En el marco de la jornada nacional, también se marchó en Córdoba
Viernes 29 de abril de 2022 15:40
Plata para la Cultura, no para el FMI
Durante la tarde del jueves 28 se realizó una concentración contra la caducidad de la asignación de los fondos específicos para la Cultura; en el marco de una jornada nacional, impulsada por el colectivo “Unidxs por la Cultura” y diferentes asambleas en el país. La acción estuvo convocada por diferentes organizaciones y espacios referentes de la actividad artística y Cultural de la ciudad de Córdoba, coordinados desde la asamblea del Frente de Trabajadores de la Cultura para hacer visible la grave situación que atraviesa el sector.
La jornada de visibilización se desarrolló frente al Patio Olmos/Plaza Agustín Tosco y estuvieron presentes APTCC (Agrupación de Personas Trabajadoras del Circo de Córdoba), Red de Salas, Colectivo Itinerante, Teatristas independientes, CCC Colectivo de Cineastas de Córdoba, ACCOR (Asociación de Cineastas de Córdoba), radios, bibliotecas y espacios comunitarios, el Sindicato de Músicos, Asociaciones y Ferias de Artesanos, la Mesa de Trabajo por los DDHH, el colectivo Contraimagen Córdoba, la agrupación estudiantil La Imaginación al Poder, entre otros.
Recordemos que el fin de las asignaciones de los fondos para el fomento de la producción Cultural quedó sancionada por Ley 27.432 en diciembre de 2017 (conocida como Reforma Tributaria) y fue impulsada por el Gobierno de Mauricio Macri de acuerdo a los lineamientos solicitados por el FMI. Pero esta reforma también fue acompañada por diferentes bloques políticos, entre ellos, sectores hoy integrados al FDT, y en Córdoba por el acompañamiento de Hacemos por Córdoba con los votos de Alejandra Vigo (esposa de Schiarretti) y Martín Llaryora (actual intendente de la ciudad), entre otros. La caducidad de los fondos entraría en vigencia a partir del 1ero de enero del 2023.
Hoy, bajo el gobierno de Alberto Fernández, que vienen profundizando las condiciones de precariedad social y laboral, con caída en la pobreza de amplios sectores de la población no solo desocupada sino también de trabajadores en actividad, con alta inflación y ajustes en los presupuestos, en el marco de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional ,preocupa y acrecienta la desconfianza por el destino de los ya insuficientes recursos para el fomento, sostenimiento y circulación de los contenidos culturales. Asimismo dichos recursos no son para sostener a quienes producen cultura sino que tienen como último destino la accesibilidad a millones de ciudadanos, al entramado cultural independiente. Quedando a merced de las relaciones del mercado tanto los aportes para lograr financiamientos a los diferentes proyectos como el ya difícil acceso y participación del quehacer cultural a millones de personas.
La profundidad de la crisis social y económica abre grietas dentro de la coalición política gobernante y ya no enamora sino que el desencanto acelera las experiencias de cientos de artistas y trabajadores de la cultura con un gobierno que consideraban propio. En este sentido lo afirmó la anterior presidenta del INCCA Liliana Mazure (2008/2013) planteando que “A la hora de hablar de los desastres que dejó el macrismo, en las políticas culturales, no tenemos nada que decir, ya que son peores las nuestras que las del macrismo.” A confesión de parte, relevo de pruebas.
Datos: durante una reunión convocada por el Instituto Nacional del Teatro el pasado 26 de abril una funcionaria informaba que los aportes que hoy penden de un hilo hasta fin de año “representan el 98% del presupuesto del organismo” lo que significaría en concreto la caída total de los programas y acciones que este Instituto realiza en la comunidad teatral nacional. Asi mismo, este recorte y ajuste en la cultura significaría la perdida de 700mil puestos de trabajo directos según diferentes estimaciones.
Evitar el apagón Cultural
La salida del director del INCAA, Luis Puenzo, quien fuera sostenido hasta el final por el gobierno nacional y a contra mano del sentir de la comunidad cinematográfica, nos deja la conclusión de que sólo la organización y la lucha en las calles, enfrentando la represión puede terciar esta pelea en favor de los intereses de les trabajadores del campo cultural. Si bien se apoya y acompaña el proyecto de prórroga de caducidad elaborado por el diputo Pablo Carro (FDT) y también acompañado por el bloque de diputados del Frente de Izquierda entre otros, debemos confiar en nuestras propias fuerzas. Hacer que, cada función, cada muestra, cada presentación, cada sala y espacio, se transforme en una caja de resonancia para hacer visible el nivel crítico que atravesamos. Que desde esta iniciativa redoblemos los esfuerzos para impulsar una gran coordinadora independiente con el eje Evitemos el Apagón Cultural. Para sortear las pequeñas disputas que buscan llevar agua a su molino y que intentan ser pasadas como acciones colectivas como la de acompañar a la burocracia de la CGT Córdoba en el acto del día del trabajador, siendo la misma conducida por el burócrata sindical Pepe Pihen. Si diferentes sectores manifiestan su apoyo a nuestra causa mayor volumen de fuerza y legitimidad lograremos. Pero esto no significa que perdamos la independencia política marchando en común con quien es un funcionario político del mismo partido, que apoyó la caducidad de nuestros fondos y más aún un votador serial de cada política de ajuste, siendo legislador de la fuerza que gobierna nuestra provincia. No podemos dejar de hacer esta observación y ratificar la necesidad de una coordinadora independiente, democrática y de lucha para que la política de ajuste en la cultura no pase.