×
×
Red Internacional
lid bot

Rosario. Marcha nacional contra el gatillo fácil en Rosario: cada 21 horas el Estado mata a un pibe

En consonancia con la convocatoria a nivel nacional, miles se movilizaron desde los tribunales provinciales hasta la Plaza San Martín en un nuevo reclamo contra la impunidad, la represión estatal y la criminalización de la pobreza.

Martes 27 de agosto de 2019 20:38

Una masiva movilización recorrió el centro rosarino, encabezada por familiares de víctimas que, una vez más, se pusieron al frente de la lucha contra el gatillo fácil. Distintas organizaciones sociales, gremiales, políticas y de derechos humanos se sumaron. Una vez en la plaza, los nombres de las víctimas se hicieron presentes como gritos contra la impunidad. Franco Casco, Pichón Escobar, Jonatan Herrera, María de los Ángeles Paris, Maximiliano Zamudio, y una treintena más, presentes, ahora y siempre.

En un contexto de crisis social y económica, las prácticas violatorias de los Derechos Humanos son avaladas por los discursos gubernamentales de mano dura, el gatillo fácil ha recorrido todos los gobiernos democráticos, con casos de gran impunidad como sucedió con Luciano Arruga bajo el mandato kirchnerista. En la actualidad con Macri se consolidó con la desaparición forzada de Santiago Maldonado, el asesinato de Rafael Nahuel, o la doctrina Chocobar. “Cada 21 horas el estado mata a un pibe, no son casos aislados en nuestra ciudad, estas prácticas son sistemáticas, extendidas en el tiempo, y se profundizan en el marco de políticas de ajuste y empobrecimiento”, señaló con dureza el documento, en la voz de Julieta Riquelme, hermana de Jonatan Herrera.

Además, en el texto leído les familiares repudiaron las declaraciones del Ministro de Seguridad de la provincia Maximiliano Pullaro y del gobernador Miguel Lifschitz, por avalar el uso abusivo de la fuerza, amparados en el discurso de mano dura de Patricia Bullrich. “Nos preocupa el fuerte consenso represivo, extendido y conciliado, que legitima este accionar del estado y genera umbrales de tolerancia social a la violencia cada vez más altos”. También rechazaron las múltiples formas de violencia institucional que no sólo se lleva la vida de los pibes de los sectores populares, sino de las mujeres, la comunidad LGTB y trabajadoras sexuales.

Perpetrados por la policía, el servicio penitenciario, o cualquier fuerza de seguridad, las conductas represivas son permitidas y a la vez generadas y negadas por los distintos gobiernos. Por eso es tan importante la incansable lucha de todes quienes estaban detrás de la bandera que encabezaba la movilización. “Las víctimas y sus familiares y las organizaciones tenemos que realizar un trabajoso e incansable proceso político de reconstrucción, memoria, verdad y justicia a los culpables, como lo hicieron nuestras abuelas, nuestras madres e hijos”, señalaron desde el escenario, retomando los ejemplos de lucha contra la violencia institucional en nuestro país.