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Red Internacional
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Actualidad. Marchan y reclaman justicia por el asesinato de Pablo Fullana Borsato

El fin de semana asesinaron al militante LGTBI, artista y arquitecto que se encontraba desarrollando un proyecto artístico sobre la igualdad y la diversidad en el Lago Municipal de Colón.

Miércoles 4 de diciembre de 2019 00:00

El sábado por la madrugada, al norte de la provincia de Buenos Aires, Pablo Fullana Borsato fue asesinado a puñaladas.

Según Ignacio Uthurry, el fiscal de Colón, "todo esta direccionado para pensar" que Fazio es quien mató con alevosía al arquitecto Pablo Fullana Borsato, a quien le asestó 60 puñaladas. El asesinato perpetrado el domingo a la madrugada está calificado como "homicidio agravado por ensañamiento", así lo informó Clarín.

La desazón y la bronca se sintieron en la ciudad santafecina de Rosario donde Pablo se recibió de arquitecto y era reconocido en el ambiente de la cultura y militante referente del colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales, personas Transgénero e Intersexuales (LGTBI). Según los diferentes textos de amigos que abundaron en las redes sociales, Pablo estaba “comprometido fuertemente con la construcción una sociedad basada en la justicia social y la generación de oportunidades para todas, todas y todos". Al mismo tiempo era un referente en la ciudad bonaerense de Colón, quien como arquitecto proyectaba un espacio artístico en el Lago Municipal de Colón en apoyo a la igualdad y diversidad.

El grupo de activistas LGBTTI de Colón y los mismos compartieron unas líneas con la Tetera, una conocida revista LGTBI sobre lo sucedido y en conmemoración a Pablo: "para una gran parte de sus compañeros Pablo significó la salvación en varios aspectos, expresaba sus ganas de luchar de manera eufórica y sostenía ideas que podían sonar utópicas para quienes no lo conocieran, pero cuyos cimientos venían de una fuente irremplazable de orgullo y convicción. Su personalidad siempre dio ganas de proyectar mucho hacia la liberación y visibilización de les compañeres marginades socialmente, haciendo énfasis en sus compañeras trans e intentando emplear la inclusión en cada actividad o idea planteada".

Basta de odio

De todos los crímenes de odio ocurridos entre el 1 de enero y el 31 de octubre de este año, 23 fueron asesinatos y el resto casos de violencia física que no terminaron en muerte. Los datos surgen del informe anual de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgéneros, que recoge información de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, de medios de comunicación y de organizaciones LGBT.

En 2018 en Argentina existieron, por lo menos, 94 crímenes de odio, donde la orientación sexual, la identidad o expresión de género de las víctimas fueron motivo de discriminación y violencia. Esto es: un asesinato o ataque cada 77 horas. Aunque representa una disminución respecto del año 2017, donde se contaron 103, es muy poca la diferencia que se registra.

Organizar la bronca

Los números hablan por sí mismo, pero el odio no puede ser una estadística más. Este odio descansa en los prejuicios reaccionarios que se imparten desde distintas instituciones; la policía que persigue y hostiga a las travestis, por ejemplo. Y también las distintas iglesias.

La falta de Educación Sexual es una de las claves para que sigan existiendo estos prejuicios y ocurran estos hechos lamentables. Los primeros en oponerse a la ESI es la Iglesia Católica y la Evangelista, por algo hicieron viral el reclamo “con mis hijos no te metas”. Todos los Gobiernos desde hace décadas financian a estas instituciones aportando millones de dinero desde el Estado. Mientras el ajuste y la crisis económica sigue haciendo estragos en la clase trabajadora y los sectores vulnerables.

Organizarse de manera independiente es la clave, para seguir en la calle peleando por nuestros derechos y por una vida libre de prejuicios y discriminación. Hoy, salen a la calle a exigir justicia por Pablo, que se esclarezca el motivo y que no haya ni una persona más que muera por su orientación sexual o identidad de género.