El operativo de la madrugada del martes puso en riesgo los ingresos de casi 2 mil familias, así como también desató una funesta campaña mediática que tildó a los vendedores de inmigrantes ilegales y delincuentes.
Jueves 12 de enero de 2017 13:06
Luego de un violento desalojo por parte de la Policía Federal y 36 horas de corte sobre avenida Pueyrredón, el Gobierno de la Ciudad parece estar llegando a un principio de acuerdo con los manteros. La propuesta consistirá en un subsidio de $11700 a costas de CAME y un curso de capacitación dictado por la misma entidad. Como contrapartida, los manteros deberán censarse e inscribirse como monotributistas para recibir el beneficio, así como también comprometerse a mudar sus puestos a un galpón que se encontraría supuestamente en las inmediaciones de la estación de Once, y también deberán presentar certificados que prueben el origen de la mercadería.
CAME, que nuclea a muchos de los dueños de los locales de Once que denuncian desde hace años la venta en la vía pública, exige condiciones de blanqueo que son discutibles hasta qué punto se aplican en sus propias filas, donde los empleados de los locales muchas veces están en negro, o les pagan por jornada, o donde gran parte de la ropa que comercializan proviene de los llamados talleres clandestinos. Esto generó resistencias de un grupo más reducido de los manteros, que fueron los últimos en levantar la protesta hace pocas horas.