Porque la reforma educativa está siendo impuesta a toda costa, a miles nos están expulsando del magisterio, a otros nos encarcelan, a las maestras nos ultrajan las fuerzas de “seguridad” por salir a luchar, a muchos otros nos persiguen y demonizan nuestra lucha. Nos recortan el salario, militarizan los estados donde estamos más organizados y más resistimos. Nos tratan como delincuentes, nos matan, nos amenazan, y con la complicidad de los charros traidores someten a nuestro sindicato, el más combativo del país.

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas
Viernes 29 de abril de 2016
Por todo esto, pero también, por todas las razones que cada maestro y maestra expresa en las movilizaciones, este 1° de mayo tenemos que salir a manifestarnos como un enorme batallón de educadores al servicio del pueblo trabajador, que deje claro andar que no permitiremos la liquidación de la educación pública que atenta también contra el futuro de nuestros hijos.
Este primero de mayo tenemos la oportunidad de marchar junto a decenas de miles de trabajadores, aquellos que en los diferentes sectores son a diario explotados y resienten los avances de los planes económicos y las reformas estructurales del gobierno de Peña Nieto, avalada por los partidos del Pacto por México.
Sabemos que muchos trabajadores aún están bajo la dirección de la burocracia sindical y que la presión que ésta ejerce sobre ellos los encorseta como chaleco de fuerza para que nadie escape de su control; para ello se valen de los pro-patronales estatutos sindicales (y leyes antiobreras aplicadas por la Secretaría del Trabajo) que buscan desmoralizarnos y nos atomiza sin permitir que nos unamos en las calles. Por eso la burocracia sindical llama a marchar en horarios distintos por pánico a que se contagien los sectores combativos, pues saben que el descontento, aunque pasivo aún, comienza a querer buscar una rendija por donde colarse.
Por esto es que junto a mi compañero el joven Profesor Sergio Moissen, candidato independiente anticapitalista a diputado por la Constituyente de la CDMX, y junto con las y los maestros de la Agrupación Magisterial Nuestra Clase –organización en la que milito- venimos expresando la necesidad de unir las luchas y rodearlas de solidaridad activa de los trabajadores del resto de los sindicatos que se reivindican democráticos.
Lo mismo que intentamos transmitir a los estudiantes del IPN en sus asambleas generales, expresándoles nuestro apoyo y poniendo a su servicio nuestra candidatura para que su lucha triunfe, pero a su vez, instando a los jóvenes estudiantes y los trabajadores de la educación en todos sus niveles, a que busquen la unidad con los trabajadores de magisterio que estamos siendo golpeados por los mismos planes neoliberales contra la educación como la mal llamada reforma educativa -que llevó a Aureliuo Nuño a pretender subordinar al Poli bajo su control político- a que vayamos juntos los del IPN, la UNAM, el IEMS, la UACM y podamos expresar en las calles esa necesaria unidad de trabajadores y estudiantes que nos fortalezca hasta lograr nuestras demandas.
No solo es un sector, somos todos
En Telmex, y solo a días de conmemorarse esa enorme gesta que hace 129 años lograra cambiar las condiciones miserables que padecía la clase obrera mundial, y conquistase, no sin durísimas batallas, la jornada de 8 horas de trabajo, la nuevas generaciones de trabajadores deben someterse a jornadas extensas, de hasta más de 24 horas en los servicios las emergencias, sin derecho a negarse, pues esto es resultado del avance patronal sobre sus condiciones de trabajo, al igual que los extenuantes ritmos de los que desarrollan tareas administrativas. Estas lamentables condiciones fueron aceptadas por el líder sindical Francisco Hernández Juárez, quien hoy utiliza todos los medios y engaños para obligar a las bases a que acepten las regresivas modificaciones al CCT bajo el argumento de que el magnate Carlos Slim Helú tiene pérdidas producto de la caída de las telecomunicaciones internacionales, garantizando que esa crisis la paguen los trabajadores. Es decir, una política propatronal y colaboracionista.
En el sector petrolero, aún estamos lamentando el brutal crimen industrial de los obreros de la planta petroquímica “Pajaritos”en Coatzacoalcos, Veracruz, del que aún nos niegan la verdadera cifra de muertos y vemos como sus familiares denuncian el atropello de la patronal con la complicidad del gobierno y las fuerzas armadas, de llevarse los cuerpos apilados en camiones para luego argumentar que no habían ido ese día a trabajar y no tener que pagar por esos crímenes. Mientras el dirigente del sector, el burócrata Napoleón Gómez Urrutia, lo mira por TV desde Canadá, guardando total silencio ante la tragedia.
Pero en otras ramas, el coraje por el incremento en la explotación se hace sentir, como los más de 2300 obreros de la llantera de Fiestone-Bridgestone de Cuernavaca y Jiutepec, en Morelos, que acaban de acordar el emplazamiento a huelga por el aumento a sus salarios.
Durante los últimos meses del 2015 hemos visto alzarse uno tras otro los conflictos en las maquilas del norte del país, en Lexmark de Juárez, en la Commscope, en EATON, en la Foxconn y en Scientific Atlanta, todas ellas protagonizadas por sus obreras y obreros saliendo a luchar por acabar con la intolerable explotación dentro de las fábricas, los aberrantes acosos a las mujeres y la insoportable mala vida fuera de ellas. Y en paralelo se desarrollaban más conflictos como en la Triumph Group, la Modelo, en Delphi de Zacatecas, la Honda en Jalisco y en Mazda, Guanajuato por el derecho a la libre sindicalización y por echar a la CTM de las empresas.
Unidad en las calles para golpear como un solo puño
Es evidente que a nuestra clase, no sólo en México sino en todo el mundo, le sobran razones para decir BASTA.
Este 1ro de Mayo nos encuentra, a los que sostenemos el país y enriquecemos las arcas de los poderosos, con una enorme sensación de hastío que promete profundizarse, para la cual este régimen de los partidos del Pacto por México, no tienen otra salida que más ajustes y represión, con nuevos y más ofensivos planes para liquidar una a una nuestras conquistas.
No podemos darles el gusto, nos jugamos el futuro. Transformemos el coraje y la impotencia en un enorme movimiento en las calles que exprese la necesidad de cambiarlo todo, de acabar con la barbarie e impunidad que aún no nos devuelve a los 43 de Ayotzinapa y pretende dejarlo en el olvido. Salgamos este 1° de mayo de nuestras casas y tomemos las calles, que puedan sentir los de arriba que algo quiere cambiar desde abajo.
Llamo a todos mis compañeros y compañeras del magisterio, a los estudiantes en lucha del IPN, a los jóvenes normalitas y los compañeros de los demás gremios a marchar juntos este domingo con la fórmula 5 anticapitalista, que se propone irrumpir en el recinto constituyente con las voces de los que, para ellos, no tenemos voz, y junto al Movimiento de los Trabajadores Socialistas y la Agrupación de mujeres Pan y Rosas, que ponen toda su militancia a diario, al servicio de los trabajadores, las mujeres y la juventud, al servicio de los explotados y oprimidos de México.

Sulem Estrada, maestra de secundaria
Maestra de secundaria