derecha. En todo estos entramados que se vengan a suceder, los que para nada saldrán beneficiados serán los trabajadores y el pueblo pobre, que ya llevan cuatro años sufriendo en sus espaldas una agobiante crisis económica, viendo rebajadas sus condiciones de vida y aumentando sus padecimientos.